A 365 días sin Ana Amelí, familiares exigen a Sheinbaum localizar a los más de 135 mil desaparecidos

A un año de la desaparición de Ana Amelí en el Ajusco, su madre exigió en el Ángel de la Independencia la localización de más de 135 mil personas desaparecidas y la renuncia de funcionarios omisos.

Por Kat Castañeda Hernández / @tecuanidelsur / @SomosElMedio

CDMX, 12 de julio de 2026.- Se cumple un año de la desaparición de Ana Amelí García Gámez, estudiante de Biología en la UNAM, quien el 12 de julio de 2025 salió de su casa en la colonia Héroes de 1910, Tlalpan, para subir al Pico del Águila, en el Parque Nacional Cumbres del Ajusco. No encontró al grupo de amigos con el que planeaba caminar, se integró a otro grupo de senderistas desconocidos y, según el relato de sus padres, envió un último mensaje entre las cuatro y las cinco de la tarde para avisar que estaba bien. Nunca volvió a casa.

Su padre, Ricardo García, activó la búsqueda esa misma noche. Desde entonces, la Comisión de Búsqueda de Personas de la Ciudad de México, la Fiscalía General de Justicia capitalina y la Secretaría de Seguridad Ciudadana han desplegado operativos en distintos puntos del Ajusco —el Pico del Águila, El Abrevadero, La Cantimplora, el Cerro La Cruz del Márquez— sin resultados. Las autoridades revisaron 216 horas de grabaciones del C5 que confirman que Ana Amelí ingresó a la ruta de senderismo, pero no registran su salida. La familia sostiene que la investigación formal comenzó hasta septiembre de 2025, dos meses después del reporte de desaparición. Existe una recompensa de 500 mil pesos para quien aporte información sobre su paradero.

El Ajusco no es un punto aislado en el mapa de las desapariciones en la Ciudad de México. En esa misma zona fueron localizados, en enero de este año, los restos de Jael Montserrat Uribe Palmeros, desaparecida desde 2020, y días después el cuerpo de Rubén Díaz Valencia; en julio se hallaron los restos de Arnold Cristofer Cervantes Guzmán, con signos de violencia.

A esos casos se suman las desapariciones de Guadalupe Pamela Gallardo y Francisco Sandoval Lázaro, ocurridas entre 2017 y 2018. Apenas en diciembre pasado, durante una jornada de búsqueda en el Mirador de Topilejo, colectivos de familias buscadoras reportaron el hallazgo de 31 restos humanos correspondientes a al menos dos personas. Ante ese patrón, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos otorgó en diciembre de 2025 medidas cautelares a favor de Ana Amelí —Resolución 92/2025—, al advertir que, a cinco meses de su desaparición, el Estado mexicano no había logrado determinar su paradero ni entregado información suficiente sobre las diligencias realizadas.

El Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU emitió, por su parte, la Acción Urgente 2133/2025, exigiendo su búsqueda inmediata. En un comunicado, los padres de Ana Amelí señalaron que su caso “se desarrolla en el contexto criminal de la zona” y citaron al organismo de Naciones Unidas, que documentó presencia de grupos delictivos y alegaciones de colusión en el área.

La movilización por los 365 días sin Ana Amelí se convocó al mediodía en la Glorieta del Ahuehuete —conocida entre colectivos como la Glorieta de las y los Desaparecidos—, donde se realizó una ceremonia religiosa con oraciones por las personas desaparecidas y un tlalmanalli, ofrenda a la tierra en lengua náhuatl, con mensajes de esperanza y fortaleza para continuar la búsqueda. Alrededor de las 14:00 horas el contingente partió hacia el Ángel de la Independencia para colocar un antimonumento por las más de 135 mil personas desaparecidas en México y para que la familia leyera un posicionamiento. En el trayecto se escucharon consignas como “¡Ana Amelí, escucha, tu madre está en la lucha!” y “¡Nos falta Amelí!”.

Al llegar al Ángel, Vanessa Gámez tomó la palabra: “Hoy hace 365 días una llamada cambió mi vida como madre, la vida de una familia. El pasado 12 de julio de 2025, pasadas las siete de la tarde, nos dimos cuenta de que Amelí (…) no contestaba el teléfono, no se veía que contestara mensaje alguno, sólo silencio”, relató. La familia señala que las primeras hipótesis apuntaban a un accidente en el Pico del Águila, pero que, con el paso de los meses, esa posibilidad quedó descartada sin que ninguna otra línea de investigación ofreciera respuestas.

Mientras se leía el posicionamiento, policías auxiliares de la Ciudad de México cercaron el espacio donde se concentraba la manifestación. Personal de las secretarías de Gobierno y de Seguridad Ciudadana, así como de la Comisión de Derechos Humanos capitalina, se acercó a notificar a la familia que la colocación del antimonumento constituía un delito. Vanessa Gámez respondió ahí mismo: “Esto no es un crimen, esto es un recordatorio de todo el dolor que nos han causado a más de 365 días sin mi hija. (…) Esto es un recordatorio de que los criminales que están en las instituciones de seguridad son ellos, son ellos los que permiten que los niños, mujeres, jóvenes y todos desaparezcan”, acusó. Ninguna autoridad capitalina emitió una postura pública sobre el caso ese día.

El posicionamiento de la familia fue más allá de exigir la localización de Ana Amelí. Vanessa Gámez se dirigió directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien calificó de burlona, para exigirle que ordene “de forma inmediata localizar por todos los medios y todo lo que sea necesario” no solo a su hija, sino a Olima Hernando, Luis Óscar Ayala, Jimena López, Pamela, Plácida, Victoria, Karen Estefanía, Axel, Ángel, Francisco, Guadalupe, Sergio, Cynthia, Eduardo y “a todos, a los 135 mil” que la organización civil documenta como personas desaparecidas y no localizadas en el país. Exigió también la renuncia de “todos los funcionarios y servidores públicos ineptos, indolentes, no aptos para cumplir con su trabajo”, y pidió la destitución de quienes, dijo, “solo van a cobrar el sueldo sin dar resultados”, de quienes no localizan ni auxilian a las víctimas y de quienes, acusó, “los venden y entregan (…) a los criminales por dinero” o son omisos ante faltas graves cometidas contra la ciudadanía.

Gámez pidió que la desaparición de su hija se inscriba en la memoria colectiva del país junto con los casos de los 43 normalistas de Ayotzinapa, los 72 migrantes hallados en San Fernando y los 49 niños y niñas muertos en el incendio de la Guardería ABC, como parte de la misma historia de injusticias que atraviesa Paseo de la Reforma. “Nosotros no pudimos celebrar nada ni ver un solo partido porque (…) seguimos buscando. Sí, este es un recordatorio de una selección de desaparecidos”, dijo, en referencia al Mundial 2026. Y remató, sobre la advertencia policial de que el antimonumento era un delito: “Delito es la omisión. Delito es la apatía. Delito es la burla que han hecho con nosotros al no presentar con vida a nuestros hijos”.

La manifestación concluyó sin altercados, con el antimonumento instalado frente al Ángel de la Independencia: sobre una jardinera, las familias cavaron un hoyo y colocaron una placa con la leyenda “México, campeón mundial en desaparición: más de 135 mil en 2026”, que retoma el escudo de la selección nacional y sustituye el águila por una pala con tierra.

Hasta encontrarte, Ana Amelí. Hasta encontrarte.

Comparte

ZonaDocs
ZonaDocs
Somos un proyecto de periodismo documental y de investigación cuyo epicentro se encuentra en Guadalajara, Jalisco.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Quizás también te interese leer