El pasado miércoles 9 de septiembre, Miriam Velazquez denunció a través de redes sociales que su hija ha sido víctima de bullying en la Secundaria Mariano Matamoros en Santa Rosa Jáuregui.
Por: Gina M. Erosa / @ginamerosa (IG)
“Hace 14 años me levanté de una cirugía para proteger y cuidar a mi bebé. Hoy con impotencia, pido que se esclarezcan los hechos; que la secundaria tome cartas en el asunto y asuman su responsabilidad” fue el mensaje con el que Miriam empieza una serie de denuncias a través de redes sociales.
El jueves 3 de septiembre por la mañana, Miriam recibió una llamada en la que la secundaria le solicitaba asistir a recoger a su hija. Esta era una situación atípica, pues la menor nunca había recibido llamadas de atención que ameritaran abandonar la escuela antes del horario de salida.
Más tarde, Miriam se enteró de lo que le había pasado a su hija: había sido agredida por una de sus compañeras, mientras que el resto de los alumnos miraban y se burlaban; sin ninguna autoridad presente.
“Hasta el momento no han habido sanciones, ni para la agresora ni para quienes se burlaron, por eso mi molestia e impotencia. Fiscalía está investigando el caso, pero como los hechos ocurrieron dentro del plantel, le corresponde al director (de la Secundaria Mariano Matamoros) aplicar sanciones para proteger a quienes son víctimas de acoso” declaró la madre de familia en una transmisión en vivo realizada por AlertaQro Noticias.
La única solución que brinda el plantel es dar baja voluntaria a la menor, a pesar de que en reuniones anteriores organizadas por la escuela se mencionó que, si se presentaba algún caso de bullying, el agresor sería acreedor a sanciones.
USEBEQ, por su parte también ofreció reubicar a la menor. Sin embargo, Miriam no está de acuerdo, pues su hija – la víctima – sería la persona obligada a adaptarse a un nuevo plantel, cuando no es quien debería ser sancionada.
Aún así, Miriam también teme que su hija vuelva a clases mientras sus agresores sigan caminando por los pasillos: “si mi hija regresa al plantel, ¿qué me garantiza que va a estar segura?” mencionó durante la transmisión.
A raíz de las publicaciones de Miriam, distintos alumnos del plantel comenzaron a alzar la voz: el bullying en la Secundaria Mariano Matamoros no es algo nuevo, pues según los comentarios de las publicaciones, varias generaciones han pasado por lo mismo.
“No nada más es mi caso. Mi caso es el que se hizo viral porque tuve el valor de denunciar, pero hay muchos más” señaló.
Iris pasó su cumpleaños número 14 en cama, cuando tenía que haber estado festejando con sus familiares y amistades. Aunque ya se encuentra estable y en su hogar, el miedo y la impotencia siguen latentes.
¿Por qué en las instituciones habita la comodidad al brindar protección al agresor y sanciones – aunque sea de manera indirecta – a las víctimas? Es posible que esta pregunta quede al aire, pero de lo que no hay duda es que el amor que madres como Miriam brindan tiene la oportunidad de cambiar el panorama para cientos de alumnas y alumnos.


