¿Qué tan accesible es el sector cultural para las mujeres en Jalisco?

Las mujeres representan 44.5% de los empleos del sector cultural en México, pero su participación no se traduce en condiciones laborales equitativas. En el Área Metropolitana de Guadalajara, ellas perciben en promedio 4 mil 162 pesos mensuales, frente a los 13 mil 775 pesos que reciben los hombres. Además enfrentan mayores obstáculos para acceder a espacios culturales, profesionalizarse y conciliar su trabajo con las tareas de cuidados, revela el Estudio sobre Brechas de Género en el Ecosistema Cultural y Artístico del Área Metropolitana de Guadalajara, elaborado por Fundación Marisa y la red Demoskópica México.

Por Karen García / @karen_gdlt 

Fotos: Fundación Marisa

La Fundación Marisa en colaboración con la red Demoskópica México presentaron el Estudio sobre Brechas de Género en el Ecosistema Cultural y Artístico del Área Metropolitana de Guadalajara, el cual busca que se promueva e intervenga a nivel políticas públicas y en lo social, las desigualdades y brechas de género en el estado. 

Este diagnóstico se sostiene bajo los ejes de la autonomía de las mujeres, el trabajo docente, la agenda de cuidados, el deporte y la cultura, así como el trabajo con las masculinidades, para que, desde ahí, se transforme la visión convencional de lo que es “ser hombre”.

Mediante un mapeo general, analizaron las brechas en cuanto al acceso a la cultura, las posibilidades de participar en ella, cuánto afecta la dimensión territorial, acompañado de un análisis institucional de las estructuras y dependencias culturales, puesto que en ellas se presenta una preocupante brecha salarial. 

Paola Lazo Corvera, directora de Fundación Marisa, expresó para Zona Docs que, mediante este diagnóstico, pudieron identificar la multidimensionalidad de las brechas de género en torno a la cultura. 

“La accesibilidad tiene que ver con la cercanía, con el costo, con los horarios. Esto nos hace preguntarnos, ¿qué tan accesible es este derecho para todas las personas?.”, expresó Paola Lazo, puesto que son los municipios de las periferias los que tienen mucho menor acceso a espacios culturales, recreativos y de procesos formativos. 

Esta falta de acceso, impide que infancias, adolescencias y juventudes quieran formarse en el campo de la cultura, pero, además, influido por visiones “convencionales y tradicionales” relaciones a los roles y estereotipos de género. Debido a que, ciertas expresiones culturales son percibidas como “femeninas”, limita a que los hombres puedan explorarlas. 

Si bien, el acceso a la cultura es cuestión territorial, debido a que en zonas como Guadalajara y Zapopan se concentran los mayores espacios culturales, hay otras limitantes para el desarrollo profesional en esta área, sobre todo si eres mujer. 

Paola Lazo, explicó que esto se observa desde el presupuesto federal, en donde notaron que no había ni un solo incremento en la inversión para la cultura, algo “super preocupante”, pues esto conlleva consecuencias en estados como Jalisco, el cual, presenta un foco rojo. Puesto que, el sector cultural representa a nivel nacional, el 2.7% del Producto Interno Bruto (PIB), representando 1.4 millones de empleos; mientras que en Jalisco es del 3%, lo que representa a nivel nacional, lo que se traduce a casi 100 mil empleos. 

Alrededor del 44.5% de estos empleos son ocupados por mujeres, lo que significa una participación alta. Sin embargo, esto no se traduce a un trabajo bien remunerado, sino que está acompañada de una gran brecha salarial. Puesto que, de este sector, el 50% trabaja de manera independiente, lo que indicaría que ese mismo porcentaje no tiene prestaciones ni seguridad social.

“Si estuvieran bien pagados, de manera justa, correcta y equitativa, podría representar un impulso a la autonomía económica de las mujeres muy fuerte. Entonces, si estamos entendiendo el acceso a la cultura y el desarrollo profesional en este ámbito como un derecho, ni están con condiciones de trabajo decente.”, explicó Paola Lazo. 

Paola Lazo en la presentación del diagnóstico (Foto: Fundación Marisa)

Con respecto a esto, Paola compartió que, en el diagnóstico, encontraron que uno de las consecuencias de esta brecha salarial es que, las artistas o mujeres inmersas en la cultura, dependen de otros trabajos para subsistir, lo que implica que no pueda profesionalizarse de una mejor manera en sus áreas. 

Uno de los grandes hallazgos que encontraron fue que, el ingreso mensual que se reportó entre quienes sí perciben un ingreso mensual es mayor a lo que se reporta a nivel nacional, el cual es del 18%. Puesto que las mujeres reportaron que perciben en promedio 4 mil 162 pesos, mientras que los hombres 13 mil 775 pesos. Mientras que, en los ingresos máximos reportados por las mujeres es de 15 mil pesos, mientras que en los hombres es de 40 mil pesos. Estos datos contradicen a la brecha salarial nacional reportada, incluso siendo del doble, casi el triple. 

“Las mujeres artistas y funcionarias en la cultura que también se dedican a las tareas de cuidados, las cuales son principalmente atendidas por mujeres, limitan muchísimo su profesionalización, a que puedan dedicarse plenamente al campo cultural y artístico.”, explicó Paola Lazo. 

Otro de los hallazgos encontrados en el estudio, abarca el tema institucional, en el que si bien, la mayoría de espacios a nivel estatal no son ocupados por mujeres, sobre todo en municipios que no se concentran en el AMG; el que sí sean ocupados por mujeres, como es el caso de la Secretaría de Jalisco, con el 60% de mujeres en puestos de decisión, no significa que esto impacte necesariamente en la mirada y sensibilidad de género. 

“El hecho de ser mujeres no necesariamente nos hace desarrollar la perspectiva de género y entender las desigualdades y las dificultades que enfrentan las mujeres que necesitamos formarnos, trabajar y problematizar. Ahí hay un reto importante de cómo nos formamos y nos sensibilizamos en materia de género al funcionariado público.”, expresó Paola Lazo, pues, aunque la igualdad pueda aparecer en las leyes o en los discursos, estos no tendrán un impacto en los diagnósticos. 

Finalmente, Paola insistió en que el derecho a la cultura no es solo responsabilidad del Estado, aunque este es el responsable y mayor garante del cumplimiento de este derecho, sino que también le corresponde a la ciudadanía general, a las organizaciones de la sociedad civil, a los espacios educativos, a las iniciativas privadas, a los colectivos y en conjunto, averiguar qué se puede hacer para cerrar estas brechas que están tan presentes y tan claras. 

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Aquí puedes consultar el diagnóstico completo que elaboraron Fundación Marisa y la red Demoskópica México:
https://fundacionmarisa.mx/wp-content/uploads/2026/09/Brechas-de-Genero-Ecosistema-Cultural-Artistico_-Fundacion-Marisa_.pdf

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Karen Garcia
Karen Garcia
Fotógrafa y periodista en proceso. Fiel creyente de que el amor y la ternura son revolucionarios. Quiero contar historias que defiendan los derechos humanos y tengan un impacto en la estructura de la sociedad.

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