¿Dónde está la humanidad?

En Pie de Paz

Por Carmen Chinas / @carmenchsa (X)

En el Festival de Cine de Cannes, en Francia, el audio de la llamada de auxilio de la niña Hind Rajab resonó en la conciencia de la humanidad. Hind era una pequeña de tan solo seis años cuya familia intentaba salir de Gaza y fue asesinada en 2024; ella viajaba con su tío, tía y cuatro primos para encontrarse con su madre. También falleció el personal de la ambulancia que intentó acercarse para rescatarlas. El auto recibió al menos 355 impactos de bala. 

El informe del grupo de especialistas Forensic Architecture señala que, en los momentos finales de la llamada, se pueden escuchar un total de 64 disparos en apenas seis segundos, que el tanque que disparó estaba a un máximo de 20 metros del coche y que, a tal proximidad, el tirador podría observar que el auto estaba ocupado por civiles, incluidos los niños.

La película La Voz de Hind Rajab, recrea los esfuerzos por rescatarla e introduce el audio real del pedido de auxilio. La llamada fue atendida por Rana Faqih, de la organización Media Luna Roja, quien estuvo acompañando telefónicamente a la familia mientras la ambulancia intentaba llegar para salvarles. En algún momento, se escucha la voz de la niña diciendo que ya todos están muertos, y lo último que se oye de la pequeña es, “por favor, ven a buscarme”.

Apenas hace unas semanas, siete niños fueron asesinados mientras hacían fila para recibir agua; antes, nueve niños y cuatro mujeres murieron mientras esperaban alimentos en un centro de reparto. El ejército de Israel ha dicho que esos ataques fueron fallas técnicas en la trayectoria de los proyectiles lanzados.

Desde el inicio de la escalada de agresiones contra la población civil de Gaza —hace ya 24 meses—, mueren en promedio 28 niños cada día, según la Organización de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF); su directora ejecutiva, Catherine Russell, lo ha ilustrado señalando que la muerte de menores en la región es como si un aula entera de niños y niñas fuera asesinada cada día y así de manera ininterrumpida durante dos años.

Escuchar la voz de Hind Rajab pidiendo ayuda es muy doloroso y nos permite vislumbrar el sufrimiento de 40,500 niños gazatíes que han sufrido lesiones como resultado de los bombardeos y otras agresiones militares en el territorio palestino. Alrededor de 21 mil pequeños tienen ahora algún tipo de discapacidad. Es la región del mundo donde existe la mayor cantidad de menores amputados.

La inseguridad alimentaria junto con el acceso limitado a servicios de salud y agua, expone a 322 mil niños menores de cinco años al riesgo de desnutrición severa y muerte por hambre. También se estima, según UNICEF, que en los últimos dos años más de 17 mil niños han quedado en la orfandad, aunque una investigación de la oficina central de estadística de Palestina señala que serían 39 mil los niños que han perdido a uno o ambos padres durante ese periodo.

La principal asociación de estudiosos del genocidio del mundo, la Asociación Internacional de Expertos en Genocidio (IAGS), emitió un pronunciamiento con la conclusión de que:

“el gobierno de Israel ha cometido crímenes sistemáticos y generalizados de lesa humanidad, crímenes de guerra y genocidio, incluyendo ataques indiscriminados y deliberados contra civiles e infraestructura civil en Gaza, que, según estimaciones oficiales de la ONU, hasta la fecha de esta resolución han causado la muerte de más de 59 mil  adultos y niños”.

También ha habido pronunciamientos de Naciones Unidas y sus instituciones, denuncias en la Corte Penal Internacional e incluso se liberó una orden de detención contra el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y contra su ministro de Defensa, Yoav Galant, acusados de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

Pero, hasta ahora,  los estados-nación y las instituciones internacionales no han podido detener la ocupación y la ofensiva militar generalizada contra la población palestina en la región de Gaza. El llamado a la paz, al cese al fuego y a abrir con urgencia un corredor de ayuda humanitaria no ha sido escuchado.

Si el sistema protector internacional de los derechos humanos resulta ineficiente, la voz de la humanidad debe ser más fuerte, para lograr que llegue la ayuda, que se proteja a la niñez y que cesen totalmente las hostilidades contra el pueblo palestino. Urge detener el genocidio. 

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La última llamada de Hind Rajab, contada en el Festival de Cine de Venecia

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"Es una columna que busca colocar en el debate público la relevancia de la cultura y la educación para la paz. Esta columna es escrita en colaboración con las y los integrantes del Centro de Estudios para la Paz (Cepaz) del Instituto de Justicia Alternativa del Estado de Jalisco”.

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