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Descolonizar el amor romántico para inhibir la violencia en las relaciones de pareja

Descolonizar el amor romántico para inhibir la violencia en las relaciones de pareja

En las historias de amor que rodean de manera constante a los mexicanos: la opresión patriarcal, los celos y la pertenencia son nociones que no dejan de hacerse presentes. Las consecuencias de esto tienen relación directa con la violencia de pareja que han sufrido más del 40% de las mujeres del país y con los múltiples feminicidios perpetrados por las parejas y exparejas de las víctimas. Por ello, el Colectivo en Prácticas Posmodernas hace una invitación a romper estos paradigmas al descolonizar el amor romántico.  

Por Itzel Ximena Torres /@ximena_tra

Ilustración: Paula Sifora

Algunos opinan que el amor significa apreciar la existencia de alguien distinto a ti. Otros piensan que es el producto químico-emocional de una necesidad racional. No importa la postura que se tome, lo que no cambia es que la idea del amor se construye en función del contexto en el que se desarrolla.  

Debido al ambiente violento y machista que impera en México, las prácticas del amor romántico son algunas de las causas principales de la violencia de pareja que han experimentado el 43.9% de las mujeres mexicanas de 15 años y más.  

Además de estos datos, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reporta que la violencia que se experimenta puede ir desde las ofensas psicológicas hasta el abuso sexual y el feminicidio.  

Para cuestionar y visibilizar este problema el Colectivo en Prácticas Posmodernas, un equipo de terapeutas en Guadalajara quienes buscan romper paradigmas socialmente construidos, organizó el conversatorio “Descolonizando las prácticas opresoras del amor romántico”, el pasado 22 de octubre.  

Vine porque creo que descolonizar el amor romántico es una manera de romper con círculos viciosos y estigmas que nos imponen”.

Así como Fausto Larraguivel, al menos 30 personas más que también asistieron al conversatorio tuvieron la oportunidad de repensar las ideas sobre el amor romántico a las que han estado sujetos. 

¿Cuáles son las prácticas opresoras? 

Colash de frases representativas de la opresión en el amor romántico reconocidas en el conversatorio. 

De acuerdo con los terapeutas del Colectivo en Prácticas Posmodernas hablar de prácticas opresoras es hablar de propiedad, cuando “nos apropiamos de las identidades de las personas que se supone que amamos y creemos que son nuestras”. Eso implica un ejercicio de poder que trae contigo la frase “eres mío/a”.  

A esa noción de pertenencia la acompañan otras prácticas como los celos; la idea de que con autosacrificio el amor todo lo puede; de que las parejas se conocen lo suficiente para tener algo parecido a un poder telepático que puede ahorrar la conversación; de que el tiempo y el amor de las personas es exclusivo de su pareja; y otras ideas relacionadas.  

Todas ellas son parte de un discurso que se construye en sociedad, con las películas que vemos, la música que escuchamos, el lenguaje con el que hablamos y los roles de género a los que estamos sujetos.  

“Una mujer triunfadora es la que llega al fin del matrimonio” y “el hombre debe tener la razón siempre” fueron algunas de las frases que los participantes del conversatorio reconocieron como las ideas patriarcales que prevalecen en el contexto mexicano y que, según los terapeutas, tienen como consecuencia prácticas violentas, sobre todo contra las mujeres.  

Con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (25 de noviembre), en 2018 el INEGI dio a conocer que la violencia contra las mujeres se ubica principalmente en las relaciones de mayor cercanía y familiaridad, siendo las relaciones de pareja en donde se ejercen con mayor frecuencia y severidad las agresiones de todo tipo.  

42 de cada 100 mujeres casadas y 59 de cada 100 separadas, divorciadas o viudas han vivido situaciones de violencia emocional, económica, física o sexual durante su actual o última relación de pareja. 

“La violencia económica se da cuando el dinero es un medio de control. Como pareja, no te doy dinero o no te dejo trabajar porque yo te tengo que mantener” explica Karla Cienfuegos, psicóloga integrante del Colectivo.  

La violencia física puede llegar a tal grado de severidad hasta desenlazarse en un feminicidio como en el caso de Vanesa Gaytán Ochoa, quién fue asesinada por su marido afuera de Casa Jalisco, el 25 de abril del 2019, o de Bestsabé García, quien fue asesinada por su ex pareja y padre de sus cinco hijos, el 9 de septiembre de 2015.  

Tan sólo de enero a finales de octubre, en Jalisco, el colectivo Yo voy 8 de marzo reconoce el asesinato de 227 mujeres, de los cuales solo 28 han sido considerados feminicidios. 

“Yo vine porque trabajo en una consultora jurídica en la que nos enfocamos en la violencia de género y hemos reconocido muchos problemas relacionados al amor romántico” dice Andrea Cervantes sobre su asistencia al conversatorio.  

¿Cómo descolonizar? 

Carlos Morales, otro de los psicólogos del Colectivo en Prácticas Posmodernas, explica que cuando hay pleno convencimiento de una construcción ideológica sin una negociación previa es posible hablar de imposición y por lo tanto de opresión.    

“Yo siento que debo deconstruir o descolonizar el amor romántico porque no me gusta hacer las cosas en automático y menos las que considero que se refieren a decisiones importantes” declara Maru, participante del conversatorio.   

Para tomar consciencia sobre la opresión es necesario cuestionarse y reflexionar al respecto. Entre de las advertencias a las que se llegaron en el conversatorio para reconocerse como víctima de las prácticas impuestas, está evitar las prohibiciones entre parejas, deshacerse de la idea de “merecer a alguien” y siempre preguntarse los motivos personales para relacionarse con alguien más. 

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