Pronunciamiento: #TarjetaRojaParaJalisco por no garantizar la seguridad y la vida de lxs periodistas en el estado

Durante los festejos por el segundo partido de la selección nacional en la Copa Mundial de Fútbol 2026, periodistas organizadas en Guadalajara participaron en la acción #TarjetaRojaParaJalisco, convocada por colectivas y defensoras para exhibir frente a los ojos del mundo las deudas pendientes que el Gobierno del Estado mantiene en materia de derechos humanos.

Este es el pronunciamiento y las exigencias que extendieron las periodistas

***

Somos periodistas y también defensoras de derechos humanos. A través de nuestra labor somos testigas presenciales de las violencias que el Estado por acción, omisión e indiferencia ejerce en contra de los cuerpos y las vidas de las mujeres, de las niñas, de las adolescentas, de las disidencias, de las personas que les son “incómodas” porque deciden no callar. 

Por eso le sacamos una #TarjetaRoja a Jalisco. Porque en medio de las celebraciones mundialistas siguen apostando por el olvido de todo lo que nos adeudan, como mujeres, como defensoras organizadas y como periodistas que acompañan a otras mujeres y grupos que resisten también ante la desprotección gubernamental y la violencia social y de género. 

Permanecemos sin la activación de un Mecanismo de Protección para Personas Defensoras y Periodistas a nivel estatal, con un consejo acéfalo, sin estrategias bien establecidas, sin instituciones coordinadas y sin una legislación y presupuesto claro. Decimos hoy que: ocupamos el cuarto lugar nacional con más casos de personas defensoras y periodistas víctimas de violencias y beneficiarias del mecanismo federal entre el año 2012  y enero de 2026. 146 casos, de los cuales, más de la mitad, el 54% se trata de mujeres defensoras y periodistas que han visto vulnerada su vida, su seguridad y su tranquilidad por el ejercicio de su labor. 

Al menos ocho colegas permanecen como beneficiarias del mecanismo, esto sólo significa una cosa: que en Jalisco no se garantizan las condiciones mínimas de seguridad para que podamos ejercer y defender nuestro derecho a la libertad de expresión y acceso a la información, a hacer nuestro trabajo en un entorno libre de violencias machistas. 

La violencia basada en el género que experimentamos las mujeres periodistas y comunicadoras en Jalisco es una realidad. Esto implica que no sólo estamos expuestas a las violencias estructurales, sociales y ataques que vive la prensa en México, uno de los países más hostiles para informar en paz -en toda América Latina y el mundo- de acuerdo con el informe más reciente de Reporteros Sin Fronteras. Sino que, a este escenario, se agrega el contexto generalizado de violencia de género. 

A nosotras se nos agrede no sólo por hacer periodismo, por ejercerlo, sino, además, por ser mujeres: mujeres periodistas. 

El Programa de Libertad de Expresión y Género de Comunicación e Información de la Mujer A.C. ha documentado al menos 72 agresiones en contra de reporteras, directoras de medios, blogueras, conductoras y fotoperiodistas en Jalisco. La mayoría de éstas, trabajadoras de medios digitales (45 casos) e impresos (9 casos); nuestras colegas trabajadoras de la radio y la televisión también han sufrido atentados. 

Se les amenazó (17 casos), bloqueó su labor informativa (11 casos), se les intimidó (8 casos), se les agredió físicamente (6 casos) y se desacreditó su labor informativa (6 casos). También se les hostigó (6 casos), se les despidió injustificadamente (2 casos) e, incluso, se les agredió sexualmente (1 caso), se usó la fuerza pública para obstruir su labor (2 casos) y se intentó arrebatarles la vida (2 casos). 

Política, sociedad, seguridad y deportes son las fuentes que ellas cubrían o cubren, mientras que, al momento del evento de violencia se encontraban realizando investigaciones o coberturas sobre gestión pública, elecciones, estructuras criminales, protesta social, corrupción, desapariciones, seguridad, abuso de autoridad, megaproyectos y medioambiente, sólo por mencionar algunos de los temas. 

Los ataques suceden dentro de nuestra vida comunitaria, en los espacios institucionales, en nuestros entornos de trabajo y también en la vida digital. Ya no estamos seguras en ningún lado. 

Por supuesto que lo que más nos preocupa es que los funcionarios públicos estatales y municipales siguen siendo los más señalados de cometer estas violencias, a ellos les siguen personas que no lograron ser identificadas por las sobrevivientes. Esto sólo confirma el escenario incierto de seguridad y de desprotección.

Es importante señalar que estos ataques conforman violencias basadas en el género, como adelantamos, cuyos impactos principales se manifiestan en nuestra salud psicológica, física, patrimonial, económica y sexual, porque además de ejercer esta profesión, realizamos labores de cuidado y sostén de la vida.  

Alzamos la voz porque informar no debe costarnos la vida, la seguridad y tranquilidad de nuestras familias, ni la dignidad. A las mujeres periodistas constantemente nos silencian amenazando la integridad de nuestros familiares. Hacer periodismo no debería quitarnos la seguridad de andar sin miedo por las calles, de convivir en espacios públicos con la familia para evitar estar expuestas, no debería quitarnos el sueño pensando en que una nota publicada puede en cualquier momento romper la Paz del núcleo familiar. 

Nos solidarizamos con todas nuestras colegas que han sobrevivido a estas y muchas otras formas de violencia en la actual administración gubernamental. Recientemente, en el mes de abril, nuestra colega Isaura López Villalobos, periodista en el medio Canal 44 fue descalificada en su labor informativa y agredida verbalmente por el presidente municipal de Zapopan, Frangie Seade, mientras hacía su trabajo. 

Nos solidarizamos con nuestras compañeras periodistas y fotoperiodistas han reportado violencia digital a partir de bots. Trabajo precario y demandante con largas jornadas, horarios extendidos, bajos salarios. No es posible que en regiones de nuestro estado todavía existan empleadores que pagan 4 mil pesos mensuales por el trabajo de nuestras compañeras, que no otorgan seguro social, ni prestaciones. 

A esto se suma la exigencia de condiciones para ejercer un periodismo libre, seguro, digno y con perspectiva de género. Mientras exista una periodista agredida, amenazada o silenciada, precarizada, la libertad de expresión seguirá siendo una simulación.

Por eso hoy y hasta que el Gobierno del estado decida hacer algo para que estas realidades cambien: Tarjeta Roja para Jalisco.

Comparte

ZonaDocs
ZonaDocs
Somos un proyecto de periodismo documental y de investigación cuyo epicentro se encuentra en Guadalajara, Jalisco.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Quizás también te interese leer