“De la Calzada para allá y de la Calzada para acá”: Una zona de transición que ha dividido históricamente a Guadalajara

La Calzada Independencia no solo divide geográficamente a Guadalajara, sigue marcando una frontera social donde el acceso a la ciudad, sus espacios y oportunidades se distribuye de forma desigual, perpetuando una segregación histórica que hoy se reconfigura a través de la gentrificación y las dinámicas urbanas contemporáneas. Pero, más allá de una frontera, Karen Ruíz invita a pensarlo como una zona de transición.

Por Karen García / @karen_gdlt  

“De la Calzada para allá” y de la “Calzada para acá” es una de las frases que prevalece en la Zona Metropolitana de Guadalajara como sinónimo de la zona oriente de la ciudad (“para allá”), tomando como referencia la Calzada Independencia, en el que se ubica la clase “marginada”, mientras que la zona poniente (“para acá”), es donde las personas con mayor poder adquisitivo se concentran.  

Esta frase marca, no sólo narrativamente, la división y desigualmente histórica de la zona. Ya que, esta marginación se remonta a la época colonial, cuando la Calzada Independencia estaba dividida por el cauce del Río San Juan de Dios, separando en el poniente a los españoles y al oriente a la población indígena. Tras el crecimiento industrial y la entubación de este río, la separación continua. 

Karen Curiel Ruiz Velasco, estudiante del doctorado en Geografía, presentó sus avances de investigación, “Cruzar la frontera social: Segregación socioespacial y movilidad de ocio en Guadalajara”,donde analiza cómo se reproduce la desigualdad en esta zona; investigando el impacto de la convergencia de la gentrificación y el colonialismo en la frontera social de la Calzada. 

 Su familia fue comerciante en el centro histórico de Guadalajara, por lo que la curiosidad en los procesos de esta zona nació desde ahí. Tras estudiar arquitectura y trabajar en un despacho de arquitectxs, los cuales construyen en espacios  “profundamente segregados”, decidió colaborar en un proyecto universitario acerca de desplazamientos de poblaciones vulnerables en la zona centro.  

“Hice corto circuito y empezó un conflicto muy fuerte con mi rol como arquitecta. Fue entonces que decidí investigar un poquito más sobre los cambios urbanos en nombre del desarrollo.”, expresó en entrevista con Zona Docs que, esta experiencia la llevó a estudiar una maestría en Antropología y a estudiar sobre las relaciones de poder y el rol de la cultura en la revalorización simbólica y espacios históricamente estigmatizados como el centro de la ciudad. Hasta el día de hoy continúa con este proyecto, pero ahora desde su doctorado. 

Para esta fase, Karen se centra en estudiar la zona de la Colonia Americana y Centro de Guadalajara, al ser espacios aledaños a la Calzada. 

“Cruzar la frontera…”, aborda la división de la Calzada Independencia más allá de la traza histórica y la estudia desde su convergencia con otros procesos de segregación como la gentrificación. Asimismo, el proyecto propone pensar esta frontera social como un espacio de transición en el que, la capacidad para cruzar esta división está distribuida de manera desigual entre grupos sociales, debido a la segregación espacial. 

“Se ha visto que la segregación espacial es un factor determinante para que se siga perpetuando la desigualdad.”, comentó Karen Curiel Ruíz, pues esta segregación se ubica desde los inicios de la fundación de Guadalajara.  

Karen Curiel Ruiz Velasco, estudiante del doctorado en Geografía, presentando sus avances de investigación en BeNeLux Geography Conference.

Actualmente, esta desigualdad se ve atravesada por los procesos de gentrificación que transforman los espacios de la ciudad, y creando fronteras económicas y culturales, por lo que la exclusión se vuelve sistemática. Aún más en zonas como “La Americana” y el Centro, los cuales son gentrificados, pero desde distintos procesos. 

Mientras la Americana,  está adquiriendo visibilidad internacional como una zona de ocio, al haber sido nombrada como la “colonia más cool para vivir” por la revista cultural Internacional Time Out en el 2022, mientras que, el Centro es atravesado por un proceso de  gentrificación como parte de políticas estatales, a partir de las transformaciones urbanas, señala la doctorante. 

“Yo quería ver de qué manera el que las personas crucen o no crucen este espacio, nos puede ayudar a entender cómo, al día de hoy, una decisión que se originó hace 500 años puede seguir operando. Y entonces me di cuenta de que la frontera de la Calzada no sigue una traza lineal, sino más bien, se comporta como zonas de transición, en este caso materializadas en el Centro Histórico, y esta división se comporta de manera diferente de acuerdo a quien la cruce.”, explicó Karen.

Gracias al apoyo obtenido por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación Secihti, mediante 800 encuestas en estas dos zonas, Karen junto a su equipo interdisciplinario de asistentes de investigación, conformado por Greta Estrada Cortés, Diego González Lara, Amaya Padilla Jiménez, Daniela Núñez Valles y coordinado por Isabel Huerta Cárdenas; preguntaron a las personas sobre los desplazamientos que habían hecho dentro de la ciudad para llevar a cabo la actividad de ocio de ese momento. 

A partir de los resultados, se demostró que, las personas con mayor poder adquisitivo y educativo no tienen mayores restricciones si desean visitar tanto el Centro Histórico  como La Americana. Mientras que, las personas con menores ingresos y escolaridad que viven al oriente, demuestran una notable dificultad para trasladarse más allá del Centro Histórico y cruzar hasta la Colonia Americana. 

“La vida de las clases empobrecidas termina siendo restringida a unas pequeñas islas en la ciudad o los desplazamientos son muy largos para poder llegar al otro lado.”

Pero, según la investigación, esta práctica no depende solamente del poder adquisitivo, sino de cómo saber llegar y moverse a los espacios, tener ciertos “códigos de comportamiento”, así como las relaciones sociales, puesto que conocer a alguien que ya frecuenta estos espacios puede facilitar mucho el acceso, ya sea porque te invita, te recomienda lugares o te hace sentir más seguro.

Algunos de los resultados de la investigación: “Cruzar la frontera social: Segregación socioespacial y movilidad de ocio en Guadalajara”

Finalmente, este estudio invita a cambiar la forma en la que se piensa la división de La Calzada, que mas allá de ser una frontera lineal, es una zona donde se exacerban las desigualdades, ya que convergen distintos tipos de dinámicas de exclusión territorial, como la gentrificación.

“Aquí es donde la movilidad de ocio nos da una pista clave. No se trata solo de si alguien puede moverse, sino de hasta dónde puede llegar y en qué condiciones. Aunque las distancias entre estos lugares son cortas, no todas las personas tienen las mismas posibilidades de acceder a ellos. Y eso no se explica solo por el dinero”.

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Karen Garcia
Karen Garcia
Fotógrafa y periodista en proceso. Fiel creyente de que el amor y la ternura son revolucionarios. Quiero contar historias que defiendan los derechos humanos y tengan un impacto en la estructura de la sociedad.

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