A más de siete años del feminicidio de Bárbara Padilla, su caso sigue sin sentencia ni justicia

A más de siete años del feminicidio de Bárbara Guadalupe Padilla Salazar, su familia continúa sin obtener una sentencia contra Jesús “N”, su esposo, señalado como responsable de asesinarla apenas quince días después de su matrimonio. Entre presuntas irregularidades, audiencias aplazadas y la incertidumbre sobre el proceso judicial, su padre, Arturo Padilla, teme que el agresor quede en libertad sin recibir una condena.

Por Karen García / @karen_gdlt  

A más de siete años del feminicidio de Bárbara Guadalupe Padilla Salazar, su familia sigue sin recibir una sentencia contra el agresor Jesús “N”, quien fue su esposo. Esto tras quince días de casados. Bárbara, quien era madre soltera y maestra de preescolar, se casó con Jesús “N” el 20 de julio de 2019, quince días después, el 4 de agosto fue localizada sin vida al interior de su domicilio en el municipio de Zapopan con marcas de estrangulamiento. 

José Arturo Padilla Salazar, padre de Bárbara, expresó en entrevista con ZonaDocs las inconsistencias, retrasos e irregularidades alrededor del proceso penal contra el feminicida, quien actualmente se encuentra en prisión preventiva sin una resolución de condena. 

El padre de Barbara expresó que el feminicida intentó ocultar el crimen mediante diversos engaños. Puesto que, a la familia le contó que se irían de luna de miel a Veracruz para presentarle a su familia. En diversas ocasiones, cuando su familia intentaba llamar a Bárbara, las llamadas varias ocasiones fueron declinadas y cuando contestaban, Bárbara se escuchaba y veía distinta. 

“El viernes 2 de agosto mi esposa y mi nieto, hicieron una videollamada, que por cierto duró mucho tiempo para que le contestara. Una vez que ya le contestaron, mi nieto le dice, “Mamá, ponte este en videollamada.” A la hora de mover el teléfono, se ve que el fulano está en una esquina de la recámara hincado o en una forma de loto y mi hija estaba igual, pero ya su cara se veía media triste.”, expresó Arturo.

Al día siguiente, cuando Arturo marcó, nadie contestó, así que contactó a Jesús, quien le dijo que no podría contestarle puesto que Bárbara estaba dormida y él se encontraba en un establecimiento de OXXO comprando algunas cosas. Eso tranquilizó un poco a Arturo. 

Pero ese mismo día, tiempo después Jesús llamó a uno de los primos de Barbara para contarle que la había encontrado inconsciente tras llegar de trabajar, cuando a la familia le expresó que estaban de luna de miel, para preguntar si tenía el contacto de algún médico que expidiera de manera inmediata el certificado de defunción y autorizar la cremación del cuerpo antes de que las autoridades intervinieran. 

El primo no entendía lo que pasaba, por lo que le dijo con preocupación a Jesús “N” que le diera primeros auxilios a Bárbara y llamara a emergencias. Después de horas, no fue Jesus quien avisó de la muerte de Barbara a la familia, sino el primo. 

Arturo marcó rápidamente al agresor para pedirle explicaciones, a lo que él respondió “no quería darle preocupaciones”. 

En la casa de Bárbara, donde fue asesinada, Arturo fue a la escena del crimen, revisó su ropa y se dio cuenta que no era la misma que en la videollamada. Además, la casa estaba casi vacía. No había rastros de ninguno de los regalos de boda.

 El feminicida cambió la ropa de Barbara y adquirió bolsas de basura para guardar los regalos y venderlas en un tianguis cercano, mientras la familia intentaba contactar a Bárbara. 

“Compró bolsas negras para basura en el OXXO no para guardar víveres, sino para llevarse todo lo nuevo que tenían en la casa y malbaratarlo en el tianguis mientras nosotros buscábamos a mi hija”, relató el señor Arturo Padilla. 

La familia estuvo durante un año monitoreando al feminicida, quien en su versión contó, entraron a robar a su casa y estrangularon a Bárbara. 

Tras este monitoreo, Jesús fue aprehendido en 2020 en un centro comercial, mediante un operativo coordinado entre la Fiscalía del Estado de Jalisco y la propia familia de la víctima, quienes mantuvieron un rastreo constante sobre sus movimientos.

Sin embargo, a pesar de la detención y la integración de carpetas de investigación y administrativas, el proceso judicial no ha logrado llegar a una sentencia definitiva. 

El padre de Bárbara denunció que las audiencias para el juicio colegiado han sido pospuestas en repetidas ocasiones sin que las autoridades judiciales entreguen una justificación por escrito que respalde estas suspensiones.

“Nos dicen todo de palabra, no hay un documento que nos diga los motivos reales ni la fecha exacta de la próxima audiencia. Estamos en el limbo”, expresó con preocupación el padre de la víctima, quien teme que los aplazamientos en el juzgado beneficien al feminicida por la prolongación injustificada en prisión preventiva.

Y concluye con una exigencia:

“Lo único que pedimos es que se revise el caso y que se dicte ya la prisión que le corresponde. No queremos que un día nos salgan con la noticia de que el asesino de mi hija quedó libre”.

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Karen Garcia
Karen Garcia
Fotógrafa y periodista en proceso. Fiel creyente de que el amor y la ternura son revolucionarios. Quiero contar historias que defiendan los derechos humanos y tengan un impacto en la estructura de la sociedad.

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