Colectivos en defensa del territorio denunciaron que la CFE busca instalar una termoeléctrica de 500 megawatts en Acatlán de Juárez, dentro de un corredor agroalimentario y próximo a la laguna de Atotonilco, pese a las figuras de protección ambiental que existen en la zona.
Por Karen García / @karen_gdlt
Organizaciones y colectivos civiles por la defensa del territorio, denuncian la licitación y posible instalación del proyecto “Sitio RAMSAR, Laguna de Atotonilco”, una termoeléctrica que busca realizar la Comisión Federal de Electricidad en Jalisco.
Esto debido a que la termoeléctrica de la Central de Ciclo Combinado (CCC) Guadalajara, la cual está proyectada en el parque industrial Centro Logístico de Jalisco en Acatlán de Juárez, en donde colindan los municipios… con un predio de 22.9 hectáreas. La lucha por el freno a la instalación de termoeléctricas no es nueva, pues estos colectivos han logrado frenar termoeléctricas como: “La Charrería” y “El Salto I”, sin embargo, el Estado no ha dejado de buscar complacer las demandas del capital.
La construcción se encontraría en medio de un importante corredor agroalimentario, dentro del polígono de los ejidos San Marcos, Los Pozos, Zacoalco de Torres, Benito Juárez y Plan de Acatlán, así como amenaza la cuenca Laguna Villa Corona, en la cual se encuentra también, la laguna de Atotonilco y que, además, fue declarada como área Estatal de Protección Hidrológica recientemente por el Gobierno de Jalisco, teniendo el estatus de Sitio RAMSAR de importancia Internacional.
Aún con estos decretos, la zona se encuentra en peligro por los intereses estatales y federales.
En entrevista para Zona Docs, Alan Carmona, habitante de El Salto, Jalisco e integrante de Un Salto de Vida, expresó que las afectaciones de la construcción de esta termoeléctrica son multidimensionales. Por una parte, están las afectaciones medioambientales, ya que, al aceptarse la licitación, esto abre la posibilidad a que más industrias lleguen a la zona, las cuales son sumamente contaminantes para el medioambiente con la alteración del microclima, lluvias ácidas y una gran contaminación auditiva también.
Así como una gran aceleración industrial intensiva en Acatlán de Juárez, Villa Corona, Zacoalco de Torres, Tala y Jocotepec. Demandando más servicios, carreteras, la amplitud de caminos inexistentes, impermeabilización del suelo, alteración de los humedales, la dinámica cultural y productiva de los territorios. Agregando, las emisiones por la quema permanente de gases que respirarán las poblaciones.
Según los discursos oficiales, estas energías serán “limpias” y con una gran operatividad presupuestal para fiscalizar e inspeccionar la industria. Pero los colectivos denuncian todo lo contrario, ya que, en carne propia, han visto como instituciones como la PROFEPA y la CONAGUA, quienes han “supervisado” la cuenca del Río Santiago, cuenta con 4 inspectores y 1 inspector respectivamente, para atender la vigilancia ambiental del estado.
“El Estado no tiene capacidades de inspección y vigilancia. No se puede garantizar que esta empresa va a cumplir con lo que se está solicitando en la licitación. Ha sido también señalado, por distintos especialistas, que hay cierta inviabilidad técnica para garantizar la disipación de vapores, el consumo de agua del subsuelo y la descarga cero para garantizar que no llegaría a la laguna.”, expresó Alan, por lo que estas fallas, estarían habilitando una nueva zona de sacrificio.
Detrás de este megaproyecto hay intereses de grandes industrias transnacionales como: Siemens Energy, ICA Industrial, Techint, Toshiba, Grupo COX, Advantech y VMS Energy, quienes estarían buscando un enorme consorcio o la disputa por la inversión.
Alan compartió que esta planta proyecta tener la capacidad de alrededor de 500 mega watts, lo que requeriría alrededor del 20% de la demanda actual del estado de Jalisco. Con esto, se proyectaba que con el crecimiento industrial que tiene el Gobierno del Estado hacia 2030, se estaría utilizando el 12% de energía total del estado.
Aunque no se han encontrado dentro de los documentos de la licitación, cuál sería la extracción que se estaría realizando. Alan expresó que puede hacerse un símil de alrededor de 8, 10 y 14 litros por segundo, lo cual se traduciría a alrededor de un millón 700 mil litros diarios, lo que consumen unas 50 mil familias en el Salto.
“Hay muchas cosas que replantear de parte del Estado mexicano, pero algo muy importante que tiene que cambiar es la noción de desarrollo que tienen. El modelo energético que se está planteando sigue siendo dependiente no solo de energías fósiles, sino también dependiente de Estados Unidos.”, comentó Alan.
Es por eso que como colectivos exigen:
- La suspensión e invalidación inmediatas de la licitación N°CFE-0004-CACOT-0005-2026 de la CCC Guadalajara.
- Demandamos la aplicación estricta de la Convención de Ramsar y los principios constitucionales de conservación, priorizando la protección de esta zona lacustre y los derechos de las poblaciones que habitan este territorio.
- Exigimos frenar la expansión del Parque Logístico Jalisco en tanto no existan evaluaciones de impacto ambiental regionales acumulativas y estudios de disponibilidad hídrica reales verificados por organismos independientes.
Asimismo, llaman a las organizaciones comunitarias, colectivos ejidatarios y habitantes de la región a unirse en resistencia y defensa contra la construcción de esta termoeléctrica.
“¡Tierra, agua y aire limpios para nuestros pueblos!¡No más industria que enferma y mata!.”, finalizaron en el comunicado.


