LA DIVERSIDAD DE LA EDUCACIÓN MENSTRUAL

Endometrio no es una banda de rock

Por Danielle Orendain / @OrendainDaniell

¿Por qué la educación menstrual debe ser para todxs y en cada etapa del desarrollo?

Actualmente se habla más sobre educación menstrual al grado de comenzar a reconocerlo como una herramienta educativa útil para la población menstruante y no menstruante, y cada vez somos más las personas, colectivas y grupos que nos dedicamos a la educación menstrual. Y seguramente se han preguntado ¿por qué cada espacio o educadora menstrual tiene material, discursos y contenidos distintos? Al menos yo me lo he preguntado.

Para responder a esta pregunta, primero sería importante definir qué es la educación menstrual y cuáles son sus objetivos. Basta con conectarnos a internet, meternos a nuestro buscador, escribir las palabras “educación menstrual” y tendremos un vasto número de artículos, los cuales nos llevan al mismo lugar: es una herramienta para enseñarles a niñas, jóvenes y mujeres sobre sus cuerpos, cómo funciona su ciclo menstrual y cómo gestionarla dignamente, libre de tabús. Sin embargo, como pedagoga menstrual, me parece que es necesario agregar otros aspectos a la definición, y es a lo que quiero llegar con este texto. Hace falta hablar de todas las condiciones y contextos de las personas menstruantes, y adaptar los materiales y objetivos según las necesidades de cada sector.

El objetivo de la educación menstrual es que cada persona menstruante viva su ciclicidad saludablemente, pero también es importante desestigmatizar la pérdida de salud y entender la corporalidad y cómo se vive la menstruación desde los diversos trastornos menstruales que existen. Dejar de ver esto como una condena y más como los distintos procesos que existen con respecto al ciclo menstrual también es vivir dignamente. Por ejemplo, la endometriosis, que es un trastorno menstrual tan común que 1 de cada 10 personas menstruantes en México es diagnosticada en la edad adulta, y esto no les impedirá vivir bien, mientras existan más investigaciones y actualización médica-científica para su atención y tratamiento. Sin embargo, hay tan poca información al respecto que no sólo no es diagnosticada a tiempo, sino que no existen las herramientas sociales y de salud para empatizar con sus síntomas y con cómo puede ser incapacitante menstruar para estas personas, mucho menos para atender esto último. Pero, bueno, prefiero profundizar sobre el tema en otro texto. Les invito a informarse más sobre el tema en: endometriosismexico.com

Insisto, cada una de las condiciones con respecto al ser personas menstruantes son tan diversas como complejas y es necesario nombrarlas, estudiarlas y entenderlas, para entonces dar las herramientas adecuadas. Más que empoderamiento y romper el tabú, es importante que a las personas menstruantes les sea útil la información. Así será accesible y para todxs, ya que no es lo mismo lo que debe saber una infancia, una persona joven y una persona adulta, o una mujer cis-género, un hombre trans y una persona no binaria.

Esta educación debe estar presente en cada etapa del desarrollo, porque, así como cambia el cuerpo y su funcionamiento, también cambia el ciclo menstrual. Este proceso vital no se mantiene en un solo estado, se modifica según las necesidades, estilos de vida y contextos que rodean a las personas menstruantes. También debemos comprender que el ciclo menstrual no se trata únicamente de reproducción, así que una persona menstruante en su etapa de niñez no enfocará su salud sexual en la reproducción como tal vez lo hará una persona menstruante adulta con el objetivo de gestar y criar. De esto me gustaría hablar después, para especificar en qué otros sistemas físicos y procesos vitales se involucra el ciclo menstrual, más allá de la reproducción.

Para poner algunos otros ejemplos enfocados en procesos sociales y económicos, no viven igual su menstruación una persona privada de la libertad que no tiene acceso a los recursos para gestionarla, una persona joven que no tiene autonomía económica y no puede proveerse de los productos de gestión menstrual o una persona menstruante en situación de pobreza extrema, donde en su barrio no hay acceso diario al agua potable. Los recursos económicos y sociales, así como la infraestructura, también tienen un papel indispensable en la menstruación digna.

Por esto y muchas razones más, importa y es necesaria la educación menstrual desde una perspectiva multifactorial y diversa. Donde todos los cuerpos y todas las realidades sean consideradas y se nombren, porque lo que no se nombra no existe y necesitamos dignificar la existencia de todas las personas menstruantes.

Para más información visita mis redes sociales, donde subo contenido de salud sexual y salud mental desde mi experiencia y formación. Me encuentras en Instagram como @danielle.orendain https://www.instagram.com/danielle.orendain y en Twitter como @OrendainDaniell https://twitter.com/OrendainDaniell

Lo que publico en mis redes sociales es responsabilidad mía y no representa la opinión de Zona Docs.

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Danielle Orendain
Psicóloga y Pedagoga Menstrual / Me quejo y hablo de salud sexual, menstrual y placeres.

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