Las colectivas Madre Yo Sí Te Creo y Sobrevivientes de Feminicidio A.C. se pronunciaron este martes 21 de abril ante el actuar negligente de las autoridades de procuración de justicia en el caso de Noemí Antón, mujer sobreviviente de violencia feminicida en Jalisco desde el año 2022.
“Exigimos justicia con perspectiva de género”, demandaron. De acuerdo con las organizaciones acompañantes, las autoridades de justicia que operan a través del Centro de Justicia para las Mujeres han buscado en reiteradas ocasiones reclasificar el delito de tentativa de feminicidio al de lesiones, para favorecer a su agresor y ex pareja, quien permanece en prisión preventiva desde el momento de los hechos en 2022 y no ha recibido una sentencia. Lo anterior pese a que Noemí contaba con denuncias previas en contra de este hombre y medidas de protección como el pulso de vida.
En el marco de la audiencia intermedia sobre el caso, este martes 21 de abril, las colectivas han advertido que las autoridades tienen una oportunidad para “adoptar decisiones que impacten directamente el acceso a la justicia de la víctima”. De lo contrario, se enviarán un mensaje alarmante a la sociedad “la violencia contra las mujeres puede ser descontextualizada, minimizada y reclasificada, incluso cuando existen elementos claros de riesgo letal”.
Por Dalia Souza / @DaliaSouzal
Noemí Antón hizo público su caso en mayo de 2024, en el marco de la primera huelga de hambre y plantón pacífico que realizaron madres que luchan contra la violencia vicaria en Jalisco, afuera del Centro de Justicia para las Mujeres. Aquel acto que, entre muchas otras acciones valientes, significaron la activación del proceso de exigencia para la aprobación de la Ley Vicaria en el estado.
El 18 de julio de 2022, Carlos “N”, su expareja y padre de sus dos hijos, en ese momento de 1 y 2 años de edad, le atacó en plena vía pública. La lesionó con una navaja en el cuello, la fosa renal y la mano. El hombre escapó del lugar después de que Noemí activó el pulso de vida que llevaba consigo, pues ella ya lo había denunciado y el ataqué, según ha expresado en ocasiones anteriores, respondió a una represalía.
Carlos “N” se encuentra en prisión preventiva y, si bien, el delito por el que fue detenido y encarcelado corresponde al de feminicidio en grado de tentativa, la Sexta Sala del Supremo Tribunal del Estado de Jalisco, a través del Toca 564/2022, decidió reclasificar a lesiones.
“Si se permite que el delito se reclasifique como lesiones, se reduciría la pena al agresor de Noemí y aumentaría la impunidad a delitos graves como éste, dando a los agresores luz verde para continuar ataques de este tipo, aunque las amenazas incluyan a dos menores” reclamó la colectiva Madre Yo Sí te creo en un acto público a las afueras de Ciudad Judicial en enero de 2025.
Tras la reclasificación, Noemí decidió iniciar un juicio de amparo (497/2023) ante el Juzgado Sexto de Distrito de Amparo en Materia Penal, pero le fue negado. “Actualmente el Segundo Tribunal Colegiado encargado de la revisión de amparo 119/2024 determinó reponer este último juicio de amparo, en dicho Juzgado Sexto de Distrito De Amparo en Materia Penal” explicó la colectiva en esa manifestación pública.
Un año después y de cara a que se lleve a cabo la audiencia intermedia del proceso, Noemí, acompañada nuevamente de la colectiva Madre Yo Sí Te Creo y ahora con el respaldo de Sobrevivientes de Feminicidio A.C. pide a la autoridad judicial que atienda su exigencia de justicia y que lo haga con perspectiva de género, no reclasificando el delito de tentativa de feminicidio -del cual fue víctima- a lesiones dolosas, como la defensa de su agresor busca.
Para las organizaciones que le respaldan y acompañan, no atender esta demanda, dejaría en evidencia las “fallas estructurales en el sistema judicial” que experimentan las mujeres que han sobrevivido a la violencia feminicida. Y es que, lamentablemente, el caso de Noemí no es aislado y ni excepcional, expresan en su comunicado “es reflejo de un patrón estructural de minimización de la violencia contra las mujeres dentro del sistema de justicia”.
Según explicaron, aunque “los hechos fueron inicialmente reconocidos por la autoridad como de extrema gravedad, al tratarse de un contexto de violencia previa y riesgo para la vida de la víctima… A lo largo del proceso, se ha sostenido una reclasificación que reduce la gravedad de los hechos, ignorando el contexto integral de violencia”.
Es importante advertir que, permanecen abiertas otras tres carpetas de investigación por delitos que este hombre cometió en contra de Noemí, pero como lo denunció la colectiva Madre Yo Sí Te Creo durante el plantón pacífico afuera del Centro de Justicia para las Mujeres en 2024, “hay algunas que ni siquiera han llevado la audiencia inicial desde el año 2021”. Evidenciando la dilación del proceso de justicia, impunidad y desprotección que experimenta desde hace al menos cinco años.
Madre Yo Sí Te Creo y Sobrevivientes de Feminicidio A.C. precisaron en su comunicado que, pese a que instancias superiores han ordenado la reposición del procedimiento y la emisión de “resoluciones debidamente fundadas y motivadas” la postura sigue siendo reclasificar este intento de feminicidio a sólo lesiones; una postura que hace explícitas “las resistencias institucionales para reconocer la violencia feminicida en su verdadera dimensión”, confirmaron.
Por lo tanto, advierten que en la coyuntura de la audiencia intermedia del caso, las instancias tienen una oportunidad de adoptar “decisiones que impacten directamente el acceso a la justicia para la víctima”. Específicamente señalaron al Juzgado Sexto de Distrito en Materia Penal quien tiene pendiente la resolución del juicio de amparo 506/2026, el cual se encuentra en trámite y fue promovido en contra de la reclasificación de los hechos como lesiones dolosas.
“Cualquier determinación en esta etapa podría generar afectaciones irreparables a los derechos de la víctima. Esta actuación no solo vulnera el derecho de acceso a la justicia de la víctima, sino que también envía un mensaje alarmante: la violencia contra las mujeres puede ser descontextualizada, minimizada y reclasificada, incluso cuando existen elementos claros de riesgo letal” afirmaron.
Recordaron que Noemí y sus hijos se encuentran en medio de “un proceso prolongado que ha derivado en afectaciones emocionales, económicas y sociales profundas, viviendo en un estado permanente de incertidumbre e indefinición jurídica”. Esta “revictimización institucional sostenida”, como la nombran, convive con las amenazas y el amedrentamiento que ejerce este hombre -aún privado de la libertad- en contra de los tres y que pone en riesgo su seguridad.
De esta manera y a través de un pliego petitorio, las colectivas, llamaron a las autoridades a cumplir con una serie de demandas a favor de Noemí y de todas las mujeres que han sobrevivido a estas formas de violencia machista letal:
- Que el caso sea analizado con perspectiva de género efectiva.
- Que se reconozca el contexto de violencia previa y el riesgo feminicida.
- Que se emita una resolución debidamente fundada y motivada, conforme a estándares nacionales e internacionales.
- Que cese la minimización sistemática de la violencia contra las mujeres.
- Que se determine la reclasificación del delito conforme a su verdadera naturaleza jurídica.
“La justicia que no reconoce la violencia feminicida como tal, no es justicia: es impunidad institucionalizada” concluyeron.


