“Tatuajes con causa”: arte como apoyo a colectivos buscadores en Jalisco

La iniciativa “Tatuajes con causa” reúne a seis personas tatuadoras que transforman el tatuaje en una herramienta de apoyo colectivo, vínculos, empatía y aportar desde lo individual. El proyecto también busca resignificar el cuerpo como espacio de memoria y diálogo, con gestos pequeños que pueden generar un impacto real frente a la crisis de desapariciones en el estado de Jalisco.

Por Farah Medina / @_dtfarahm_

En un estado marcado por la crisis de desapariciones, un grupo de personas tatuadoras decidió transformar la tinta en una forma de acompañamiento, memoria y acción colectiva. 

La iniciativa, “Tatuajes con Causa”  impulsada por Jenny Moreno (@jenny.moreno) y Margot Elizarraraz (@ojos.tristes.ttt) , reúne a artistas que destinan parte de su trabajo para apoyar a colectivos de búsqueda en Jalisco y es que ambas coinciden en que la desaparición de personas es “una herida abierta” que exige nuevas formas de visibilización.

“Creo que ya ahorita a la fecha es imposible ignorar el problema (…) y creo que es algo que nos concierne a todos en la ciudad”, comparte Jenny, quien comenzó a gestar la idea tras seguir de cerca la labor de los colectivos.  Al compartir con otras personas, en este caso Margot, se dió cuenta  que era una inquietud colectiva.  “Siempre hemos cotorreado con la idea de poner nuestro trabajo como tatuadoras al servicio de temas que nos sobrepasan”, explica. 

Es entonces que surge “Tatuajes con causa” que propone hacer su labor artística, pero donando el 80% de las ganancias para el colectivo “Manos Buscadoras”. Esto, en apoyo a su labor en la búsqueda de personas desaparecidas en el estado. “Me contacté con el colectivo y pues empezamos a formar la propuesta y a convocar a los tatuadores que se quisieran sumar”. 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por ★jenny (@jenny.moreno)

Encontrar comunidad, no fue difícil,  puesto que el proyecto llegó a artistas que se sumarían sin dudarlo. 

Valentina Toscano (@tina.tattu), recuerda este acercamiento, “Margot me invitó junto con los demás chicos del estudio a ser parte de este proyecto con causa, varios nos unimos y ahí Jenn (@jenny.moreo) nos explicó mejor la dinámica”. 

Por su parte, Gustavo Duarte (@serenotattoo) quien fue contactado por Jenny, habla sobre el sentir ante la propuesta y la iniciativa , “tanto a mi como a mis compañeros en el estudio, nos pareció una idea muy bonita, muy noble y decidimos participar”, 

 En algunos casos, como en el de Xia (@xia.ink) la conexión venía de colaboraciones anteriores con Margot, quien con anterioridad le había invitado a hacer tatuajes dentro de un centro penitenciario para mujeres privadas de la libertad en Puerto Vallarta, en esta ocasión motivada por el vínculo, Jenny fue quién se acercó, “fue la de la idea, se acercó conmigo y la verdad no dudé ni poquito, esta forma de ayudar se me hizo súper fácil y bonita”. 

Para Michelle Bárcenas (@misshandpoke) no hubo duda al aceptar sumarse como tatuadora Handpoke, “he estado en vínculos fuertes con personas con familiares desaparecidos y cuando la propuesta de participar en el proyecto llega a mí sin dudarlo decido participar, me pareció una manera de apoyo a todas esas familias bastante práctica y consciente”.

Así, “Tatuajes con Causa” sumó manos, estilos, perspectivas y el arte como forma de apoyo, “creo que con pequeños actos surgen grandes cambios”, señala Jenny.

Lxs artistas coinciden en que el tatuaje se vuelve una forma de conectar, crear y tener un impacto colectivo, como menciona Michelle, “más a allá de el tatuaje que se llevan me parece que se busca conectar con el cliente… crear un vínculo en el cual los dos somos partícipes del movimiento”.

En esa misma línea, Valentina habla desde el impacto colectivo, “el poder utilizar mi oficio como tatuadora como una herramienta de apoyo y solidaridad me hace sentir que mi trabajo tiene un impacto real más allá de lo estético”.

La iniciativa, según cuentan, ha evocado olas de apoyo, desde la difusión hasta quienes deciden llevar alguno de sus diseños en la piel. Sin embargo, desde la perspectiva de Xia, esto ha traído resistencia social a la iniciativa,  “a muchas personas les da miedo involucrarse en el tema, como si empatizar abriera las puertas a que te pase también”. Aun así, reconoce que cada participación suma: “el puro hecho de que alguien se involucre en la dinámica ya es un ganar”.

El cuerpo como espacio de memoria

Uno de los propósitos de la iniciativa es resignificar el tatuaje. Para Margot, se trata de “un acto de acompañamiento” donde el cuerpo se convierte en un espacio para nombrar lo que duele, ya sea de forma colectiva o personal,  “El tatuaje (…)  es permanencia”, señala, en contraste con un contexto donde muchas historias buscan ser borradas.

Desde otra perspectiva, Gustavo ve en el tatuaje un medio para la difusión, “cumple el papel de vocero, nos da la oportunidad compartir el mensaje de otras causas con las que sientes empatía”.

Por otro lado, Jenny explica que la propuesta también respeta los motivos de quienes deciden tatuarse, lo explica así, “los diseños que se decidan hacer no tienen porqué necesariamente hacer una denuncia en la piel de cada persona,  es un espacio muy íntimo”. Más que imponer un mensaje, la intención es abrir posibilidades a lo que el tatuaje puede hacer; aportar, conectar y generar bienestar personal.

Creo que el tatuaje puede crear conciencia principalmente desde el diálogo”, afirma Jenny. Para ella, abrir estos espacios de conversación pública permite generar empatía y visibilizar una problemática que muchas veces permanece fuera de la cotidianidad.

Por ello, la iniciativa no se limita a quienes deciden tatuarse, invitan a conocer y explorar distintas formas de sumarse, al compartir información, donar o simplemente informarse con respecto a la crisis de desaparición que enfrenta el estado

“No es cerrarnos solo a tatuajes… hay otras maneras de ayudar”, subraya.

Margot también expresa que “no hace falta entender esto al cien por ciento o que nos afecte de manera directa para no ser indiferentes”.

En un país donde miles de familias continúan en búsqueda, iniciativas como esta demuestran que el arte puede ser una herramienta de resistencia frente al olvido. “Si todos ayudamos un poco, es posible un impacto real”, dice Valentina. 

“Sea desde donde sea que estemos, aunque parezca algo pequeño, siempre vale la pena hacerlo”, concluye Margot.

“Tatuajes con causa” es una iniciativa válida el mes de abril. Consulta aquí los diseños de los seis artistas parte de la iniciativa. 

https://www.instagram.com/p/DW1_sk7FuQa/?img_index=4&igsh=MWlpOHMwNHlxZXd0Nw== 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por ★jenny (@jenny.moreno)

Comparte

Farah Medina
Farah Medina
Llegué al periodismo por accidente e impulsada por el ‘olfato periodístico’, las narrativas con una perspectiva de derechos humanos y la necesidad de seguir creando espacios para las voces, plumas y visión de las mujeres periodistas, me quedé.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Quizás también te interese leer