En Pie de Paz
Por Giovana Patricia Ríos Godínez/ @GiovanaPRG*
Nos encontramos en época mundialista. México, Estados Unidos y Canadá son los anfitriones del Mundial de fútbol este 2026 y desde que inició esta fiebre del deporte, las autoridades mencionan menos violencia en el país y se percibe una aparente reducción en los homicidios. ¿Realmente está ocurriendo esto?
Según un comunicado de la Presidencia de la República del 16 de junio del presente año, nos dice que hay una reducción entre septiembre de 2024 a mayo de 2026 de un 46 por ciento de los homicidios, es decir, 39 homicidios diarios menos y que los gobiernos de la Transformación han detenido a generadores de violencias de todas las bandas de criminarles (Gobierno de México, 2026).
Para el Gobierno el haber realizado detenciones claves del Cártel de Sinaloa, de la facción de los Arellano Félix y en estaos como Colima, Guerrero, Michoacán, Sinaloa, Tamaulipas y Zacatecas es importante para dar estas cifras de diminución de incidencia delictiva. Sin embargo, para el Índice de Paz México (2026) la calificación de paz es peor que hace una década, además, aumentan los crímenes con armas de fuego y persiste la violencia de género.
Más allá de los números y porcentajes, la aparente calma o “paz” podría ser frágil y costosa. El gobierno federal ha reforzado la vigilancia militar en las sedes mundialistas mediante el operativo Kukulkán, con más de 100 mil elementos de seguridad y el crimen organizado sostiene una llamada tregua mundialista bajo la orden de altos líderes de los cárteles de no meterse con el mundial (DW, 2026). Pero la crisis de inseguridad y las críticas internacionales se mantienen, además de una guerra por el control territorial de los carteles.
Este pacto entre gobierno y carteles es estratégico, de esta manera los cárteles no dan motivos para generar presiones internacionales y evitar la retórica de que son terroristas, por otro lado, los policías locales se enfocan más a delitos de bajo impacto y se fortalecen operaciones millonarias que benefician a los cárteles como son la compraventa de drogas, el lavado de dinero, la trata de personas, siendo el país unos de los lugares con mayor trata infantil del mundo. Por lo tanto, la pax narca está reduciendo delitos de alto impacto, aunque los narcos imponen sus propias reglas y siguen manteniendo extorsiones y actividades ilícitas estratégicas para acrecentar su economía, lo cual convierte a la supuesta paz en una quimera.
Las organizaciones de la sociedad civil y movimientos ciudadanos están cada vez más conscientes de esta pseudo paz y sus movilizaciones en el marco del mundial son un clamor ante la situación de violencia y barbarie que vive el país. Los colectivos de madres y padres buscadores son una paradoja en el mundial visibilizan los más de 134,257 personas desparecidas que el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas tiene. También colectivos como la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) también se están manifestando, exigiendo un aumento del sueldo salarial entre otras demandas. Recordemos que el nivel educativo de México es de los más bajos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) OCDE y que actualmente no están contempladas evaluaciones estandarizadas para medir el desempeño y realizar comparaciones de calidad educativa con otros países.
¿Qué tipo de paz estamos viviendo? “Si entendemos la paz solo como ausencia de violencia (paz negativa), parecería que hay más paz. Sin embargo, es una paz ficticia y temporal, pactada mientras dura el mundial. La paz verdadera se construye con cambios estructurales, resolviendo conflictos de fondo, fortaleciendo la democracia y garantizando derechos humanos y ambientales.
Por ello, cierro esta columna preguntando ¿cómo nos afecta esta llamada pax narca la percepción de seguridad y a quién beneficia? ¿Realmente los movimientos sociales que están alzando la voz sólo buscan proyectar una imagen del caos y nublan la fiesta deportiva como lo indicó la presidenta Sheibaum? Comprender mejor el concepto de pax narca nos puede permitir reconocer las estrategias y pactos que se realizan en el marco de estas magnas celebraciones internacionales en aras de invisibilizar la necesidad de justicia ante las violencias que vivimos en el país.
Para saber más:
- Jasso, C. (2026). Geografías de la crueldad. Programa de Seguridad Ciudadana, Universidad Iberoamericana Ciudad de México; Seminario sobre Violencia y Paz, El Colegio de México; México Evalúa. https://seguridadviacivil.ibero.mx/wp-content/uploads/2026/05/geografias_de_la_crueldad.pdf
- Guerrero, E. (2025). ¿Nueva pax narca? E ascenso del CJNG y los límites del Estado mexicano. https://www.inep.org/index.php/libros/8-libros/10-articulos/3338-2025-oct-27-nueva-pax-narca-el-ascenso-del-cjng-y-los-limites-del-estado-mexicano-eduardo-guerrero-gutierrez
- Merkel, D. (2026). Violencia cíclica y la pax criminal en Guerrero. https://www.efinf.com/clipviewer/files/46ea6de68aa4e437734fa06c809a83dc.pdf
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Profesora-investigadora del ITESO, integrante del Centro de Estudios para la Paz (CEPAZ) y Secretaria de la Red Nacional de Paz ANUIES. giovanarios@iteso.mx


