Secreto a voces
Por Rafael Alfaro Izarraraz
Parece que la dinámica del mundo contemporáneo no pertenece a figuras como el michoacano Alfonso García Robles, debido a que su aportación a las relaciones internacionales y de manera particular a las políticas de desarme nuclear. Lo anterior, en un mundo cuyas élites nuclearizan cada vez más la narrativa militar. De verdad, su pensamiento, no “cuadra” ni se amolda a la “gritería” en torno a la guerra que prevalece en las élites mundiales (a veces enfrentadas entre sí), las que mandan. No obstante, son figuras rutilantes (con énfasis en el rojo y el amarillo) las de personajes como Donald Trump que no son más que piezas de utilería que en cualquier momento pueden deshacerse de ellas, pero a las que se les deja hacer porque contribuyen de momento a intereses “superiores”.
No es casual lo que ocurre en el mundo que se desentiende de figuras como la de Alfonso García Robles. Justo reviso un articulo sobre el mencionado García Robles de Pedro González y José Villanueva, quienes muestran su inconformidad en torno a la publicación de obras en torno a figuras latinoamericanas contemporáneas que, infelizmente, olvidan a uno de los diplomáticos más importantes que ha dado Latinoamérica y el mundo: Alfonso García Robles. Lo que señalan, con respecto a su exclusión, es que, en respuesta a su preocupación, García Robles quedó para otro momento. La referencia es a obras como El pensamiento internacional iberoamericano contemporáneo, además de la revista International affairs.
De la revista puede existir un manejo discrecional intencional porque la obra diplomática del nacido en Zamora, Michoacán, es contraria a los intereses anglosajones proclives a la guerra y el uso de la energía nuclear con fine militares y de exterminio de la humanidad. El punto es que el libro es editado por la Universidad del Mar. Creo que aparte, en el fondo, existe un desconocimiento de la obra de García Robles sobre el desarme nuclear del mundo, así como del Tratado de no Proliferación de Armas Nucleares (El Tratado de Tlatelolco) que convirtió a la subregión del continente americano en un área libre de la proliferación de armas nucleares. Se trata de un suceso único en la historia reciente de la humanidad que no es cualquier cosa el logro diplomático mexicano.
Ahora bien, esto no puede ocurrir con la 4t aunque esto debería de obligar a cualquier corriente que llegue a gobernar México así como con respecto a los gobiernos de las naciones latinoamericanas en donde se plasmó maravillosamente su pensamiento. Lejos de subestimarse su figura nuestra obligación debería ser la de enaltecerla justo en momentos en que se amenaza a naciones y (por consecuencia a regiones y al mundo entero) con mandarlas a la edad de piedra o que “verán un resplandor y sufrirán mucho” como lo hace el presidente de EU Donald Trump con Irán, en el contexto de la guerra iniciada junto con Israel contra el pueblo persa y por el control de los energéticos del Asia Occidental.
La figura de García Robles, su obra por supuesto, está a la altura de cualquiera de las figuras que forman parte de la larga lista de héroes sociales e intelectuales de nuestra historia patria. Está en el olvido él y su obra (como tal), para efectos prácticos, debido a que la narrativa nacional (hoy) no lo ha logrado recuperar. Lo anterior, en el escenario de amenazas de guerra en la que se amedrenta a pueblos enteros con el uso de la energía nuclear, el pensamiento de García Robles es fundamental, como lo es el discurso sobre la soberanía nacional o la protección de las fuentes de energía como recurso estratégico para el desarrollo de la nación. Cuando la amenaza nuclear se agiganta la figura de García Robles se olvida.
En el pasado neoliberal el país estuvo entregado a EU y su narrativa. La energía nuclear (la utilizada de manera destructiva) está dominada por Trump y sus antecesores que la utilizaron como un arma de amedrentamiento ante cualquier resistencia (aunque otras naciones igualmente poseen bombas nucleares). Trump, dice que, con el poder nuclear de EU, es capaz de destruir cientos de veces el planeta. Nadie le ha respondido salvo en los hechos los iraníes, derrotándolo militarmente hasta donde va el desarrollo de la guerra. Rusia y China, lo hacen por la vía de los hechos promoviendo su propia tecnología militar y nuclear.
En los hechos, durante la era neoliberal, García Robles fue borrado del discurso oficial y de los “análisis” que hacían los intelectuales mexicanos. Se olvidó la relevante obra histórica de la diplomacia y de las relaciones internacionales de México que incluye no sólo a Latinoamérica sino al mundo entero. Se le ha dado más relevancia a la Doctrina Estrada, lo que me parece resulta justo. Pero por alguna razón que considero tiene que ver con la hegemonía estadounidense en el mundo a García Robles se le “olvidó”, justo en la era en la que las naciones poseedoras y desarrolladoras de la energía nuclear han empezado normalizar su uso con fines militares y, por consecuencia, destructivos.
La mejor arma nuclear que tiene México para la era en donde el uranio enriquecido se orienta hacia propósitos perversos contra la humanidad, es la obra de García Robles: que no es otra cosa que la eliminación del uso de la energía nuclear con fines destructivos en el mundo. Por razones prácticas el acuerdo de no proliferación de armas nucleares se limitó al continente latinoamericano pero su sentido va más allá, está dirigido a todas las naciones del mundo. La historia y la 4t así como las relaciones internacionales mexicanas tienen la tarea, a menos que exista algún argumento con suficiente peso (que lo dudo que exista) de repensar estratégicamente el pensamiento de García Robles.
Repensar a García Robles no es algo ajeno a la vida política nacional e internacional. En opinión pública se debate la idea de que si un país posee una bomba nuclear, entonces, es respetado por EU, como ocurre actualmente con la república de Corea del Norte. Creó su bomba atómica y EU no lo toca. Claro, existe un contexto de relaciones de esta nación con otras como China y Rusia, que juegan un rol importante en esa lógica. Ese pensamiento puede conducir a que en el mundo aparte de las bombas atómicas que existen prolifere el interés de nación por nación de poseer armas nucleares para defenderse de EU o para que esta nación los deje en paz. En México es posible que ante la amenaza de EU de invadirnos no faltará quien considere pertinente imitar a Corea del Norte.
Irán, por ejemplo, ha tomado como estrategia, ante la guerra que libra contra Estados Unidos e Israel, la idea de que ellos no están utilizando el uranio con fines de crear una bomba nuclear sino con fines pacíficos. Esta arma discursiva no la ha podido desactivar EU quien ha quedado como un “mentiroso” con respecto a la idea de acusar al gobierno iraní de que quiere desarrollar o enriquecer el uranio con fines militares lo que representa, dice EU, una amenaza a su seguridad. Irán ha logrado un éxito en la narrativa de su derecho a utilizar el uranio con otros propósitos como el desarrollo de tecnología médica, por ejemplo. No deseo entrar en detalle sobre el “derecho” de EU a sí poseer bombas nucleares y, por otro lado, a apropiarse del derecho de evitar que otras naciones la tengan.
En estos días, Lula, el presidente de Brasil, sostuvo una plática con el presidente Trump. De lo que se sabe de las pláticas que sostuvieron es que el presidente brasileño estableció una raya con respecto a las “tierras raras” sobre las que ha planteado un manejo soberano de su país. Previamente, Lula había manifestado la idea de mejorar tecnológicamente al ejército brasileño luego de las amenazas de Trump lanzadas hacia América Latina, región a la que ha considerado como “su hemisferio”, repetido por Marco Rubio. Se tiene conocimiento de que Brasil puede y cuenta con la tecnología para crear una bomba nuclear.
La mejor defensa de México ante cualquier amenaza a nuestra soberanía es la paz, la no proliferación de armas nucleares en el mundo, incluido el desarme nuclear de EU y otras naciones. Podría, con todo respeto a las mujeres, que algún año de los que vienen sea dedicado a García Robles. Por cierto, nació el 20 de marzo de 1911 y esa fecha podría recalcarse en el calendario escolar. Alguna de las cámaras podría llevar a cabo encuentros públicos sobre la obra de García Robles y algunas instituciones de educación superior.


