Entre fichas de búsqueda, consignas y lágrimas, los colectivos: Manos Buscadoras, Luz de Esperanza y Guerreros Buscadores marcharon por las calles de Guadalajara para recordar que, este 10 de mayo, no hay nada que festejar, pues sus hijas e hijos continúan desaparecidos, y frente a ello, el Estado Mexicano sigue siendo indolente e ineficiente.
Por Karen García / @karen_gdlt
Fotos: Leslie Zepeda / @Lesszep (IG)
El 10 de Mayo “Día de las Madres”, es una fecha especial en el que, hijos e hijas se reúnen con sus progenitoras a celebrar, agradecer y expresar su amor. Pero en México, este día no puede festejarse cuando las madres están ocupadas buscando a sus hijxs en fosas clandestinas, esperando la respuesta de SEMEFO, pegando fichas de búsqueda y enfrentándose a un Estado indolente que las pone en peligro por buscar.
Es por eso que, en Jalisco, colectivos de familias y madres buscadoras que forman parte de Manos Buscadoras, Luz de Esperanza y Guerreros Buscadores, convocaron a la marcha: “Las madres buscadores NO tenemos NADA que celebrar. El 10 de mayo es día de lucha y protesta”, para evidenciar que este día ya no es de celebración.


Junto a familiares buscadores y personas solidarias, se concentraron en la Glorieta de las y los Desaparecidos a las 9:00 de la mañana. Con pancartas, fichas de búsqueda, carteles y sentimientos encontrados, comenzaron a organizarse, a regalar aguas a las y los presentes, así como a repartir las fichas de búsqueda de sus hijxs.


Este día también les acompañó la figura de una madre buscadora, quien a su paso por las calles de Guadalajara dejó un mensaje: “Hasta Encontrarles”; esta figura de poco más de dos metros fue elaborada por la colectiva Técnicas Rudas, quien a través del proyecto Narrativas y Memoria acompaña a familias buscadoras del país.



Para las 10:00 de la mañana, la concentración avanzó por Avenida Chapultepec hasta doblar por Avenida Vallarta, ahí tomó los carriles de la vía recreativa hasta llegar a Palacio de Gobierno.
La rabia, la tristeza y la solidaridad estuvieron presentes durante todo el recorrido. En el que, ciclistas, corredorxs, padres con sus hijxs en patines, bicicletas, patinetas, se unieron al contingente y las peticiones que familias coreaban: “¿Porqué los buscamos? Porque los amamos”; “¿Qué queremos? Justicia. ¿Cuándo? Ahora. ¿Cuándo? Ahora”; “Señor, señora, no sea indiferente, se llevan nuestros hijos en la cara de la gente”; y “¡Únete! ¡Únete! que tu hijo puede ser”.


Al paso del contingente, personas solidarias realizan intervenciones en el espacio público; algunas pegaban carteles que criticaban la inversión millonaria del Mundial en contraste con lo que el gobierno invierte en las búsquedas de personas desaparecidas. Otras personas pintaban con esténcil huellas de zapatos con la descripción: “Hasta Encontrarles” y “Madres Buscadoras Caminando”.


Entre las madres presentes se encontraba María Guadalupe, madre de José Mauricio Díaz. Ella cargaba entre sus manos un cartel rosa en forma de corazón con la descripción “10 de Mayo. Nada que festejar. Hijo donde estés”. Para ella, este día se convirtió en la exigencia hacia el Estado para que dejen de entorpecer sus búsquedas.
“Si no tienen la intención o no quieren cumplir con lo que dijeron que iban a cumplir, no nos pongan trabas que nos permitan seguir adelante. Lo que queremos es encontrarlos. No estamos buscando, juzgando, ni culpando a nadie”, expresó María Guadalupe.

Así como ella María Guadalupe Aranda González, madre de Roberto de Jesús Cruz Aranda; quien cargaba una lona con la ficha de búsqueda de su hijo de 19 años, visibilizó la difícil labor que tienen las madres buscadoras al sostener económicamente a su familia, continuar las labores de búsqueda e intentar levantarse todos los días.
“Nosotros no pedimos estar en esta situación. Que si lloramos es porque realmente nos duele esta desaparición. A nuestros patrones, a nuestros jefes, realmente hay días que nos cuesta mucho trabajo levantarnos.
Lo hacemos porque tenemos que salir adelante, porque tenemos que trabajar, pero hay días que realmente no podemos”, expresó María Guadalupe, quien ha perdido su trabajo porque en ocasiones la tristeza, depresión y desesperación son insostenibles.


María del Rosario Martínez Mendoza, madre de Luis Armando González Martínez, repartió fichas de búsqueda de su hijo entre las y los presentes, para que, durante la marcha la acompañarán y apoyarán.
“Ojalá que nos hicieran caso, que empatizaran con nosotros, lo que es esto y el problema tan grande, porque ya es un problema social y que de verdad hicieran algo.”, expresó María del Rosario.

En una silla de ruedas y con oxígeno, María Becerra Gómez, madre de Alejandro Castro Gómez, coreó y exigió durante la manifestación para que el gobierno busque a los desaparecidos y detengan esta crisis, puesto que, desde que su hijo desapareció, para ella “dejó de existir el día de las madres”.

Tras llegar a Palacio de Gobierno, en donde fue colocada la madre buscadora; ahí las madres buscadoras denunciaron la negligencia por parte del Gobierno de Pablo Lemus y el Gobierno de Claudia Sheibaum; al primero lo señalaron de no buscar a sus desaparecidos, mientras que al segundo lo señalaron como indolente por no querer recibir a las familias buscadoras, pero sí priorizar la reunión con el grupo musical coreano BTS.
“Señora presidenta Claudia, ¿Qué está haciendo por todos los desaparecidos? ¿Recibiendo grupos coreanos? ¿Promoviendo su mugroso partido?… ¿Dónde está su humanismo? ¿Dónde está su humanismo con las madres buscadoras?. Aquí la queremos ver.”, expresó un padre buscador.
Ante sus testimonios, las personas acompañantes gritaron: “No están solas, no están solos”.


En este día, no sólo las madres buscan, sino que, en un Estado de desaparecidos que prioriza el interés en un evento deportivo como lo es el Mundial; las madres también desaparecen.
“¡No queremos FIFA, queremos a nuestros hijos!”, gritaban cómo consignan
Elisa y Yoselin buscan a su madre Josefina Pintor Carrales quien desapareció el 30 de diciembre de 2025 en el Parque Rojo, desde entonces, no saben de ella.
“Es algo muy duro porque es un día muy triste. Antes la pasábamos con ella y hoy no la podemos tener aquí físicamente y por eso la estamos buscando el día de hoy.”, expresó Elizabeth.

Entre el dolor y la tristeza, también impera la ternura y solidaridad. Puesto que, al final de la concentración, las madres buscadoras se abrazaron, se consolaron, se felicitaron por el día de las madres y se alentaron a seguir en la búsqueda.
Un trabajo impuesto, uno que no pidieron, uno que no desean para ellas ni para nadie más; pero que, a pesar de los peligros que esto implica, no se rinden hasta encontrar a sus hijos y poder celebrar un 10 de mayo con ellxs.


