La Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes registró una disminución de 74% en las personas en situación de movilidad que llegaron a sus albergues durante 2025. La organización advierte que la reducción no implica menores necesidades de protección, sino mayores obstáculos, violencia, contención migratoria y debilitamiento de las capacidades de atención.
Por Karen García / @karen_gdlt
La disminución de 74% en los registros de personas en situación de movilidad que llegaron a los albergues durante 2025 no representa una reducción de las necesidades de protección, sino un escenario de mayores obstáculos para acceder a espacios de acogida, alertó la Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes (REDODEM).
Así lo documenta su Informe Anual Estadístico 2025: Migrar en la sombra: contención migratoria, crisis de protección y derechos humanos en México, presentado este 2026, a partir de los registros sociodemográficos recabados por la red en sus espacios de atención.
Durante 2025, la REDODEM registró a 9 mil 628 personas en situación de movilidad, una reducción significativa frente a los registros de años anteriores. De acuerdo con la organización, este descenso puede relacionarse con mayores obstáculos para que las personas lleguen a los albergues, así como con rutas más fragmentadas que incrementan el riesgo de detenciones, extorsiones, secuestros y otras violencias.
Gerardo Talavera, representante del albergue CAFEMIN, explicó que estos datos deben entenderse en un contexto marcado por políticas migratorias más agresivas de Estados Unidos, un debilitamiento de las capacidades de protección y una reducción del financiamiento internacional destinado a organizaciones sociales.
Esta situación también ha afectado la capacidad de los albergues para atender necesidades básicas como alimentación, salud, alojamiento y atención psicológica.
“Los datos de este informe deben entenderse como una aproximación a una parte de la movilidad humana forzada en México, de aquellas personas que lograron llegar a espacios de la REDODEM”, explicó Talavera.
La organización precisó que los 9 mil 628 registros no representan el número total de personas recibidas por la red, debido a que el registro sociodemográfico es voluntario. Por ello, los datos constituyen una aproximación a las experiencias de quienes lograron acceder a estos espacios de protección.
México también expulsa y desplaza
Otro de los hallazgos señalados durante la presentación del informe es que México se convirtió en la tercera nacionalidad más registrada entre las personas en situación de movilidad atendidas por la REDODEM, con 9.4% de los registros, después de Honduras, con 35%, y Venezuela, con 27%.
Para la organización, la presencia de personas mexicanas en estos registros da cuenta de casos de deportación o desplazamiento de sus lugares de origen relacionados con contextos de violencia y desalojo de sus territorios.
La movilidad de niñas, niños y adolescentes también representa una parte importante de los registros. En 2025, este grupo concentró 14% de las personas registradas, equivalente a mil 348 niñas, niños y adolescentes, quienes se desplazan junto con sus familias como una estrategia de cuidado.
Gauri Porras, coordinadora de la Comisión de Incidencia de la REDODEM y codirectora ejecutiva de FM4 Paso Libre, señaló que desde marzo de 2025 los registros se mantuvieron por debajo de mil ingresos mensuales.
Para Porras, estos datos permiten cuestionar la manera en que el Estado mexicano está gestionando la movilidad humana, particularmente ante su respuesta a las políticas migratorias de Estados Unidos. México, sostuvo, se ha convertido en un espacio de espera prolongada, bloqueo, devolución, incertidumbre y permanencia forzada.
“Las personas continúan moviéndose porque persiste la violencia, la persecución, la desigualdad, la precariedad y otras amenazas para su vida y dignidad. Lo que cambia son las condiciones en las que pueden hacerlo”, expresó.
Detenciones y violencias durante el tránsito
El informe también identifica las condiciones de violencia que enfrentan las personas en situación de movilidad. El 41% de las personas registradas señaló haber sido detenida.
Entre los perpetradores identificados se encuentran integrantes del crimen organizado, particulares, policías y autoridades migratorias.
La REDODEM también advierte que las condiciones de vulnerabilidad no son homogéneas. Ser mujer, niña, niño, adolescente, integrante de la comunidad LGBTI+ o una persona racializada puede implicar enfrentar riesgos diferenciados durante el tránsito, por lo que las políticas públicas no pueden responder de la misma manera a experiencias distintas.
La movilidad de personas mexicanas dentro del propio país fue otro de los temas abordados durante la presentación. De acuerdo con lo expuesto, esta movilidad se incrementó tres veces durante el último año, lo que abre nuevas preguntas sobre las condiciones que están provocando estos desplazamientos.
Las desigualdades también atraviesan la educación
Lucila Servitje, profesora de la Universidad Interamericana, destacó que otro de los datos relevantes del informe está relacionado con la escolaridad.
De acuerdo con lo expuesto durante la presentación, las mujeres registradas presentan un grado de escolaridad mayor que los hombres. También se identificaron niveles de escolaridad más altos entre personas provenientes de Haití y Cuba.
En contraste, las personas LGBT+ en contextos de movilidad enfrentan mayores dificultades para acceder a la educación debido a condiciones de discriminación.
Estos datos, señalaron durante la presentación, muestran que las experiencias de movilidad están atravesadas por distintas condiciones sociales y no pueden abordarse mediante una política homogénea.
De los datos a la exigencia de derechos
Para la REDODEM, la disminución de personas registradas en sus albergues no debe interpretarse como una disminución de la movilidad humana ni de las necesidades de protección.
“Migrar a la sombra significa para nosotros que hoy las acciones de contención migratoria no operan solamente mediante detenciones, retenes, traslados o deportaciones. También mediante el miedo, la desinformación, el aislamiento, la precariedad, la separación, el alejamiento de redes de apoyo y la exposición a distintos tipos de violencia que ignora la urgente necesidad de respuestas dignas”, señaló Talavera.
Durante la presentación, Daniel MacGuire, representante de ACNUR, llamó a no perder de vista la dimensión de derechos humanos detrás de las cifras y advirtió sobre el riesgo de que los siguientes registros continúen mostrando un escenario de mayor desprotección.
“No quisiéramos que el siguiente informe fueran más sombras”, expresó.
Para la REDODEM, el informe busca ser más que un diagnóstico estadístico: plantea un llamado a modificar las políticas migratorias y fortalecer las condiciones de protección para las personas en situación de movilidad en México.
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El Informe puede consultarse y descargarse aquí:
https://redodem.org/wp-content/uploads/2026/08/Redodem-informe-2025.pdf


