Jalisco registra 105 reportes de desaparición de niñas, niños y adolescentes, reclutamiento criminal preocupa a organizaciones

Las desapariciones de niñas, niños y adolescentes en Jalisco se concentran en la adolescencia: 82 de los 105 reportes registrados entre enero y el 12 de agosto de 2026 corresponden a jóvenes de entre 15 y 17 años. Para Tejiendo Redes Infancia, detrás de algunos de estos casos podría existir una relación con el reclutamiento criminal, un fenómeno que permanece sin una tipificación específica en México y, por ello, también sin un registro que permita dimensionarlo.

Por: Alondra Angel Rodriguez /@AlondraAngelRo

Entre enero y el 12 de agosto de 2026, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNL) contabiliza 105 reportes de niñas, niños y adolescentes de 0 a 17 años en Jalisco. De ellos, 49 permanecen desaparecidos y 56 han sido localizados con vida.

La concentración de casos entre adolescentes y las posibles formas de captación mediante redes sociales, falsas ofertas laborales y contacto entre pares preocupan a Tejiendo Redes Infancia, organización que advierte que el reclutamiento por grupos criminales debe reconocerse como una problemática específica y atenderse desde una perspectiva de protección de derechos.

Los registros muestran que las desapariciones aumentan conforme a la edad. De los 105 reportes contabilizados en Jalisco, 82 corresponden a adolescentes de entre 15 y 17 años: 58 hombres y 24 mujeres. El grupo de 17 años concentra 28 casos, seguido por los adolescentes de 15 años, con 29, y de 16 años, con 25. En contraste, los registros son considerablemente menores entre niñas y niños de 11 a 14 años.

Para Juan Martín Pérez García, coordinador de Tejiendo Redes Infancia, esta concentración no es un dato menor. Desde la organización, señala, se ha identificado que el registro aumenta particularmente durante la adolescencia y que las desapariciones, el reclutamiento y los homicidios deben analizarse como fenómenos relacionados.

“No podemos verlos como aislados. En el caso de las personas adolescentes lo que estamos encontrando es una implicación directa o reclutamiento forzado en esta triada. Son desaparecidos y desaparecidas para ser reclutados o ser asesinados o han sido reclutados y en consecuencia después son reportados como desaparecidos”, expresa el coordinador.

Pérez García señala que una de las dificultades para dimensionar el fenómeno es que el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes no está reconocido como un delito específico en la legislación mexicana. Esto, sostiene, impide contar con registros oficiales que permitan conocer cuántas desapariciones están relacionadas directamente con este fenómeno.

“Necesitamos tipificar el delito de reclutamiento para poder proteger a niños, niñas y adolescentes porque ahora mismo es impune. Los grupos criminales no tienen ninguna sanción y tienen todos los estímulos para poder seguir reclutando sin ningún tipo de costo, porque no tiene ninguna implicación, no es delito”, comenta.

La ausencia de una categoría específica también dificulta distinguir entre las distintas formas de captación y explotación. No es lo mismo investigar un caso como desaparición, trata o ausencia voluntaria que reconocer la posibilidad de que una persona menor de edad haya sido reclutada por un grupo criminal.

“El concepto importa porque eso define las obligaciones de Estado, las metodologías y el perfil de las víctimas y eso también permite tener un conteo para dimensionar el daño. Sin conteo no sabemos si avanza, si va peor y por eso es tan importante la tipificación”, comenta Juan Martín.

Junio concentró más reportes

Según los registros del RNPDNO, junio fue el mes con mayor número de reportes de desaparición de niñas, niños y adolescentes en Jalisco, con 25 casos: 16 hombres y nueve mujeres.

En junio, seis adolescentes desaparecieron en dos hechos distintos ocurridos en Puerto Vallarta y Guadalajara. El 25 de junio, en Puerto Vallarta, fueron reportados Flor Jocelyn Espinosa Contreras, de 18 años; José Israel Ramos Mejía, de 17 años, y Elvira Monserrat Guzmán Mascorro, de 14 años. El 30 de junio, en Guadalajara, desaparecieron Justhin Enrique Torres Sandoval, de 15 años; Jordan Isaac García López y Christopher Alfredo Sandoval Muñoz, ambos de 14 años.

Los seis fueron localizados con vida. Sin embargo, las investigaciones de la Fiscalía del Estado de Jalisco mantuvieron como una de sus líneas el posible reclutamiento por parte de grupos delictivos.

En julio se registró la desaparición de cinco adolescentes en distintos municipios del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG): Jeremi Alejandro Villegas Anaya, de 14 años; Carlos Humberto Corona Corona, de 14 años; Dominic Gabriel Méndez Jiménez, de 15 años; Facundo Vidal Sánchez, de 17 años, y Giovanny Natanael Flores Vázquez, de 17 años.

Los cinco fueron vistos por última vez entre el 15 y el 17 de julio en Tonalá, Tlajomulco de Zúñiga, Zapopan y El Salto. Sus familias denunciaron posibles mecanismos de reclutamiento y realizaron movilizaciones para exigir a las autoridades su localización.

El reclutamiento también ocurre entre pares

De acuerdo con Juan Martín, el reclutamiento no ocurre necesariamente mediante el contacto directo entre un adulto desconocido y una persona adolescente. Una de las estrategias que Tejiendo Redes Infancia ha identificado es la utilización de otros adolescentes y jóvenes para generar confianza.

Para el coordinador, el perfil de vulnerabilidad debe analizarse más allá de la actividad digital. Entre los factores que incrementan el riesgo identifica la deserción escolar, vivir en contextos de violencia familiar, tener antecedentes de consumo problemático de sustancias o convivir en territorios bajo control criminal.

“Esos factores que se van a los hacen vulnerables. No importa si los identifican vulnerables en los entornos digitales o en el parque o en la escuela, es el perfil lo que estos grupos criminales logra y lo hacen a partir de otras personas adolescentes y jóvenes”, comenta.

De los 105 reportes, 35.24% corresponde a mujeres y 64.76% a hombres. Aunque los adolescentes hombres concentran la mayoría de los casos vinculados con los posibles procesos de reclutamiento, Juan Martín señala que las niñas y adolescentes también enfrentan estas dinámicas en una doble condición de víctimas.

“Son víctimas de explotación sexual como también utilizadas en el reclutamiento eh paramilitar”, comenta Juan Martín.

Prevención sin responsabilizar a las víctimas

Para Tejiendo Redes, la prevención tampoco puede centrarse en responsabilizar a las y los adolescentes. El acompañamiento familiar y la construcción de confianza son elementos centrales para combatir las desapariciones en Jalisco.

Por ello, el coordinador recomienda prestar atención a cambios repentinos de conducta, nuevas relaciones, aislamiento, dinero de procedencia desconocida o invitaciones laborales inusuales, pero sin recurrir a la confrontación. Además, en caso de amenaza o desaparición, hace un llamado a evitar acciones que puedan poner en riesgo a las familias.

Juan Martín concluye con un llamado a tipificar el delito de reclutamiento, así como a la desmilitarización del país:

“Tenemos que señalarlo, exigirlo y obviamente lograr que se tipifique para que se destine el presupuesto y empecemos a echar andar específicamente en ese tema. Nos vamos a tardar más, pero tenemos que desmilitarizar el país. Porque obvio si hemos triplicado el presupuesto a la militarización en México es obvio que eso va a traducirse en más violencia”, concluye.

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Alondra Angel
Alondra Angel
Soy estudiante de Comunicación Pública. Me gusta el color blanco, escuchar música y tomar café. Me encanta estar con mi familia. Creo que el periodismo es una manera de hacer algo frente a las problemáticas de hoy y las que tendrán un impacto en el futuro.

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