A 9 meses del feminicidio de Daniela Zabalza, pendiente la justicia y los mecanismos de protección para sus hijos e hija

Daniela Zabalza fue desaparecida y luego localizada sin vida en junio de 2023 en la colonia Atemajac en Zapopan, Jalisco. A nueve meses de estos hechos, su presunto feminicida y expareja, identificado como Aldo Sergio “N”, cuenta con una orden de aprehensión que no ha conseguido ser cumplimentada porque, de acuerdo con la Unidad Especializada en Investigación de Feminicidios de la Fiscalía de Jalisco: “huyó” y “no tienen forma de localizarlo”. 

La madre de Daniela, la señora Matilde Pérez salió a tomar las calles el pasado 8 de marzo, junto con sus familiares, amistades y personas cercanas para demandar justicia por el feminicidio de su amada Daniela, pero también para demandar que las instituciones encargadas de proveer los mecanismos de protección, atención y reparación a víctimas garanticen el acceso a los servicios de salud  especializados que uno de sus nietos, hijo de Daniela, requiere para atender la condición médica grave. 

Por Dalia Souza / @DaliaSouzal 

Matilde Pérez, madre de Daniela Zabalza Pérez, está segura de que las autoridades ministeriales de la Unidad Especializada en Investigación de Feminicidios de la Fiscalía de Jalisco tienen los elementos y las herramientas para dar con el presunto feminicida de su hija, Aldo Sergio “N”, así como con todas aquellas personas que hayan participado tanto en su desaparición como en su posterior localización sin vida. 

Sin embargo, las respuestas que ha recibido alrededor de la detención de este hombre, expareja de su hija y quien ya cuenta con una orden de aprehensión es que: “no tienen forma de localizarlo”, que “huyó”, que “se escapó”. A ella no le gusta pensar que el sistema lo está “protegiendo”, por acción u omisión, sin embargo, le parece “ilógico” que a nueve meses de los hechos “no lo hayan podido atrapar”. 

El conteo de los días transcurridos sin justicia tras el despojo de sus seres queridos, es un ritual que las familias han adoptado para nombrar la ausencia de sus amores, pero también para demostrar la impunidad que rodea sus casos -como común denominador–. Por ello, aquel viernes 8 de marzo, fecha en la que decidió salir a marchar, la señora Matilde sabía que se encontraba en el día 282 sin su hija y sin justicia.

No marchó sola, lo hizo junto a sus hijas, sobrinas y primas, con sus hoy amigas, antes amigas de Daniela y otras mujeres aliadas que se han sumado al reclamo que la mantiene de pie.

El día de hoy vengo acompañada con amigos familiares, sobrinos, primos de Daniela Zabalza. Daniela Zabalza fue víctima de feminicidio hace 282 días y estamos aquí pidiendo justicia, pidiendo  justicia porque él o los responsables de su feminicidio aún no han sido capturados” expresó la señora Matilde. 

En el cuello lleva consigo colgando de un cordón el Pulso de Vida que le fue otorgado por la Fiscalía de Jalisco como un instrumento de “protección y reacción”, y es que, explica que como madres que buscan la justicia para sus hijas víctimas de feminicidio “corren peligro”, más aún cuando sus feminicidas siguen libres.

 ONU Mujeres ha llamado a reconocer el rol de liderazgo que las mujeres tienen en los procesos de búsqueda de verdad, construcción de paz y acceso a la justicia en los contextos de violencia, pero también de las condiciones de vulnerabilidad vinculadas al género a las que se encuentran sujetas. En ese sentido, no sólo se trata de los impactos que estos eventos violentos tienen en su economía, en sus relaciones humanas y sociales, en su salud física y psicológica, sino que, además, experimentan discriminación, aislamiento, criminalización y la desprotección de sus derechos. 

Matilde dice que este Pulso de Vida se lo dieron por  la naturaleza del crimen del que fue víctima su hija. Y es que, Daniela Zabalza de 26 años fue reportada como desaparecida el 19 de junio de 2023. Había salido a trabajar. Su cuerpo fue encontrado en condiciones indignas afuera de la vivienda de su expareja, Aldo Sergio “N”. Domicilio que, de acuerdo con la familia de Daniela, hasta ahora permanece habitado por la madre del presunto feminicida.

Su madre relata que ese mismo día al notar que Daniela no contestaba su teléfono, levantó un reporte al 911; ahí, le indicaron que debía iniciar una denuncia por el delito de desaparición. Recuerda haber permanecido toda la noche del 19 y la madrugada del 20 de junio en la Fiscalía Especial en Personas Desaparecidas presentando su denuncia. Sin embargo, ese mismo 20 de junio al amanecer, una de sus hijas se comunicó con ella para decirle que habían encontrado el bolso de Daniela en un tambo con cal. Al recibir esta información y estando dentro de la dependencia, las autoridades ministeriales se dirigieron al lugar del hallazgo. 30 minutos después, narra la señora Matilde recibió nuevamente una llamada de su hija para decirle que el cuerpo de Daniela estaba en ese mismo sitio. 

“Fue muy doloroso y frustrante para mí” dice la señora Matilde, ya que las autoridades ministeriales no le permitieron salir de las instalaciones “hasta no haber firmado los documentos del proceso” de denuncia.

Jalisco es una de las ocho entidades que concentran el 56.13% de las desapariciones de mujeres en el país, según el Diagnóstico de Mujeres Desaparecidas 2022  del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD). Estas entidades, además, mantienen activas Alertas de violencia de género. Dicho patrón, a decir del IMDHD advierte una relación entre la comisión de esta grave violación a los derechos humanos y el ocultamiento de otros delitos como el feminicidio, la trata de personas, el secuestro, el reclutamiento y la utilización de niñas y la violencia sexual.

El 19 de junio fue también la última vez que se supo del paradero de Aldo Sergio “N”.

Este hombre ya había sido violento con Daniela. La señora Matilde recuerda que su hija tuvo que dejar al menos dos trabajos por el hostigamiento que él ejercía en su contra, siempre la obligaba a abandonarlos. Estos empleos significaban el sustento de sus dos hijos e hija: un bebe de 10 meses, una niña de 5 años y un niño de 6 años de edad que hoy quedaron a cargo de su abuela materna.

Para Daniela era importante trabajar, no sólo para sustentar las necesidades económicas de su familia, sino también para garantizar el seguro social de su hijo mayor, quien tiene una condición médica de gravedad que requiere un seguimiento puntual y especializado.  

Sin embargo, tras el feminicidio de su hija, señala la señora Matilde, su nieto fue dado de baja de la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) donde recibía sus tratamientos y consultas. 

“No hemos podido recibir la atención como es. Al momento de que mi hija perdiera la vida la dieron de baja en el sistema. El niño necesita atención médica”. 

Si bien, sus dos nietos y su nieta forman parte del Programa de Apoyo a Hijos e Hijas de Mujeres Víctimas de Feminicidio de la Secretaría de Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres (SISEMH) la cobertura de los servicios que ofrecen no son suficientes para atender las necesidades de salud de su nieto mayor.

Lo que le han dicho las autoridades es que los servicios públicos de salud con los que le pueden canalizar no tienen la capacidad para brindar la atención médica que su nieto requiere. Por ello, hace un llamado extensivo para que no sólo desde la SISEMH y su programa de apoyo, sino también de toda instancia encargada de ofrecer mecanismos de atención, protección y reparación para personas víctimas directas e indirectas de la violencias, faciliten el alta de su nieto en la clínica del IMSS donde era atendido: 

“El niño necesita seguir siendo atendido en el IMSS, en el cual, como te comento, ya tiene un expediente clínico de más de 4 años. Entonces ya tiene su proceso, todo su historial ahí, entonces él necesita seguir siendo atendido, porque desgraciadamente por la condición médica que él tiene, si pierde la atención, puede llegar a perder la vida”.

293 días han pasado desde el feminicidio de Daniela Zabalza y la exigencia de justicia continúa para su familia.

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Dalia Souza
Dalia Souza
Periodista apasionada de la radio, comprometida con quienes resisten en la exigencia de verdad, memoria y justicia. Creo que el periodismo es una herramienta para construir paz y cambio social.

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