Trotamundos Político
Por Fabrizio Lorusso / @FabrizioLorusso
El 4 de febrero pasado, en las instalaciones de la Universidad Iberoamericana León, se realizó una reunión a puertas cerradas entre Ricardo Neves y Maia Campbell, representantes de la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), y unas treinta personas representantes de sociedad civil, el activismo y la academia.
Entre las organizaciones y grupos participantes estuvieron, de parte del Estado, la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (PRODHEG), NIMA (Centro de Promoción de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de Guanajuato), el Observatorio Acambarense de Derechos Humanos, el Centro Comunitario Teresiano, la Red de Movimientos Feministas de Guanajuato Capital, el Laboratorio de Resistencias contra las Desapariciones de la Ibero León (ReD Lab), organizaciones para la defensa de la niñez, colectivas y buscadoras de personas independientes, defensoras de derechos humanos y litigantes, feministas y periodistas.
La Ibero León, a través del ReD Lab y el programa Universitario en Derechos Humanos, coordinó la organización logística, y contribuyó desde la visión académica con una participación de cierre y la moderación del evento. Por otro lado, la Plataforma por la Paz y la Justicia en Guanajuato, proyecto académico y político de acompañamiento y defensa de derechos de víctimas y sobrevivientes de la violencia, coordinó los esfuerzos organizativos con ONU-DH y la agenda temática con el fin de dar a conocer desde los territorios las problemáticas más apremiantes en materia de seguridad y violación a los derechos humanos.
Quienes representaron a Naciones Unidas reconocieron que el trabajo del organismo depende del acompañamiento de las organizaciones sociales desde los territorios, pues se mencionó la existencia de una crisis de legitimidad y financiera, considerando los ataques de actores poderosos como ciertos Estados y presidentes, pero persiste la intención de generar recomendaciones y espacios de diálogo.
El encuentro de las organizaciones sociales con representantes de Naciones Unidas, quienes también se reunieron con funcionarios de gobierno y de la fiscalía estatal, es un momento y ocasión fundamental para ofrecer de manera directa a las y los participantes “la otra cara del medallón”, “el baño de realidad”, respecto de versiones oficiales y mediáticas establecidas y acomodaticias sobre lo que ocurre en la entidad, en sus barrios, comunidades y grupos poblaciones, caracterizados histórica y actualmente por múltiples y superpuestas formas de discriminación y violencias estructurales, culturales y directas.
“El tejido social que resiste” fue una frase acuñada por una persona buscadora en 2020, después de la primera y última reunión que pudieron sostener, en el sexenio pasado, con exgobernador, Diego Sinhue, los primeros colectivos surgidos en Guanajuato para buscar a las y los desaparecidos y encontrar caminos de justicia.
¿A qué se resiste este tejido conformado desde lo común? Al estigma, la indiferencia, la negación, la omisión, la simulación y la franca colusión. O sea, a formas encubiertas o abiertas de violencia sociopolítica, o sea, con grados de corresponsabilidad del Estado en todos sus niveles.
Seis fueron los puntos que, desde la labor universitaria y de acompañamiento a colectivos de familiares de personas desaparecidas, quisimos destacar en Guanajuato ante la escucha de Naciones Unidas y de las personas defensoras presentes.
Buena parte de las criticidades señaladas en seguida se refiere a lo que varias colectivas y grupos expresaron, pero se centra particularmente en la experiencia de las personas buscadoras, siendo estas las que más han tenido interlocución con quienes trabajamos el tema en León.
1. Desaparición, búsqueda, acumulación del retraso forense
Fosas comunes y panteones siguen siendo usados como espacios de desaparición y ocultamiento. Denunciamos el fenómeno persistente de doble y triple desaparición, debido a la desaparición administrativa de expedientes o hasta de cuerpos. Las fosas ocultan homicidios y delatan posibles pactos, pues no sabemos cómo y cuándo la fiscalía clasifica los hallazgos de cuerpos y ha habido muchos casos recientes de fosas masivas en pozos. De hecho, a la fecha siguen las exhumaciones de más de 35 cuerpos apilados en pozos de riego muy profundos en Juventino Rosas, en donde las familias y la misma Comisión de Búsqueda han contado muchos más cuerpos que los reportados por la fiscalía.
2. La Alerta de Género en 17 municipios, la mentira de la “guerra a las drogas” y la niñez en peligro
Se señala la trama que liga entre sí fenómenos como: el rezago educativo alto en Guanajuato; el mando único policiaco estatal en varios municipios; la colusión institucional-criminal; los derechos sexuales y reproductivos negados a las mujeres (in primis el aborto); la crisis de adicciones, el exceso de punitivismo y el prohibicionismo como política represiva; el trabajo no remunerado de las mujeres; el reclutamiento y el desplazamiento forzados de adolescentes; la militarización, el homicidio doloso y, prevalentemente (más del 80%), con arma de fuego; las masacres, el despojo de recursos. Todo está entrelazado.
La inseguridad tanto sistémica como focalizada, “diferenciada”, en contra de ciertos grupos impide avanzar en la búsqueda de personas, por un lado, y en el derecho a la organización social y libre expresión, por otro. Esto crea peligrosas zonas de silencio para la prensa y para la sociedad en su conjunto. Esto ocurre, sobre todo, tras largas secuencias de ataques impunes a periodistas (7 asesinados), mujeres, defensoras, buscadoras. Se pidió entonces a la ONU que pudiera posicionarse al respecto.
3. La ONU puede apoyar también las políticas de memoria y de esclarecimiento histórico
Como a menudo pasa, estas no consisten tan solo en construir memoriales, a veces manoseados por las autoridades o dados por “cerrados” como paliativos para las víctimas, o sitios de memoria sin que se admitan las responsabilidades de todos los actores involucrados en la violencia. El caso del sitio de memoria que plantea para Salvatierra, entre otros, podría representar un parteaguas y un avance, solo si en Guanajuato se reconocen las violaciones graves a derechos humanos allí perpetradas y se emiten disculpas públicas y políticas serias de reparación y no repetición.
Esto implica el reconocimiento puntual de las violaciones a DH en cada caso y localidad, el derecho a la justicia y a la reparación integral. Su falta es parte de la violencia que no cesa.
4. Mesas de trabajo y forenses reales
Si bien hace cinco años o más que hay reuniones frecuentes entre colectivos de búsqueda y buscadoras independientes, acompañantes de la sociedad civil y autoridades estatales, llegan a momentos de estancamiento y no avanzan para transformarse en mesas permanentes de trabajo e incidencia real, forenses o sobre otros temas. Faltan registros de ley bien hechos, como el registro de fosas o de personas desaparecidas a nivel estatal, y todavía, pese a ciertas mejoras, se detecta simulación sobre datos y narrativas oficiales denigrantes acerca de las víctimas de desaparición y sus familiares.
5. Acciones Urgentes ONU
Se señala el progresivo estancamiento del mecanismo o procedimiento de las Acciones Urgentes, presentadas por las familias ante el CED ONU (Comité contra las desapariciones forzadas). Esto sucede cuando la persona buscada no es localizada, y su situación pasa a ser considerada “de larga data”, sobre todo en el mediano plazo, por lo que, entonces, baja el nivel de seguimiento a los acuerdos, los planes de búsqueda, la formulación de hipótesis y planes de investigación, así como la calidad de las reuniones entre autoridades estatales, y federales con las familias.
6. Finalmente, se destaca que, en colaboración con la ONU, como academia y sociedad civil en el estado hace falta un impulso firme y renovado a las autoridades universitarias y políticas para ofrecer, recibir e intercambiar formación socialmente pertinente y ubicada geográfica e históricamente para combatir y comprender las violencias en su complejidad.


