Zona De Opinión
Por Erika Patricia Cárdenas Gómez / El Colegio de Jalisco
Ver la película Kikuyo Land te hace reflexionar en el tema de desarrollo sustentable, término que apareció a mediados de la década de 1980 y que se define como el desarrollo que busca satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la de las generaciones futuras (Brundtland, 1987). Actualmente, este concepto goza de gran popularidad, pues es utilizado por la academia, el sector empresarial y los políticos. También existe un fuerte consenso en ponerlo en la práctica.
A pesar de las guías que proponen los organismos internacionales para lograr el desarrollo sustentable, no se observan resultados, como lo son tanto el incumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) impulsados a principios del siglo XXI; y los 17 Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) promovidos en el 2015 (Cuevas, 2024, Paéz, 2024 y PNUMA, 2021).
En la trama del documental se pueden identificar plenamente los tres pilares de la sustentabilidad: el económico, el social y el medioambiental. Debe existir un equilibrio entre ellos. También se aprecian las estrategias que coadyuvarían para lograrlo. No obstante, implementar la sustentabilidad no es una tarea fácil en países subdesarrollados, como Kenia, pues se encuentran arraigados fuertes procesos históricos, políticos, económicos y sociales.
La historia que nos presentan Andrew H. Brown y Bea Wangondu se desarrolla en Kikuyo, lugar donde las grandes corporaciones de elaboración de té se han dado cita. Las tierras donde éste se cultiva fueron arrebatadas a los originarios durante la Colonia, y a pesar de que en la actualidad se ha dado un proceso de restitución, la justicia no ha llegado para todos. Los gobiernos autoritarios han sido un gran obstáculo, los cuales son capaces de realizar crímenes de Estado para mantener el status quo. También se debería recalcar lo complejo y lo tardado que resultan este tipo de procesos legales.
Otro elemento importante, que se planteó en el documental, es la fractura que se genera entre los familiares ante la salida a luz de su historia. A esta situación se enfrentó la directora, quien con valentía supo realizar su trabajo y limar las asperezas con sus parientes, ello en un contexto patriarcal. Así, ella llegó a la conclusión que se prefieren las mentiras sobre las crudas verdades.
En este escenario de apariencias se encuentra una corporación multinacional que presume de ser sustentable en sus sitios web, pero que ha puesto en la práctica todo un andamiaje para obtener grandes sumas económicas a un costo social alto.
Las estrategias empleadas fueron la contratación, en su mayoría, de mujeres solteras. Ellas vivirán supeditadas a las decisiones de sus capataces. Además, estas mujeres sufren de una fuerte violencia psicológica y sexual por parte de los encargados. Estas mujeres tendrán hijos resultado de esas violaciones. Su vida y la de sus descendientes girará en torno a los campos de té. No existe futuro para ellos, por más sueños y aspiraciones que tengan, lo cual resulta desgarrador. Estos adolescentes solamente lograrán terminar su educación básica, y después se incorporarán al cultivo de té.
La situación laboral de las trabajadoras agrícolas kenianas es muy similar a lo que viven las jornaleras mexicanas; sus trabajos son extenuantes aun así deben cumplir con el rol de madres, donde por obvias razones, no existe un cuidado y una supervisión cabal, como lo ha señalado (Chávez y Landa, 2007).
En esta perversa maquinaria de destrucción de sueños los intermediarios jugaron un papel crucial. Ellos se beneficiaron de su posición, al ejecutar las decisiones de los colonizadores, en perjuicio y el dolor de los demás. De ahí la importancia de contemplar el componente social.
Ahora bien, en esta tesitura se concuerda con Leff cuando afirma que:
La destrucción de la base de recursos naturales de los países llamados subdesarrollados, cuyo estado de pobreza no es consustancial a una esencia cultural o a su limitación de recursos, sino a su inserción en una racionalidad económica global que ha sobrexplotado a su naturaleza, degradado a su ambiente y empobrecido a sus pueblos (2006, p. 24).
En este sentido, todas las imágenes que muestran los directores del paisaje Kikuyo son hermosas. No obstante, ellos dejan claro que esa relación estrecha que existe entre el habitante y el territorio se debe, en gran medida, al hecho de que ahí descansan sus seres queridos, por lo que es difícil romper con ese vínculo afectivo. Así, se agradece que se cuente una parte de la historia de Kenia desde la perspectiva del local y no de alguien ajeno. La trama y los diálogos están muy bien elaborados y se encuentran relacionados. Existe lógica y congruencia narrativa.
De igual manera, se agradece que este documental junto con otros cuatro se haya presentado en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara 2026, al concursar por el premio de cine socioambiental dentro de una selección de 80 películas.
Bibliografía:
Brundtland, H. (1987). Report of the World Commission on Environment and Development; Our commons future. Suiza: Naciones Unidas. Consultada el 14 de abril del 2026 en http://www.un-documents.net/our-common-future.pdf
Cuevas, A. (2024). “La Agenda 2030 y la oportunidad de las economías de Asia Pacífico para enfrentar el cambio climático”. EN D. E. Serrano et al. (Coords.) Sostenibilidad: antes y después de la pandemia Covid-19 en las regiones de Iberoamérica y Asia Pacífico. (pp. 69-100). México: Universidad de Guadalajara.
Chávez, Ana María y Landa, Ricardo (2007). Así vivimos, si esto es vivir. Las jornaleras agrícolas migrantes. Cuernavaca: UNAM.
Leff, E. (2006). “La ecología política en América Latina. Un campo en construcción”. En Alimonda, H. (Coord.). Los tormentos de la materia. Aportes para una ecología política latinoamericana (pp. 21-39). Buenos Aires: CLACSO.
Páez, J. C. (2024). “Objetivos de desarrollo sostenible y políticas públicas en tiempos de pandemia. Análisis del Informe Hacer las Paces con la Naturaleza”. EN D. E. Serrano et al. (Coords.) Sostenibilidad: antes y después de la pandemia Covid-19 en las regiones de Iberoamérica y Asia Pacífico. (pp. 21-42) México: Universidad de Guadalajara.
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) (2021). Hacer las paces con la naturaleza: Plan científico para hacer frente a las emergencias del clima, la biodiversidad y la contaminación. Nairobi: PNUMA.


