No se hayan

Historias Cotidianas
Por Víctor Ulín
Antes, había un tiempo para todo. Hasta para las crisis existenciales. Que llegaban con más contundencia después o a los 40 años. Pasaban y a lo que seguía.
.
Pero por lo menos sabíamos las causas: la incertidumbre de no saber qué hacer a partir de qué dejábamos la casa de los padres, de qué carrera estudiar o si nos íbamos a casar o tener hijos; o aquellos que no tenían nada claro de sus vidas que no eran, por cierto, los que predominaban. Era, digamos, parte de la maduración de nuestras vidas.
.
Algo, sin embargo, está cambiando en las regularidades que nos indicaban la tendencia o la manifestación de un comportamiento determinado que muchas de las veces tenían su ciclo: un principio y un fin, sin mayores consecuencias en la vida de la gente y jóvenes en particular.
.
Puede ser, o no, que quien me esté leyendo ahora sea justo uno de los cuatro, de diez jóvenes en México, que “no se haya en ningún lugar”.
.
Los resultados del Estudio Jóvenes en México 2026, elaborado por la Fundación SM y el Observatorio de la Juventud en Iberoamérica, parece asomarse a una caja de Pandora que tarde o temprano tenemos que abrir más.
.
Nuestros jóvenes, sí, su hijo o el de su vecino, va perdiendo el sentido de pertenencia. Porque esa sensación de no sentirse ni de aquí ni de allá, parafraseando al cantautor poeta y filósofo, Facundo Cabral, va avanzando entre nuestros jóvenes como mancha voraz..
.
El chico que llega a la escuela o el que está trabajando, no se siente bien. Hay, en palabras de los responsables del estudio en cuestión, una “desafiliación” de las instituciones sociales existentes, tradicionales (casa, escuela, comunidad) que no se explica bajo el argumento recurrente de la salud o porque sean parte de una generación que hemos estigmatizado como de cristal, por apatía o falta de participación.
.
En la escuela, por ejemplo, el joven se siente solo pese a estar o no con los amigos. No se trata de apatía o indiferencia. Hay algo desde dentro que los frena. O bien, desde afuera.
.
El 43.2 por ciento, de una muestra de 1,231 jóvenes de la Ciudad de México que se consultaron para el estudio, entre 15 y 29 años de edad, que en el país superan los 24 millones, asegura que no le interesa lo que aprende en la escuela.
.
Los estudiantes durmiéndose, absorbidos por el celular, faltando a clases, sin entregar tareas; los que se ausentan del trabajo o están sin estar, corroboran las cifras que nos alertan lo que está pasando justo ahora.
.
Es evidente que hay problemas, según el estudio, y los chicos no encuentran en la familia ni la escuela y menos el trabajo, las respuestas ni el cobijo para solucionarlos. “Es que no me entienden en casa”, sintetizan los jóvenes en su respuesta, y lo más grave: afirman, aunque no sea necesariamente verdad, que no tienen a dónde ni con quién ir para contarles y resolver su “problema”.
.
Luego, revela también el estudio, aparece un viejo conocido que irrumpió desde la Pandemia con más consistencia: la ansiedad. Entonces se desatan las consecuencias, a veces fatales cuando derivan en la depresión.
.
La situación actual de nuestros jóvenes trasciende la mera inconformidad o la rebeldía. Hay algo más que no sabemos todavía y que tenemos que llegar a entender.
.
Necesitamos que nuestros jóvenes pasen la barrera del “no me entienden” que nos involucra a todos, y en particular a los padres y parejas que no se encuentran ni en casa, ni en la escuela ni el trabajo. Es una crisis que puede ir más allá de lo existencial. Quizá, es solo una hipótesis, la respuesta puede estar solo en sentarnos a escucharnos, a llorar y abrazarnos juntos frente a un mundo que se nos cae, para salvarlo y salvarnos.
.

Comparte

ZonaDocs
ZonaDocs
Somos un proyecto de periodismo documental y de investigación cuyo epicentro se encuentra en Guadalajara, Jalisco.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Quizás también te interese leer