Tras la represión del 11 de octubre durante la marcha por el acceso a agua limpia, siete personas permanecieron detenidas: Samuel Morales Navarro, Iván Octavio Salazar Reynoso, Teodoro Jesús Torres Valdés, David Isaac Álvarez Hernández, Juan Darío Muñoz Nava, Alexis Daniel Ríos Guzmán e Israel Rosas Flores.
Ante esto, estudiantes autónomos e independientes del CUCSH de la Universidad de Guadalajara realizaron bloqueos en Periférico Norte para exigir su liberación, la cual ocurrió pasadas las 16 horas.
Texto y fotos por Farah Medina /@_dtfarahm_
Tras la represión ocurrida el 11 de octubre durante la marcha por el acceso a agua limpia, 39 personas fueron detenidas entre la noche de ese día y el 12 de octubre. Todas ellas ya fueron liberadas, aunque deberán llevar sus procesos en libertad.
En el caso de Alexis Guzmán Ríos, Samuel Morales Navarro, Teodoro Jesús Torres Valdez y Juan Darío Muñoz Nava, aunque también fueron liberados la mañana del 13 de octubre, continuarán su audiencia inicial este viernes 16 de octubre. Ese día, el juez determinará su posible vinculación a proceso.
La noticia del posible traslado de cuatro de las personas detenidas al penal de Puente Grande comenzó a movilizar, durante la mañana del 13 de octubre, diversas manifestaciones y plantones en la Zona Metropolitana de Guadalajara. Una de ellas fue convocada por estudiantes autónomos e independientes del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
La exigencia era la misma: garantizar el derecho al agua limpia y lograr la liberación inmediata de las siete personas hasta ese momento detenidas. Durante las primeras horas de la mañana también se informó que todas serían trasladadas al penal.
¡No nos vamos a mover!
La movilización convocada por estudiantes autónomos del CUCSH contemplaba el cierre total de Periférico Norte hasta obtener la liberación de los detenidos: Samuel, Iván Octavio, Teodoro Jesús, David Isaac, Juan Darío, Alexis Daniel e Israel.
Luego de organizarse dentro del centro universitario y convocar a sus compañeros a sumarse a la acción, los estudiantes salieron rumbo a la avenida. Tomaron los carriles laterales, justo en el cruce con la estación Constitución de Mi Macro Periférico. Ahí, bajo la consigna de “¡No nos mueven!”, detuvieron el paso de los automovilistas.
El contingente se dividió para cerrar ambos cruces de manera pacífica y organizada. Sin embargo, enfrentó agresiones por parte de algunos automovilistas, quienes no solo hicieron sonar el claxon en señal de descontento, sino que también lanzaron agresiones verbales contra los manifestantes. Los estudiantes respondieron intentando mantener el carácter pacífico de la protesta.


Mientras tanto, coreaban: “¡Señor, señora, no sea indiferente, usted también se baña con la caca de la gente!”. Con megáfonos, se acercaban a los automovilistas para explicarles por qué la manifestación, lejos de buscar molestarlos, era una acción para exigir justicia, la liberación de los detenidos y el acceso a agua limpia.
Durante este momento, los estudiantes hicieron una pausa para pasar lista y nombrar a las siete personas detenidas.
Apenas unos minutos después de iniciar el cierre, unidades de la Policía Vial comenzaron a cerrar accesos y desviar a los automovilistas. Ante esta situación, el contingente decidió avanzar hacia el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), el centro vecino.

¡Todos juntos!
El contingente continuó su avance hacia el CUCEA, acompañado por estudiantes que brindaban orientación, atención médica y apoyo para abrir paso en las calles que todavía tenían circulación vehicular.
En el trayecto, los manifestantes se encontraron con un elemento de la policía que intentó abrirse paso hacia los carriles laterales ocupados por los estudiantes. “¡Qué feo, qué feo, qué feo ha de ser perseguir estudiantes para poder comer!”, corearon. El elemento de seguridad optó por retirarse.
Mientras avanzaban, los estudiantes mantuvieron sus exigencias de justicia y acceso a agua limpia. En repetidas ocasiones, llamaron al contingente a conservar la calma y recordaron las medidas de seguridad que debían seguir en caso de una nueva represión, como la ocurrida el 11 de octubre.
Al acercarse al CUCEA, más estudiantes ya esperaban al contingente. Frente al centro universitario, cerraron el retorno y la vialidad en ambas direcciones a la altura de la estación Centro Cultural Universitario (CCU) de Mi Macro Periférico: “¡No nos veas, únete!”, gritaron mientras invitaban a quienes observaban la protesta a sumarse a la movilización.
Tras unos minutos, el contingente decidió ocupar los carriles laterales, el carril de Mi Macro Periférico y los carriles centrales. De esta manera, más de 100 estudiantes se dividieron, organizaron y avanzaron para tomar la avenida de forma pacífica, al grito de “¡Todos juntos!”.

¡No nos vamos a mover!
Con esta consigna, los estudiantes mantuvieron bloqueado el Periférico Norte durante cerca de una hora.
En este punto, enfrentaron nuevamente agresiones de automovilistas molestos por el cierre. Los estudiantes insistieron en que la movilización se desarrollaría de manera pacífica y explicaron las razones de la protesta.
Unidades de transporte público quedaron varadas, al igual que automovilistas. Algunos descendieron de sus vehículos para grabar la manifestación, solicitar el paso o esperar a que terminara el bloqueo.
Pese a la presión de automovilistas y autoridades, los estudiantes mantuvieron la movilización e invitaron a más personas a incorporarse, ya fuera como manifestantes o para integrar los equipos de atención médica, que fueron instaurados de forma preventiva, sin ningún incidente registrado.
El contingente sostuvo que permanecería en el lugar hasta conseguir la liberación de las personas que continuaban detenidas. Para entonces, mientras la movilización avanzaba, tres de ellas ya habían sido liberadas: David Isaac Álvarez Hernández, Iván Octavio Salazar e Israel Rosas Flores. Por ello, coreaban por las cuatro restantes.
Cerca de las cuatro de la tarde, tras el anuncio del gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, sobre la liberación de las personas que aún permanecían detenidas —Samuel Morales Navarro, Juan Darío Muñoz Nava, Teodoro Jesús Torres Valdez y Alexis Daniel Guzmán Ríos—, los estudiantes se retiraron y permitieron nuevamente la circulación vehicular. El gobernador también reconoció el uso de la fuerza durante la manifestación y las detenciones.
Al cierre de la jornada, las siete personas que permanecían detenidas habían sido liberadas. Sin embargo, su liberación no significa que los procesos en su contra hayan concluido. Israel y Octavio han sido vinculados a proceso; Alexis, Samuel, Teodoro y Juan Darío deberán continuar sus procesos en libertad y acudir a una audiencia programada para el viernes 16 de octubre, en la que se abordarán los cargos que enfrentan.
Desde organizaciones de derechos humanos ya se hace el llamado a la no vinculación a proceso.


