Diversidad: Otras formas de habitar
Por Dalila Ayala Castillo*
El pasado 3 de julio el Gobernador de Jalisco Pablo Lemus y la Alcaldesa de Guadalajara Verónica Delgadillo invitaron a las personas con discapacidad a no asistir a los festejos del mundial, ya que obstaculizan con su silla de ruedas el paso de las personas que sí tienen permitido asistir.
De igual modo se invitó a que los niños y personas con carriolas también se queden fuera del espacio público. Este video fue posteado en las redes sociales de los dos dirigentes. Parece ser que este intento de estrategia de seguridad fue realizado como respuesta a los lamentables hechos ocurridos en la Ciudad de México en los que murieron cuatro personas durante los festejos en el Ángel de la Independencia.
Sin embargo, es importante aclararle al gobernador, a la Alcaldesa y a su equipo que planificó, redactó, grabó y publicó semejante video que este, más que una estrategia de seguridad para sus ciudadanos, reproduce un discurso capacitista, de exclusión y discriminación para las personas con discapacidad.
Parece innecesario explicar lo que representan para nosotros nuestras tecnologías de apoyo como las sillas, bastones, prótesis, dispositivos electrónicos, entre otros.
Nuestra silla de ruedas no es un obstáculo para otros. No es un estorbo, es parte fundamental de nuestra identidad y de nuestra movilidad.
Yo por ejemplo he asistido con mi silla de ruedas a distintos lugares como universidades, museos, restaurantes, parques, pueblos mágicos, aeropuertos, terminales de autobuses, bares y conciertos; para aprender, conocer, cuidar mi salud, divertirme y trabajar. Es decir, ha sido un artefacto importante para garantizar mi derecho a la educación, al trabajo, a la vida social y cultural. Como lo establece la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad ratificada por México en 2008.
Su discurso no es de seguridad ni de cuidado es de exclusión y eso es simplemente porque como siempre les parece más fácil mantenernos encerrados donde nadie nos vea o estorbemos el paso a las personas que la alcaldesa considera dignas de asistir y habitar esos espacios.
Simplemente porque no quieren molestarse en investigar y planificar una verdadera estrategia de seguridad que garantice el bienestar de todos los ciudadanos.
Pero lo más hilarante de esto es que ni siquiera pueden garantizar la seguridad para los que consideran capaces de acudir a estos espacios públicos. Entonces ¿pueden entender que no es problema de una silla de ruedas o de las personas con discapacidad?
Cuando Lemus y Delgadillo piden que nos quedemos en casa por nuestra seguridad en realidad lo que quieren decir es “no sé cómo debo y debes cuidarte ni me interesa trabajar en ello”. ¿Por qué? Porque no gobiernan para nosotros, porque como siempre somos estorbo, somos molestia y lo mejor es recluirnos para no salir lastimados. Porque así creen que nos cuidan.
¿No hubiera sido mejor un discurso en el que invitaran a los ciudadanos a guardar distancia para dejar respirar al de al lado, no invadir su espacio vital, no tocar ni violentar el cuerpo de otros ni su propiedad? Claro, acompañado de una verdadera estrategia de seguridad con acciones para las celebraciones del domingo las cuales deben ser trabajadas a largo plazo ya que deben permitir el libre acceso a espacios públicos para todos y evitar los lamentables hechos de este mundial.
El capacitismo y paternalismo en la sociedad están sumamente arraigados y deben ser erradicados, es nuestro deber como sociedad hacerlo. Pero el hecho de que dos mandatarios pronuncien estos discursos es sumamente grave ya que crea una supuesta legitimidad de las ideas capacitistas que ya de por si ha sido dificil para los ciudadanos, activistas y defensores de los derechos humanos luchar contra estas, identificarlas y realizar acciones de concientización y no discriminación.
Es importante que entendamos que todos debemos cuidarnos y cuidar al que se encuentra a nuestro lado, que su espacio vital es importantísimo, sí hay una persona con silla de ruedas no debemos recargar nuestras cosas en la silla, no pisar los bastones, etc. Debemos respetar el espacio vital es decir, mantenernos a una distancia adecuada para que el otro pueda transitar, moverse y ¡respirar!
Prohibirnos salir y festejar es discriminatorio, va en contra del artículo 1° de la Constitución y de la Convención de los Derechos de las personas con discapacidad.
Excluir nunca ha sido la solución y que en pleno 2026 los mandatarios de “la mejor sede mundialista” publiquen esos vídeos causa más vergüenza que orgullo. En fin cuando les toque a la alcaldesa y al gobernador asistir a un evento con usuarios de silla de ruedas no olvidemos no estorbar su paso antes de tomarse foto con nosotros.
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Es una mujer con discapacidad motriz viviendo en Jalisco. Estudiante de Humanidades y promotora de los Derechos de las Personas con Discapacidad.


