“Las cosas que se dicen con los labios“: Michelle Valdivia y Vulva Lírica

Poeta, escritora y creadora de Vulva Lírica, Michelle Valdivia encontró en la escritura una forma de cuestionar el lenguaje, transformar el enojo en creación y construir una comunidad.

Por: Farah Medina /@ _dtfarahm_

Hay palabras que incomodan antes de siquiera ser pronunciadas, en la opinión de Michelle Valdivia, vulva es una de ellas. Para Michelle, las palabras también construyen la manera en que entendemos el mundo. Por eso, antes de hablar de Vulva Lírica (@_vulva_lirica), hay que entender la razón de  colocar una palabra incómoda en el centro.

Estudiante de Letras, poeta, escritora y maestra de inglés, Michelle intenta definirse pero sin quedarse en una sola versión de sí misma, dice que puede ser introvertida o extrovertida, divertida o reservada, pero hay un rasgo que atraviesa todas esas versiones, la incomodidad, “Michelle puede ser multifacética, puede ser introvertida, puede ser extrovertida, puede ser muy divertida o reservada… pero una de las características más potenciales de mí es que soy alguien incómoda”.

Está incomodidad, para ella es la capacidad de cuestionar, para ella, todo eso puede resultar incómoda “lo que digo, lo que hago, mis ideologías y las acciones que tomo con base en eso suelen ser incómodas”.

Esa necesidad de incomodar también la ha llevado a imaginar un proyecto que fuera más allá de publicar textos y abriera conversaciones desde la experiencia, la intimidad y el acompañamiento.

Cuando alguien le habló sobre la existencia de las fanzine, Michelle tuvo la curiosidad de hacer una, y es que el entendimiento que tuvo sobre su origen fue muy importante para su futuro proyecto. Entendiendola desde la independencia institucional y editorial, encontró un formato económico, accesible y profundamente libre, “Para mí la fanzine es un espacio totalmente libre donde tú puedes hacer lo que tú quieras”.

 Al principio las ganas por crear desde lo independiente se gestó en comunidad en el año 2022, con un grupo de amigos, sin embargo, con el tiempo, la idea se enfrió y nunca se concretó. Sin embargo, tras algunos intentos por crear un proyecto, Michelle entendió que quería construir algo distinto, “Dije: ‘No, la neta, creo que yo quiero hacer algo feminista o algo por y para las mujeres’. Entonces empecé ahí como que a maquinar la idea”. 

La idea comenzaría a tomar forma tras ver la película “Moxie”, la cuál le mostró cómo una publicación independiente podía convertirse en comunidad, “Yo no quería solo hacer una fanzine. Quería hacer una comunidad”.

Por otro lado, los desfiles de Rihanna también le hicieron pensar en un espacio donde todos los cuerpos y todas las personas estuvieran lugar, la idea de que “todes están ahí”, le pareció potente, junto a las conversaciones guardadas con amigas, el proyecto finalmente tomó forma.

Durante un tiempo, le dio vueltas al nombre de aquella fanzine que todavía no existía, a pesar de esto, tenía muy claro que debía llevar la palabra vulva, una que en su opinión muchas personas evitan,“Yo una cosa sí tenía bien segura, yo le quería poner la palabra vulva. La razón por la que quería que tuviera la palabra vulva es porque el mundo está demasiado asustado de decir esa palabra (…) A mí me gusta nombrar las cosas porque si no se nombran no existen”.

Por ello afirma que también ha pasado a formar parte de su vocabulario cotidiano, “Yo trato de decir: ‘Está muy vulva’, cuando algo está muy chido. Porque entonces voy desvergalizando mi cerebro.” Algo que su círculo cercano también ha adoptado.

Para Michelle “vergalización”, es la presencia de figuras fálicas en todas partes, incluído nuestro vocabulario, “los falos están donde sea, literal y metafóricamente, y no nos asusta (…) ¿Dónde queda la vulva, ¿no?”.

Finalmente, el nombre y su propósito terminó cobrando aún más sentido con la frase que identifica al proyecto, “Las cosas que se dicen con los labios (…) porque que si la vulva no tuviera nada que decir no tendría tantos labios”, esto también determina el cómo dialoga el proyecto con quienes la nutren y enriquecen.

El cuestionamiento es clave para el proyecto, con preguntas como: ¿Qué significa ser mujer para ti?, ¿Cómo has deconstruido lo que te dijeron que era el erotismo?, ¿Qué te hace sentir erotizada?, ¿Qué te gusta de ti?, preguntas que también la han atravesado y llevado a cuestionar; Vulva Lírica se nutre de las respuestas a estos cuestionamientos a través de poemas, fotografías, dibujos, ensayos o simplemente en presencia durante las presentaciones de los seis números de la fanzine hasta el momento, “Siempre ha sido mediante una pregunta. Creo que es un espacio donde se puede ser vulnerable, donde te puedes cuestionar, donde puedes indagar dentro de ti”.

Para Michelle también fue importante establecer que había que romper las reglas tradicionales de la publicación editorial, sin extensiones obligatorias ni géneros fijos, abierta a quiénes deseen participan, ya que destaca que aunque muchas personas asumen que Vulva Lírica es un espacio separatista, no es así, Es para todos. Es para mujeres, disidencias y masculinidades, porque esta conversación la tenemos que tener todes (…) yo veo Vulva Lírica como el espacio para que muchas voces lleguen a su clímax comunicativo”.

Este clímax muchas veces, según describe, puede ser desde el enojo, Michelle reconoce que muchas de sus palabras nacen de ahí, la escritura y la poesía siempre han sido un punto de partida personal. 

Crea desde las emociones, especialmente de aquellas que incomodan. “Creo escribo mucho desde el enojo, pero ese enojo lo vuelvo algo bello (…), mi enojo es por este mundo, por esta sociedad, por los feminicidios, los 12 feminicidios al día en Guadalajara, por los desaparecidos. Mi enojo viene desde muchos lugares y también a nivel personal, pero lo transformo. Entonces, se redirige en las letras y ya eso toma cierta forma, explica

Para ella, la poesía y la escritura no son únicamente un ejercicio, es también la posibilidad de transformar aquello que duele, “Mi voz tiene algo que decir y sabe que hay otras muchas voces que también tienen algo que decir; entonces, en comunidad, a veces se logra llegar a algo ”.

Esto ha sido confirmado con la respuesta que recibe después de cada convocatoria, “Me han dicho: ‘Yo nunca me había preguntado esto, gracias’. No me había tomado el tiempo de crear desde este lugar, desde el enojo o desde la resiliencia”. 

Con el paso del tiempo, las ediciones y las personas, el proyecto, según cuenta Michelle también la transformó. Recuerda especialmente una sesión fotográfica realizada para el número dedicado al erotismo. Ocurrió un día después de haber vivido una agresión sexual,“Yo fui acompañada por todas ellas. Fue mágico, ese día que yo haya estado con todas ellas fue clave”.

No romantiza la experiencia, ya que hubo procesos personales que enfrentar después, pero ese momento cambió su idea de comunidad, “Creo que si algo ha hecho Vulva Lírica en mí es creer en la comunidad y es que la comunidad es parte de mí” explica.

Por ello, ya no describe el proyecto solamente como una publicación, “Vulva Lírica es algo ya más que una fanzine. Sin duda alguna es una comunidad”.

Una comunidad formada por quienes escriben, leen, difunden las convocatorias o simplemente encuentran un lugar para sentirse acompañadas, espero que en el futuro Vulva Lírica sea entendido como es espacio donde “ quizá haya respuestas o haya preguntas. O quizá solo una de las dos (…) pero sobre todo que alguna de todas esas letras nombre algo que las personas no habían sabido nombrar hasta ese momento”.



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Farah Medina
Farah Medina
Llegué al periodismo por accidente e impulsada por el ‘olfato periodístico’, las narrativas con una perspectiva de derechos humanos y la necesidad de seguir creando espacios para las voces, plumas y visión de las mujeres periodistas, me quedé.

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