¿Puede el Ébola convertirse en una pandemia?

La OMS mantiene al Ébola bajo alta alerta internacional tras un brote en República Democrática del Congo y Uganda provocado por la variante Bundibugyo, para la cual aún no existen vacunas aprobadas. El investigador del CIATEQ, el Dr. Pavel Lugo, explicó que la alta letalidad del virus, su difícil diagnóstico y la movilidad internacional mantienen preocupación sanitaria.

Por Vanessa Briseño / @nevervb

La Organización Mundial de la Salud (OMS) encendió de nuevo las alarmas internacionales cuando declaró una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional tras el preocupante brote de ébola originado en la República Democrática del Congo (RDC), el cual ya se ha extendido a regiones aledañas. Lo que más preocupa a los expertos en esta ocasión es que el fenómeno está provocado por la variante Bundibugyo, una cepa extremadamente rara para la cual —a diferencia de la conocida cepa Zaire— no existen vacunas aprobadas ni tratamientos médicos específicos hasta la fecha.

Este patógeno permanece bajo estricta lupa internacional debido a su alta letalidad, la dificultad para diagnosticarlo y la posibilidad de que los contagios se extiendan hacia otros países por la alta movilidad global. Aunque actualmente no se puede hablar de una crisis sanitaria activa a gran escala, los organismos globales mantienen las alertas ante el riesgo de que el virus alcance una dispersión internacional; en México, el tema cobra especial relevancia por la cercanía del Mundial de Fútbol 2026 y el incremento previsto de visitantes extranjeros en ciudades sede como Guadalajara.

Al respecto, el Dr. Pavel Lugo, investigador de la Unidad de Biotecnología Médica y Farmacéutica del Centro de Investigación y Asistencia Tecnológica y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ), explicó para ZonaDocs que el Ébola representa un reto científico y sanitario mayúsculo porque se trata de un microorganismo relativamente reciente para la investigación médica. “Es un virus de detección relativamente nueva”, señaló el médico e investigador de modelos fisiopatológicos de enfermedades, detallando que pertenece al grupo de virus de ARN de cadena sencilla, una característica genética que complica tanto su estudio como el desarrollo de terapias efectivas.

A diferencia de las infecciones bacterianas, que pueden combatirse eficazmente con antibióticos, los cuadros virales presentan mayores dificultades de manejo. El Dr. Pavel indicó que estos agentes “evaden frecuentemente el sistema inmune”, además de que son más complejos de diagnosticar, prevenir y tratar; en el caso específico de esta enfermedad, la situación se vuelve más delicada debido a que provoca fiebre hemorrágica y presenta un índice de mortalidad sumamente elevado. 

El investigador detalló que el virus tiene un origen zoonótico, cuyo principal reservorio se encuentra en los murciélagos frutícolas de regiones específicas de África, desde donde puede dar el salto al ser humano mediante mutaciones que favorecen el contagio. “Es muy contagioso. Adicionalmente es muy agresivo, tiene una alta tasa de letalidad”, afirmó para dimensionar la peligrosidad de la situación. 

Otro de los factores que mantienen a la comunidad médica en vilo es su periodo de incubación, ya que el virus puede permanecer silencioso entre dos y 21 días antes de manifestar los primeros síntomas, lo que entorpece la detección temprana y la contención epidemiológica. Además, las zonas donde históricamente se han registrado los brotes suelen encontrarse alejadas de los grandes centros urbanos, una condición geográfica que dificulta el muestreo, la investigación y el seguimiento clínico.

Igualmente, explicó también que el estudio del Ébola requiere laboratorios de bioseguridad nivel cuatro (BSL-4), considerados los más especializados del mundo. “Solo pocos países tienen esas capacidades de investigación”, señaló, precisando que estos espacios cuentan con protocolos extremos de contención debido al alto riesgo biológico del patógeno, permitiendo trabajar de forma segura en métodos de diagnóstico, tratamientos experimentales y vacunas.

Aunque actualmente existen avances científicos para enfrentar posibles brotes, todavía persisten limitaciones importantes que no se deben ignorar. El Dr. Pavel indicó que algunas vacunas y tratamientos ya se encuentran en fase de desarrollo o en pruebas clínicas, pero aclaró que no funcionan de manera universal. “Hay algunas que están en desarrollo, pero no son para todas las cepas”, explicó.

Frente a este escenario, la OMS mantiene al Ébola bajo una categoría de “alta alerta” debido a la posibilidad latente de que el virus se extienda más allá del continente africano. El especialista del CIATEJ puntualizó que actualmente existen focos activos en la República Democrática del Congo y Uganda, dos naciones donde las autoridades sanitarias concentran sus mayores esfuerzos de vigilancia.

El académico subrayó que las condiciones para una expansión internacional son reales debido a la interconexión aérea y a los desplazamientos masivos de personas por el planeta. “Con los tiempos de incubación y la movilidad que actualmente tenemos como seres humanos a través de los aviones, potencialmente este tipo de virus pueden viajar a otros países”, advirtió.

Por ello, el tema adquiere una relevancia adicional de cara al Mundial de Fútbol 2026, un evento masivo que movilizará a miles de aficionados de todo el mundo. En Guadalajara existe una atención especial debido a que la selección de la República Democrática del Congo disputó un partido en la capital jalisciense, un escenario ante el cual las autoridades sanitarias mexicanas prepararon medidas preventivas y protocolos de vigilancia.

Así mismo, señaló que el objetivo de estas alertas no es generar pánico en la población, sino fortalecer la vigilancia epidemiológica y la detección temprana de posibles síntomas. “No condicionando ni prohibiendo, sino dando los signos y síntomas asociados a estas enfermedades para evitar una dispersión en el país”, aclaró.

El investigador recordó que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos ya emitieron restricciones y medidas sanitarias para personas provenientes de regiones con brotes activos, destacando periodos de monitoreo y cuarentena, una línea en la que México también ha comenzado a implementar sus propios protocolos preventivos.

Particularmente en Jalisco, la Secretaría de Salud contempla la instalación de filtros sanitarios para identificar síntomas compatibles, principalmente fiebre alta y otras manifestaciones clínicas relacionadas. Asimismo, los hospitales del sistema estatal ya cuentan con áreas de aislamiento destinadas específicamente a la atención de posibles casos sospechosos.

El especialista destacó que el manejo de este padecimiento es diametralmente distinto al de crisis recientes como el COVID-19 o la influenza, radicando la principal diferencia en la forma de transmisión. Mientras que el coronavirus se propagaba por vía aérea mediante microgotas respiratorias, el Ébola requiere un contacto estrecho y directo con los fluidos corporales de una persona infectada.

“Para contagiarse del Ébola tienes que estar en contacto directo con fluidos de personas infectadas”, puntualizó. El virus puede encontrarse en la sangre, saliva, vómito, sudor y otras secreciones; además, la capacidad de contagio aparece únicamente cuando el paciente ya presenta síntomas visibles, a diferencia del COVID-19, donde la transmisión ocurría incluso de forma asintomática.

Esta marcada diferencia permite establecer estrategias de control mucho más focalizadas por parte de los médicos. Los protocolos se concentran en el aislamiento estricto de pacientes, el uso de equipo de protección especializado (EPI) y la identificación temprana de síntomas, insistiendo en que el personal sanitario debe evitar cualquier exposición con fluidos contaminados.

Pese a las alertas internacionales, el experto insistió en que la población debe mantener la calma y evitar caer en la desinformación. Consideró fundamental que los ciudadanos acudan únicamente a fuentes oficiales de información, tales como la OMS, la Secretaría de Salud y los CDC de Estados Unidos.

“Lo fundamental es informarse con fuentes fidedignas”, señaló, al tiempo que recomendó evitar el consumo de contenido falso o alarmista que suele difundirse masivamente en las redes sociales, especialmente aquellas publicaciones elaboradas por creadores de contenido sin formación científica o médica.

El Dr. Pavel confía en que la vigilancia epidemiológica en México permitirá actuar de manera inmediata ante cualquier caso sospechoso. En caso de presentar síntomas compatibles o contar con antecedentes de viaje a las zonas afectadas, recomendó acudir de inmediato a los servicios de salud y reportar la situación de forma transparente.

“No se trata de establecer una alerta general y pánico”, indicó el investigador, para quien la prevención eficaz depende principalmente de la información clara, la disciplina en la vigilancia médica y el cumplimiento riguroso de los protocolos sanitarios establecidos.

Durante la entrevista, el académico también destacó la importancia del concepto “One Health” (Una Sola Salud), una iniciativa impulsada globalmente por la OMS que plantea que la salud humana, la animal y la ambiental forman parte de un mismo sistema interconectado que no puede estudiarse por separado.

El especialista explicó que patologías como el COVID-19 y el Ébola son ejemplos claros de cómo los virus pueden surgir en especies silvestres y posteriormente dar el salto a los humanos. “Ya no es nada más pensar en la salud del humano, sino en la salud del ambiente y de los animales”, afirmó con contundencia.

Bajo esta perspectiva integral, la Unidad de Biotecnología Médica y Farmacéutica del CIATEJ organiza el Congreso Internacional de Biotecnología Médica Farmacéutica, el cual tendrá como eje temático principal este enfoque interdisciplinario. El evento se realizará en octubre de este año y abordará el impacto de las enfermedades zoonóticas desde vertientes científicas, sanitarias, ambientales y económicas.

El doctor señaló que la experiencia reciente dejó en evidencia cómo una enfermedad de origen animal puede desestabilizar los sistemas de salud, las cadenas de producción, las economías y las dinámicas sociales a nivel mundial. Ante el Ébola, consideró indispensable fortalecer la investigación científica y la cooperación internacional para evitar escenarios similares.

Aclaró que no se considera un especialista directo en la materia, debido a que México no cuenta con la infraestructura de laboratorios nivel cuatro necesarios para manipular este virus. Sin embargo, precisó que su análisis se fundamenta sólidamente en literatura científica internacional y en los documentos oficiales emitidos por los organismos rectores de la salud.

El investigador concluyó que la posibilidad de una emergencia sanitaria existe para cualquier enfermedad infecciosa, aunque el riesgo disminuye drásticamente conforme aumentan los controles, las medidas de vigilancia y la capacidad de respuesta de las instituciones. Mientras tanto, el Ébola permanece como una de las prioridades de la agenda médica global debido a su agresividad y los enigmas científicos que aún representa.

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Vanessa Briseno
Vanessa Briseno
Melómana por excelencia y apasionada de la lectura. Creo firmemente que el periodismo es una gran herramienta que te permite contar historias reales desde la verdad.

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