Menú

Tres cortos que documentan el impacto de la violencia en México

Tres cortos que documentan el impacto de la violencia en México

Dedicado a la reconfiguración, reconstrucción y reconciliación de espacios que han sido marcados por la tragedia y la muerte, el Colectivo RECO es un proyecto de investigación videodocumental que apuesta por la construcción de memorias audiovisuales que contribuyan al no olvido social de las víctimas de la violencia en México.

Pie de página; Puntos suspensivos y Memorialmania, son tres cortos documentales con los que RECO busca visibilizar, dimensionar y documentar el horror que ha provocado en miles de familias la Guerra contra el narcotráfico.

Las tres piezas que fueron creadas en 2014 (Pie de Página); 2015 (Puntos Suspensivos) y 2018 (Memorialmania) reconstruyen de la mano de sus productores: Paola Ovalle y Alfonso Díaz Tovar, así como, de sus protagonistas, las memorias que quedaron tras la irrupción dolorosa de la violencia y que, han resistido a la indiferencia, la indolencia y el cinismo del Estado Mexicano.

Por Dalia Souza / @DalhiaSouza

En ZonaDocs te invitamos a que conozcas estos tres cortos documentales desde la experiencia de una de sus productoras, Paola Ovalle, Doctora en Estudios del Desarrollo Global por la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y quien se ha especializado en el análisis del daño social causado por las políticas antidrogas.

Pie de Página (2014)

Pie de página, explica Paola Ovalle, es una pieza que busca documentar la arquitectura del terror; es decir, aquellos espacios físicos o inmuebles que han sido destinados para perpetrar en su interior o inmediaciones, actos crueles y crímenes para el exterminio. En este caso, se presentan tres predios que fueron “utilizados” por Santiago Meza alias “El Pozolero” para la desintegración de cuerpos humanos en sosa caustica por un periodo de dos años (2008-2009) en la ciudad de Tijuana, Baja California.

El recorrido audiovisual por estos tres lugares: Valle Bonito, La Gallera y Ojo de Agua, explica la también investigadora de la Universidad Autónoma de Baja California (UAB), evidencia el perfeccionamiento de un dispositivo para hacer desaparecer a las personas; una técnica e infraestructura que fue maquilada en manos del narcotráfico y ante la omisión y colusión del Estado.

En ese sentido, señala Ovalle, la noción de “pie de página” se consideró pertinente, ya que, en aquel momento (2014), el tema de las desapariciones “todavía era un relato muy silenciado en México”.

De esta manera, advierte Ovalle, Pie de página es el testigo audiovisual y memorístico de la tragedia que rodeó y rodea hasta el momento, al único sitio en el mundo donde los cuerpos humanos se contaron por primera vez en litros -17 mil 500 litros- y sus restos en kilos -200 kilos de huesos y más de 10 mil fragmentos óseos-

Puntos suspensivos (2015)

Puntos suspensivos es producto del trabajo colaborativo entre miembros del equipo realizador y madres de personas desaparecidas en el estado de Baja California. Su objetivo principal, advierte Paola Ovalle es “tejer lazos de empatía y condolencia con la audiencia”:

“Si ya no les duele ver a una mamá con la camiseta con el rostro de su hijo, si ya no les duele ver este rostro porque ya se acostumbraron, entonces, con qué signos podemos trabajar si ya el testimonio tampoco conmueve” se preguntaron los productores.

Luego de mucho repensar el asunto, precisa Paola Ovalle, se definió que serían “los objetos” que conforman la cotidianeidad de las personas, en este caso de los protagonistas, los que ayudarían a compartir con los espectadores el mensaje de que “no somos tan diferentes entre nosotros”:

“Pensamos en los objetos que hacen parte de nuestra cotidianeidad y que, a partir de éstos, podíamos identificar que no son tan diferentes a nosotros”; de esta manera, Puntos suspensivos busca “desintegrar este discurso oficial que asegura que en algo andaban o que hay víctimas que nos pueden doler o no”, señala Ovalle.

En la pieza se presentan y equiparan entre sí cuatro historias, cuatro vidas: la de una joven víctima de feminicidio; la de un estudiante desaparecido; la de una persona dedicada al narcotráfico; y la de un policía.

A partir de éstas, advierte Ovalle: “lo que queríamos demostrar es que finalmente la espera es la misma, el vacío que dejan en nuestra comunidad es el mismo y que el dolor que siente la madre que lo espera es el mismo”.

La pieza documental de la que el espectador podrá ser testigo, implicó trabajo de acompañamiento, seguimiento y entrevistas a profundidad con las familias; además, del esfuerzo amoroso y valiente que cada madre hizo para compartir con la audiencia los objetos más preciados de sus hijos e hijas, esos que son lo último, lo único que les quedó tras su partida abrupta, explica Ovalle:

“Fue una pieza hecha con ellas, que es una pieza muy emotiva, que para ellas es muy importante y es una forma de sentir que no están solas. Ellas le pusieron todo el corazón, no fue un ejercicio fácil volver a sacarlos ver qué objetos íbamos a utilizar”.

Memorialmania (2018)

Memorialmania, explica Ovalle, surge previo al inicio de lo que hoy ha sido nombrada la Cuarta Transformación; un periodo de transición presidencial en México, que suponía, al menos en el discurso, un cambio en la política de seguridad del país que por más de dos sexenios, había fincado sus bases en la militarización, la paz armada, la criminalización de las víctimas y el olvido social disfrazado de memoria.  

El corto apela a un tipo de “memoria histérica y esquizofrénica” señala la productora, que comenzó a ejecutarse desde el Estado en los últimos años del sexenio de Felipe Calderón Hinojosa y durante la presidencia de Enrique Peña Nieto.

Esta pieza audiovisual, recorre seis espacios memoriales que fueron construidos y financiados por instituciones del Estado, que a decir del Colectivo RECO: “son lugares vacíos de significado y memoria –sin reconocimiento de todas las víctimas y de los responsables- “.

El compendio de imágenes y videos que podrá observar en la producción, están acompañados de fragmentos de discursos oficiales reales, narrados en voz en Off; se trata de “una voz que se impone, incapaz de escuchar y atender las demandas de quienes llevamos una década insistiendo en un alto a la militarización en las políticas de drogas” explica la sinopsis del corto experimental.  

Lamentablemente, explica Ovalle, si bien este trabajo documental pretendía ser un tipo de recuento cronológico que documentara el antes y el fin de la estrategia de seguridad fincada en la militarización del país, el nuevo gobierno demostró tras su llegada, que la lógica de la paz armada continuará de manera indeterminada.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *