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El despojo urbano: un tema urgente en Guadalajara

El despojo urbano: un tema urgente en Guadalajara

¿Cómo construir alianzas y vínculos a través del espacio, frente al desarrollo capitalista desigual?esa fue la pregunta que guió el Foro Escenografías del despojo urbano en Guadalajara realizado por el Centro para la Cultura Arquitectónica y Urbana (CCAU).

Por Gabriel Trujillo / @gabrieltrujg

La ciudad está bajo amenaza. Así lo denunciaron las panelistas del conversatorio: “Escenografías del despojo urbano en Guadalajara”, todas protagonistas de procesos de resistencias en la segunda metrópolis más poblada de México.

En el evento albergado por el Centro para la Cultura Arquitectónica y Urbana (CCAU) se invitó a los asistentes a reflexionar sobre su propia experiencia habitando la ciudad y su relación con el despojo urbano, un fenómeno cada vez más común en pleno boom inmobiliario, el segundo más grande que presencia el Área Metropolitana de Guadalajara en lo que va de siglo.

El despojo urbano, explicó Lirba Cano, investigadora del Colectivo Caracol Urbano, consiste en limitar el acceso a los espacios a solo un tipo de personas, con similitudes raciales, de poder adquisitivo y de estilos de consumo. Esto desplaza a quienes no entren en esa categoría y destruye los vínculos afectivos, emocionales e históricos que tenían los habitantes del lugar, y que debido al alza de precios tienen que marcharse a las periferias.

A esto se enfrentan hoy quienes ven el Centro Histórico de Guadalajara como un lugar propio y que a causa de los proyectos de “rehabilitación” encabezados por el Ayuntamiento, han tenido que migrar y cerrar sus negocios.

Una vía también usada para el despojo en Guadalajara es el cambio de uso de suelo, así lo denunció Mónica Ramírez, integrante de la Colectiva Autónoma de Derecho, una organización estudiantil que resiste al traslado del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidad (CUCSH) de la Universidad de Guadalajara (UdeG). En su intervención narró los atropellos que ha cometido la institución contra las alumnas al obligarlas de forma repentina a abandonar el plantel, enviándolas a las nuevas instalaciones en Belenes, a las cuales es más costoso trasladarse y que carecen de biblioteca. Mónica denunció, además, que el traslado es una estrategia de la Universidad de Guadalajara para desvincular a las alumnas de la ciudad, y romper los lazos que se habían generado entre personas no matriculadas en la universidad que habitaban el Centro Histórico y el CUCSH, ya que el campus que se pretende deshabilitar cuenta con más espacio que el nuevo.

En el diálogo se reafirmó que luchar por espacios que permitan esparcirse, desplazarse y vivir a la diversidad de personas que habitan la ciudad; es cada vez más urgente para defender la ciudad que es de todas y todos; pero no sin antes cuestionar nuestro papel como consumidores frente a negocios, torres habitacionales y centros de entretenimiento edificados en espacios despojados.

[De Izquierda a Derecha] Lirba Cano (Caracol Urbano), Mónica Ramírez (Colectiva Autónoma de Derecho), Alejandro Barrón (Únete Huentitán), Yariel Salcedo (Vecino de la calle Mezquitán) y Christian Grimaldo (Caracol Urbano).

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