La mala calidad del agua se convirtió en una preocupación cotidiana para miles de habitantes del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) desde hace ya varios años. Los reportes de agua con tonalidades amarillas, cafés y muy sucias, así como mal olor y partículas visibles han despertado las alertas en la población, quienes han alzado la voz pidiéndole al Gobierno de Jalisco garantizar no sólo el acceso al agua, sino que esta sea segura para el consumo humano.
La problemática no es ajena a infancias y adolescencias, ya que al igual que todos en el AMG, ellas y ellos también sufren las consecuencias de su mala calidad.
Por: Alondra Angel Rodriguez/@AlondraAngelRo
“Yo empecé a ver que el agua salía oscura y turbia desde inicios del año. Recuerdo haber escuchado que mi hermana y mis papás decían que eso pasó en otras colonias desde hace más tiempo, pero no le tomé importancia hasta que nos comenzó a pasarnos a nosotros”, explica Victoria, de 18 años.
Habitantes del AMG han reportado que el agua distribuida por el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) presenta coloración amarilla, café, olores inusuales y partículas dentro de ella. Ante estos reportes, la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios en el Estado de Jalisco (COPRISJAL) recomendó evitar temporalmente el consumo directo del agua mientras se realizaban estudios para determinar las causas de la mala calidad del agua.
“Un día haciendo los quehaceres de la casa me acuerdo que me iba a poner a trapear y al abrir la llave el agua salió como amarilla. En ese momento como que no le di importancia, pero luego me puse a pensar que el agua con la que lavamos los trastes, la ropa y me baño viene de donde mismo y, desde ese día, no me siento cómoda. Siento que me enfermo”, expresa Emily de 18 años.
El Gobierno de Jalisco y el SIAPA informaron que los análisis de laboratorio indicaban que el agua cumplía con los parámetros establecidos en la normativa sanitaria y que la apariencia y olor del agua fue atribuida a un arrastre de sedimentos derivado de trabajos de mantenimiento en infraestructura hidráulica. Aun así, las denuncias de parte de la ciudadanía continuaron y la incertidumbre sobre la calidad ha persistido en diversos puntos.
“Yo no me acuerdo cuándo fue que el agua empezó a salir sucia, sólo me acuerdo que mi mamá y mis hermanas empezaron a decir que el agua estaba saliendo muy sucia y que hasta se sentía como ácida. Ya después cuando lo noté fue cuando después de bañarme salía con ronchas y con la piel muy roja. A mí sí me ha hecho mucho daño”, menciona Cristian de 18 años,
En materia de derechos humanos, la problemática trasciende más allá del ámbito técnico. El artículo 4° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos reconoce el derecho humano al agua en México, garantizando el acceso, disposición y saneamiento del agua para consumo personal y doméstico, de forma suficiente, salubre, aceptable y asequible.
Asimismo, la observación general No.15 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, en 2002, estableció que el derecho al agua es un derecho humano fundamental indispensable para vivir dignamente.
Lo anterior implica que las autoridades tienen la obligación de garantizar que el agua sea distribuida y que no represente riesgos para la salud, así como mantener sistemas permanentes de vigilancia en la calidad y proporcionar información clara, oportuna y accesible a la población.
En respuesta a los reportes ciudadanos las autoridades han implementado labores de limpieza en la infraestructura hidráulica y se incrementó el monitoreo de la calidad del agua. Sin embargo, la Comisión Estatal de Derechos Humanos en Jalisco (CEDHJ) determinó que la respuesta institucional debía fortalecerse. El 30 abril de 2026 se emitió la Recomendación 10/2026 dirigida al SIAPA y diversas autoridades estatales y municipales, donde se documentaron deficiencias relacionadas con la prevención, el monitoreo y la transparencia de la información y atención a la población.
“Hasta ahorita a mí no me ha pasado nada como en el cuerpo o que me haya enfermado, pero mis hermanos sí. Todo el tiempo se están rascando la cabeza y el cuerpo, dicen que les irrita mucho la piel y los ojos cuando se bañan”, comenta Victoria.
En las medidas propuestas por la CEDHJ se destaca la implementación de un programa integral para garantizar la calidad del agua, la publicación periódica de resultados de los monitoreos, el fortalecimiento de la vigilancia ambiental y la adopción de mecanismos que permitan a la ciudadanía acceder de manera clara a la información sobre el estado del servicio.
La problemática ha tenido consecuencias en distintos ámbitos como en la salud, economía y el desarrollo de una vida normal. Irritaciones, cutáneas, ronchas, comezón y molestias gastrointestinales se han asociado con el uso o consumo del agua distribuida en Jalisco.
“Yo me salgo de bañar y estoy bien llena de granos y me da mucha comezón en el cuerpo y en la cabeza. Es muy frustrante porque ni bañándome me siento limpia”, exclama Emily.
Ante estos síntomas y la desconfianza sobre la calidad del agua, numerosos hogares han optado por comprar agua en embotellada, instalar sistemas de filtración o adquirir garrafones para actividades que anteriormente realizaban con agua de la llave.
“Lo que hemos optado por hacer en mi casa es comprar agua de garrafón para más cosas. Yo ya no me lavo la cara ni los dientes con agua de la llave porque la verdad me da asco, no sabes lo que va a traer y como está directamente en contacto con nosotros, aunque no me haya pasado nada aun no me voy a arriesgar”, agrega Victoria.
Otra solución ha sido el invertir en filtros de agua:
“Mi mamá lava la verdura y la comida con agua de la llave, pero escuche que estaban platicando mis papás que querían instalar filtros de agua en las llaves para que por lo menos no estuviera tan sucia”, menciona Cristian
Estos gastos representan una carga adicional particularmente para los hogares con menores ingresos, donde el acceso al agua potable, implica designar una mayor proporción de presupuesto familiar.
“Yo creo que la gente no está poniéndole la atención necesaria a esto, como que ya nos resignamos a que así va a ser y por eso nunca cambia nada. Lo malo es que esto si se ve y se siente hasta en el cuerpo. Yo creo que no nos debemos de quedar callados. La gente muestra el agua sucia en redes sociales, pero no es suficiente”, preicisa Emily.
Ante esto, el pasado 6 de Julio integrantes de la campaña ciudadana, El SIAPA que queremos, y habitantes de colonias del AMG se manifestaron afuera de Casa Jalisco para expresar su descontento respecto a la calidad del agua que llega a sus hogares.
Ahí presentaron un pliego petitorio dirigido al gobernador Pablo Lemus, representantes del SIAPA y la Secretaría de salud. Ante la falta de respuestas directas, el contingente decidió tomar la avenida López Mateos y concluir la protesta en la Glorieta la Minerva.
“Me da gusto que la gente alce la voz y se manifieste por todos nosotros. No debemos quedarnos callados y mas cuando el problema esta en las casas de todos. El gobierno cobra el agua como si diera un buen servicio y esto nos va a traer muchos problemas más”, comenta Cristian.
Ante esto, las juventudes concluyeron mencionando que se sienten agradecidos por las movilizaciones ciudadanas para exigir mejora en la calidad del agua, aunque se percibe un tono de resignación en sus palabras.
“La verdad yo no creo que arreglen nada, porque ¿cuándo hacen algo por los problemas que la gente tiene? Nunca. Pero qué bueno que la gente vaya y este peleando porque no es justo para nadie recibir el agua así”, puntaliza Victoria.
Las manifestaciones de parte de la ciudadanía no han parado y se hace un llamado a las autoridades responsables del tratamiento y abastecimiento del agua en el estado, esto para garantizar el derecho al agua de calidad de todas y todos los jaliscienses.
“Ojalá que las autoridades si hagan algo al respecto, porque si no se arregla eso: ¿hasta dónde se va a llegar? ¿Cuánto tiempo más vamos a vivir con esto?”, concluye Emily.


