“Las personas migrantes merecen la protección del Estado mexicano”: IMUMI

En las últimas semanas, se ha hecho pública la situación de vulnerabilidad que enfrentan las personas haitianas en las fronteras sur y norte de México ante la falta de respuestas efectivas de las autoridades migratorias mexicanas, mismas que han puesto en marcha actos violentos de represión, detenciones y deportaciones migratorias arbitrarias.

Ante esta situación, el Instituto para las Mujeres en la Migración AC (IMUMI), hizo público un reporte que analiza las obligaciones de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) respecto a su proceder y actuar con este sector específico de la población en movilidad. 

Por Aletse Torres Flores / @aletse1799

En los últimos años México se ha convertido en un país de tránsito y destino no sólo para las personas centroamericanas que huyen de sus países por la violencia, sino también para miles de haitianas y haitianos, quienes se han visto en la necesidad de dejar su país desde el terremoto que devastó Puerto Príncipe  en 2010.

Algunas personas se dirigieron inicialmente a Brasil o Chile, sin embargo, las políticas migratorias de esos países se han vuelto más restrictivas en los últimos cinco años, lo cual ha llevado a la población haitiana a buscar otras opciones para su refugio en territorios como México o Estados Unidos.

De enero a agosto del 2021, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) ha recibido 77 mil 559 solicitudes de asilo, de las cuales 18 mil 883 son de personas de nacionalidad haitiana; 2 mil 590 chilena y mil 243 brasileña. No obstante, con la militarización de las fronteras del país en colaboración con el gobierno de Estados Unidos, se ha hecho cada vez más difícil que las personas puedan acceder a la protección internacional.

Frente al incremento en los flujos migratorios, las solicitudes de asilo y los obstáculos que se le presenta a la población haitiana, el Instituto para las Mujeres en la Migración AC (IMUMI) se dio a la tarea de encontrar las razones por las cuales se siguen reproduciendo estas violaciones a derechos humanos, específicamente con las familias haitianas.

El IMUMI publicó el reporte “Protección Efectiva: el caso de personas y  familias haitianas que provienen de Chile y Brasil para solicitar protección en México”, con el objetivo de analizar las obligaciones que de manera específica tiene la COMAR para proteger de manera efectiva a esta población, reconociendo que México es el primer país de acogida.

Las obligaciones son analizadas bajo la lupa de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político y su reglamento establecido en la constitución mexicana.

Lorena Cano, coordinadora de la Clínica Jurídica del IMUMI, expone que para comprender su situación se necesitan conocer las razones por las cuales migran las personas. En este caso, los y las haitianas abandonan la isla debido a los estragos que dejó el terremoto del 2010, y a su vez, se ven forzados frente a los golpes de Estado, la corrupción, las dictaduras y la violencia que se presenta en Haití.

Asimismo, ha decidido modificar sus destinos e, incluso, salir de países donde previamente habían migrado, como Chile y Brasil, por los cambios en sus políticas migratorias. En Chile en el año 2018, las autoridades “invitaron” a la población a abandonar el país, ofreciéndoles pagar sus vuelos de vuelta a la isla y haciéndoles firmar una restricción de 9 años para no volver al país. En Brasil, les culparon de la recesión económica, la cual sucedió después de la Copa Mundial de Fútbol en 2014 y los Juegos Olímpicos en 2016; esta acusación, generó una serie de eventos violentos contra la población que los obligó a dejar el país.

Cano, señala que las familias al no obtener la protección efectiva en estos países, optaron por migrar a México, pero al llegar se enfrentaron con las redes de crimen organizado en las fronteras, falta de acceso a servicios, un colapso en los trámites migratorios, ausencia de información sobre los mismos y las represalias por parte del Gobierno Federal.

El acceso limitado a sus derechos paraliza a la población: sin documentos no pueden obtener un trabajo, entrar a la escuela o transitar alrededor del país para encontrar donde establecerse.

La coordinadora puntualiza que clasificar a la población como migrantes económicos es uno de los principales errores de la COMAR. Cano, explica que el poco análisis del nexo causal por parte de los oficiales de protección es una de las causas, así como, obligar a las personas migrantes a presentar pruebas que “acrediten” y/o “justifiquen” las razones de la salida de sus países:

En la entrevista, lo que hace es detectar el temor subjetivo y objetivo del temor, es decir identificar si el nexo causal es posible, para así brindarle la protección en México” expresó la integrante del equipo de IMUMI.

Para poder brindarles una protección efectiva a las familias haitianas, se requieren oficiales de protección capacitados, que sean capaces de reconocer los diversos factores que obligan a las personas a dejar su país. De igual forma, puntualizó el IMUMI, deben contar con intérpretes que hablen los idiomas de la población, los cuales son el creole y francés.

Cano, señaló que la COMAR necesita más presupuesto para cada una de sus sedes y a su vez, más personal en las mismas. Aunado a ello, este personal debe de recibir apoyo psicológico, puesto que, sin este autocuidado, las personas pueden volverse “insensibles” y, por ende, no otorgar la correcta atención.

Finalmente, el IMUMI observa que falta mucha empatía por parte del gobierno y de la ciudadanía. Para ellas, es necesaria la sensibilización hacia el fenómeno migratorio. Sólo el entendimiento y su reconocimiento creará redes de apoyo alrededor del país, que reduzcan el rechazo, discriminación y violencia hacia la población.

Todas las personas migrantes pueden solicitar la condición de refugiado, y en caso de obtenerla, se deben de respetar sus derechos a recibir la protección y el apoyo necesario en el ámbito social, legal o psicológico.

“Todos debemos alcanzar este mínimo básico de derechos humanos, no podemos decidir qué primero van unos sobre otros” finalizó Lorena Cano.

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Aletse Torres
Aletse Torres
Vivo de café, amo los gatos, no creo en las etiquetas. Desde niña quise ser periodista por Spiderman, me invento unas fotos, cubro cualquier tema con pasión, respeto y verdad.

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