Con el comienzo del Mundial de Fútbol, organizaciones advierten el posible aumento de violaciones a derechos humanos, sobre todo de poblaciones históricamente marginadas. Es por eso que crearon el Observaotio Mundialista, un espacio para analizar y documentar en un contexto en el que las poblaciones están siendo desplazadas, criminalizadas y despojadas en nombre de un evento deportivo.
Por Karen García / @karen_gdlt
Con el inicio del Mundial de Fútbol en México no sólo las actividades deportivas inundan el país, sino también las violaciones a los derechos humanos. Ya que, al ser un evento masivo en medio de un contexto de crisis de desapariciones, de blanqueamiento y despojo en el país, la hipervigilancia y represiones aumentan.
Es por eso que, la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos junto a Red TDT junto a 88 organizaciones integrantes crearon el Observatorio Mundialista de Derechos Humanos, en el que documentarán las vulneraciones a los derechos, sobre todo de personas históricamente violentadas como lo son las personas en situación de calle, personas racializadas, mujeres, entre otras.
Sergio Moreno, integrante de la Red TDT, expresó que la iniciativa impulsada por la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos junto a Red TDT, parte de la premisa fundamental de que el Mundial no es únicamente un evento deportivo, sino también un proyecto político, económico, urbano y de seguridad que transforma y redefine por completo las ciudades y sus recursos públicos. Creando nuevas dinámicas de autoridad en la que se impide el libre acceso de la población.
“Busca generar información independiente, visibilizar riesgos y acompañar proceso de denuncia y exigencia para que los derechos humanos no queden subordinados a los intereses económicos o a lógicas de seguridad que puedan acompañar este tipo de medidas.”, explicó Sergio.
Estas dinámicas de control social, económico y de seguridad no se desarrollan sólo a partir del inicio del evento deportivo, son violencias que se han replicado desde hace más de un año, cuando los gobiernos como el de Jalisco, comenzaron a desplazar personas en situación de calle, a cerrar espacios públicos donde se reunían disidencias, a amedrentar las protestas sociales y quitar las fichas de desaparecidos.
Al igual que señala Sergio, en Ciudad de México, los operativos de desplazamiento de personas que habitan las calles se han suscitado con antelación, ya que estos no se alinean con la imagen que se quiere dar al mundo, dando paso al blanqueamiento de la ciudad. Así como la restricción de los pobladores a sus territorios y hogares aledaños a estadios de fútbol donde se suscitarán partidos de la FIFA.
“Uno de los riesgos más preocupantes es la consolidación de un modelo de seguridad cada vez más militarizado para gestionar la vida pública en las ciudades mundialistas.”, advirtió Sergio ante el aumento de presencia policiaca y militar en los territorios.
Entre estos planes de seguridad se encuentra el “Plan Kukulcán”, el cual contempla la movilización de 99 mil agentes de seguridad, entre ellos fuerzas armadas, Guardia Nacional, Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, así como personal de seguridad privada, vigilancia especial en aeropuertos, hoteles, centros de entrenamiento y estadios. Esto genera incertidumbre y preocupación ante las evidentes represiones a la protesta social, las restricciones a la libertad de expresión y prensa y los abusos policiales.
“La experiencia internacional incluso con otros mundiales demuestra que los mega eventos pueden ir acompañados de medidas orientadas a remover de la vista pública, aquello que se considera incompatible con lo que se busca proyectar.”, comentó Sergio, traduciendo esto a un aumento en el hostigamiento contra vendedores informales, desplazamiento de comunidades, persecución de personas migrante, etc.
Tan solo en la etapa pre mundialista el observatorio ha detectado 15 derechos humanos violentados en Jalisco, como lo son el derecho a la seguridad y justicia, a la búsqueda, el acceso al agua, a la vivienda, a la salud, entre otras.
Este observatorio no se limitará solo a las sedes en los que se celebrarán los partidos de fútbol, sino que será dentro de todo el país debido a que las dinámicas en este contexto, convierten al país entero en un foco de observación.
Las exigencias del Observatorio Mundialista son la transparencia sobre los acuerdos institucionales, así como los recursos públicos invertidos en las obras del Mundial y las estrategias de seguridad que se están implementando en el evento. Igualmente, exigen que cualquier estrategia de seguridad esté apegada a los derechos humanos y se abandonen los enfoques basados en la militarización, la vigilancia masiva y el control de poblaciones históricamente marginadas.
“Pensamos que ninguna persona debe enfrentar represalias por documentar abusos, por realizar labores de búsqueda de sus personas desaparecidas, eh cuestionar políticas públicas o exigir una reducción de cuentas en el contexto del mundial. Asimismo, dijimos que se detengan y prevén procesos de desplazamiento, exclusión y borrado social asociados al desarrollo de este evento deportivo.”, comentó Sergio
“Las ciudades mundialistas pertenecen a quienes habitan cotidianamente e históricamente y no pueden ser únicamente a quienes las visitarán para su consumo durante algunas semanas.”, concluyó.
El verdadero legado del Mundial no será el número de turistas, o la inversión que deje el evento, sino la capacidad que tienen de garantizar los derechos humanos durante este evento deportivo.
Sigue el micrositio y reporta las violaciones a derechos humanos aquí.


