Pesimismo Esperanzador
Por Jorge Rocha, académico del ITESO / @JorgeRochaQ
Foto: Leslie Zepeda / @Lesszep
El tema central y urgente en la Zona Metropolitana de Guadalajara es la crisis por la calidad del agua. En los últimos días aparecieron expresiones de demanda social muy fuertes por lo que está sucediendo en la ciudad y que han retomado, tanto medios de comunicación nacional, como medios locales; y por supuesto que las redes sociales han inundado el debate y la discusión en torno a este severo y grave problema.
Más allá de ahondar sobre las expresiones públicas, que unos alaban y otros critican, lo primero que debemos hacer como sociedad, desde mi particular punto de vista, es validar las legítimas demandas de la ciudadanía y darles cauce a través del diálogo, la negociación y la resolución real. Mientras los hogares no tengan agua, o el agua que les llegue sea de pésima calidad, no podemos esperar que esta situación de ebullición social se tranquilice. Es una obviedad decirlo, pero está claro que este problema genera todo tipo de reacciones y mientras no se solucione, es muy probable que estaremos presenciado manifestaciones ciudadanas en varias partes de la ciudad.
Ahora bien, lo primero que debemos reconocer es que este problema tiene una incubación de larga data, no es un asunto nuevo y desde hace décadas se convirtió en un problema recurrente con ciclos cada vez más críticos y que van desde el problema del desabasto, hasta la mala calidad del agua. Esto significa que los distintos partidos que han gobernado el estado, hicieron muy poco al respecto, o no hicieron nada, o sólo salieron a flote con soluciones muy cortoplacistas, pero llegó un momento en que el asunto explotó.
Hay problemas que se han documentado desde hace tiempo y sobre los cuáles no se ha hecho prácticamente nada, por ejemplo, las descargas ilegales en cuerpos de agua, que no se frenan, que no se castigan y donde se ha generado una impunidad inmoral y dañina. La contaminación de ríos y lagos es un problema serio, sobre el cual no se han tomado las medidas necesarias para contenerlo y además para implementar medidas de recuperación.
Por diversos escándalos en tiempos antiguos y recientes fuimos conociendo los problemas del organismo intermunicipal responsable de la distribución del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara, el SIAPA se convirtió en una institución rebasada, sin capacidad de respuesta, con presiones de todo tipo y que demuestran que este modelo de gestión del agua está agotado y que es necesario que los gobiernos municipales vuelvan a retomar el protagonismo en esta tarea, que constitucionalmente les corresponde. Este organismo requiere al menos una reingeniería profunda, que implica poner en cuestión su forma de operar y buscar los métodos más innovadores para realizar la gestión del agua que la gran Guadalajara necesita, donde se garantice el derecho humano al agua, que sus procesos sean transparentes, basados en la igualdad social y con una alta capacidad técnica.
Como en otros graves problemas del país y del estado, todo mundo debemos contribuir a su resolución. La gran tentación es colocar este debate en la geometría electoral, donde esta agenda se convierta en una confrontación entre Movimiento Ciudadano contra Morena o en una narrativa de disputa entre el Gobierno Federal vs Gobierno del estado. Esto desde mi particular punto de vista es lo peor que nos puede suceder y dejaría a las familias sin agua o con agua de mala calidad como rehenes de esta confrontación política. Como sociedad no podemos permitir que esto suceda, porque la ciudadanía es la que se quedará en medio, sufriendo las consecuencias y sin agua de calidad en sus hogares. Esperemos que la clase política del estado tenga altura de miras y pongan las necesidades de las y los jaliscienses por encima de todo.
Otro de las acciones indispensables para llegar a buen puerto en este grave problema, es abrir el debate científico y técnico sobre las mejores soluciones para la ciudad. En esta discusión el aporte de las universidades en Jalisco y de los colegios de profesionistas sería fundamental para generar los mejores diagnósticos y con ello construir, de forma colectiva, pero también expedita, las rutas de solución a este problema. No podemos renunciar a esta posibilidad, además hay que tener claro que los problemas del agua no se circunscriben a la Zona Metropolitana de Guadalajara, necesitamos tener una abordaje regional y estatal, que permita elaborar soluciones que abarquen a la gran mayoría de las y los jaliscienses y no sólo de los tapatíos. La igualdad regional también debe ser colocada en esta discusión.
PostData
Lo sucedido el pasado 11 de octubre en la ciudad mostró el enorme descontento social que ha provocado la crisis por el agua de pésima calidad, muchas y muchos tapatíos en el pleno uso del derecho a manifestarse, salieron a las calles a exigir soluciones. La respuesta gubernamental fue la peor de todas y las formas de explicar lo sucedido simplemente no cuadra. El respeto al debido proceso debe prevalecer en todo momento y de ninguna manera puede volver a suceder lo mismo. En el próximo artículo y con mayor información, trataré de analizar este momento tan oscuro de la vida del estado. El 11 de octubre será recordado como un día negro para la ciudad y el estado.
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