El caso de Camila evidencia las fallas en el sistema de seguridad, protección y justicia para las niñas y adolescentes en México: REDIM

La desaparición y feminicidio de Camila de 8 años en Taxco, Guerrero dejó en evidencia la negligencia de las autoridades para garantizar la protección y la justicia para las niñas y adolescentes en México, así como el hastío de la sociedad ante la impunidad que rodea estas historias. 

La Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) denunció su desaprobación hacia la serie de violentos acontecimientos que giran en torno al caso de Camila.

Además, denunció que el caso de Camila no es un evento aislado. Tan solo en enero de este año, REDIM ha registrado alrededor de 126 casos de homicidio a niñas, niños y adolescentes.

Por Karen García /@karen_gdlt  

La desaparición y el feminicidio de la niña Camila de 8 años en Taxco, Guerrero consternó a su comunidad y al resto del país, no sólo por lo atroz del hecho,  sino, además, por las acciones tardías de parte de las autoridades municipales y los linchamientos que se gestaron después hacia los presuntos responsables.

La Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) expresó por medio de un comunicado su apoyo hacia la familia y la madre de Camila, a la vez que manifestaron su indignación ante el suceso: 

“Lamentamos profundamente la crueldad y la violencia en la que se ven inmersas las niñas y adolescentes. Enviamos nuestras más sentidas condolencias a su madre y familiares por este hecho que debe dolernos como país”, expresó la organización a través de su comunicado. 

Tania Ramírez, directora ejecutiva de REDIM señaló en entrevista con ZonaDocs que frente a los casos de desaparición de infancias y adolescencias resulta fundamental que se ejecuten los mecanismos de búsqueda inmediata, así como que se activen e implementen los protocolos de atención sin demora. 

La ineptitud de parte de las autoridades para garantizar la seguridad de la niñez y adolescencia involucrada, además de la protección física hacia los presuntos responsables del feminicidio demostraron las negligencias en el sistema de seguridad, aseguró la defensora. Pues, si bien, la REDIM reconoce que al momento de la desaparición de Camila las autoridades no demoraron en encontrar su paradero, sí hubo fallas y una respuesta tardía al momento de detener a los presuntos responsables.

“Puedo entender que las personas en el servicio público digan, no puedo actuar sin una orden judicial, por ejemplo, cuando se trata de un cateo de una casa, pero la autoridad por supuesto que tiene toda la potestad y la obligación de apersonarse en un domicilio llamar a la puerta… o sea, no tenía que esperar ese oficio”, explicó la directora ejecutiva de REDIM respecto a las acciones llevadas a cabo en el proceso de investigación en el caso de Camila.

 Estas negligencias de parte de los elementos de seguridad en combinación con el hartazgo de la ciudadanía de Taxco ante la falta de justicia en los casos de  desaparición y feminicidios, conllevó a violentos linchamientos hacia los presuntos responsables Ana Rosa “N” y Axel “N”, entre los que se encontraba un adolescente de 16 años.  Hechos que terminaron en la muerte de Ana Rosa “N” y en la hospitalización de los otros dos señalados.

“En el momento del linchamiento, probablemente una de las mayores equivocaciones tuvo que ver con no haber tenido la capacidad de comunicarle a la población, y no solo comunicarle, de darle certeza a la población de que el caso no iba a quedar impune”, mencionó Tania Ramírez, quien agregó que tampoco se le advirtió a la población que los actos violentos cometidos eran un delito.

Como si no fuera suficiente el dolor que está atravesando la madre y la familia de Camila, también han tenido que enfrentarse a las declaraciones del Secretario de Seguridad en Taxco, Guerrero, Doroteo Vázquez, quien responsabilizó a la madre de la niña por lo sucedido:

“Hubo una responsabilidad maternal y hubo una omisión. Aquí la mamá supuestamente dejó salir a su niña y sin percatarse con las medidas de seguridad pertinentes” declaró Doroteo Vázquez a los medios de comunicación locales. 

Discurso que revictimiza a la familia y deslinda de responsabilidades a los autores del feminicidio, así como, a  las autoridades obligadas a garantizar la seguridad de la población.  

Tania Ramírez indicó que este “tipo de prejuicios y acusaciones son peligrosos”, y remarcó que la agenda de seguridad es responsabilidad solamente de las autoridades, por lo tanto sería injusto “pensar que las familias tienen mejores medios para prevenir estas conductas que la propia autoridad”. 

“Las personas en el servicio público deben abstenerse de hacer este tipo de opiniones cuando son opiniones personales. Y lo que preocupa es que puede denotar una forma de pensamiento que no solamente está en un servidor público, sino que probablemente pueda permear a el resto de su equipo de trabajo, al resto de la institución y por eso es importante poner alto a ese tipo de discursos de inmediato”, dijo Tania Ramírez. 

El Estado Mexicano tiene un tema pendiente con el acceso a la justicia, pues “los  actos de linchamiento no dan justicia ni verdad”, sino que, por el contrario, afectan a la sociedad y entorpecen los procesos del sistema de judicial, poniendo en riesgo las averiguaciones: 

“Debemos de salir de la lógica como país de decir bueno, pues porque ya se encontró su cuerpo en una bolsa y como ya mataron a la presunta responsable se puede cerrar el caso, no, este caso no está esclarecido”, denunció la directora de REDIM. 

En ese sentido, Tania Ramírez afirmó que para llevar la verdad y la justicia a Camilia, su familia y a la sociedad, tiene que realizarse no sólo una investigación de  los hechos criminales, sino, también, un análisis profundo sobre los errores cometidos por las instituciones involucradas para saber quiénes y en qué se falló; dando lugar así a un reconocimiento público y oficial sobre lo que no debe suceder una vez más. 

Por otro lado, las violaciones a los derechos humanos de las personas menores de edad que fueron víctimas del linchamiento de su madre, señaló Tania, es otra asunto que adeuda el Estado. A decir de la directora de REDIM es necesario establecer una ruta de restitución en la que se dignifique la vida de los menores y tengan la posibilidad de tener una vida libre de estigmas. 

“Yo no puedo dejar de pensar, y creo que tendríamos todos y todas quienes estamos interesados por este caso, y la autoridad por supuesto, no dejar de pensar en la hija. O sea, en la amiguita de Camila, que no sabemos qué es lo que presenció en esa casa, no sabemos si vivió como espectadora la terrible crueldad con la que le quitaron la vida a Camila”, expresó Tania Ramírez.

No se pueden ignorar las afectaciones que tendrán al estar expuestos a las imágenes del linchamiento y el asesinato de su madre: 

“Me parece que incluso si él, en algún grado o medida, tuvo alguna participación en ese hecho criminal, tiene que ser observado y tratado también como víctima. Y me parece que esas son precisamente las aristas que no se ven cuando un linchamiento se permite o cuando un linchamiento es posible”, explicó Tania, haciendo referencia al adolescente de 16 años.

Pero, ¿qué podemos hacer como sociedad en las situaciones donde se vulneran los derechos de la niñez y adolescencia?

La directora ejecutiva de REDIM explicó que la rabia y hastío tiene que redireccionarse en exigencias a la autoridad para que realicen su trabajo e insistió que la sociedad debe hacer una introspección sobre las reacciones violentas que se perpetraron.  Como defensora de los derechos de las infancias y adolescencias en México, invita a la sociedad mexicana a aprovechar el dolor nacional por el caso de Camila para voltear a ver otros feminicidios y desapariciones de niñas y adolescentes:

“Los niños y niñas pueden ser hijos de sus padres y su madre pero son niños y niñas de la sociedad… El cuidado que se debe de tener hacia niños y adolescencia es un cuidado social colectivo” dijo la integrante de la organización. 

Camila no es un evento aislado

El caso de Camila no es un evento aislado. Tan solo en enero de este año, REDIM ha registrado alrededor de 126 casos de homicidio a niñas, niños y adolescentes. Mientras que, en términos de desaparición, desde que se tiene registro hasta el 14 de diciembre de 2023, la organización registró 98,980 personas de 0 a 17 años que han sido reportadas como desaparecidas, no localizadas o posteriormente localizadas en México, de las cuales 17, 079 continúan desaparecidas, siendo 9,137 mujeres y 7,873 hombres.  En cuestión de las personas localizadas, el 1% (891 casos) corresponden a niñas, niños y adolescentes halladas sin vida.

Estos acontecimientos de desaparición y feminicidio están relacionados con el contexto comunitario en el que se desenvuelven las infancias, sobre todo, producto de la presencia del crimen organizado, el reclutamiento forzado y la trata de personas que experimentan los espacios que habitan. 

“Es muy claro como si tú analizas las curvas por edad y por género incluso en el propio Registro Nacional de Personas Desaparecidas el pico el más claro, pico en amarillo me acuerdo perfecto, lo tiene el RNPED para el caso de las mujeres entre 14 y 17 años, es decir, son las adolescentes quienes están siendo mayormente desaparecidas”, precisó Tania de la Red por los Derechos de las Infancias en México. Además, resaltó que los factores de vulnerabilidad como la pobreza, la actividad delincuencial y el entorno familiar comunitario llevan a una exposición mayor de riesgos para la niñez y adolescencia.

Factores que, según el Balance Anual REDIM 2023, destacan en el Estado de Guerrero. Esta entidad se encuentra entre los 3 estados con mayor porcentaje de pobreza junto con el Estado de Chiapas y Oaxaca, en donde el 48.5% de población entre 0 y 17 años vivía en pobreza en 2022 y que se traduce en 17 millones de niñas, niños y adolescentes. 

“A muchos chicos y chicas se les termina reclutando como efecto de una imposibilidad de construir un proyecto de vida digno prometedor, ya no digamos lujoso, ni rico, pero digno y seguro”, declaró Tania Ramírez directora ejecutiva de REDIM.

Finalmente, en medio del contexto electoral, la organización llama a las y los candidatos a puestos de elección popular a que contemplen entre sus propuestas de campaña y planes de gobierno la agenda de niñez para que se garantice su seguridad, vida y derechos y nunca más vuelva a repetirse un caso como el de Camila:

“Y las y los candidatos me parece que deberán tener…  una actitud abierta al diálogo y a las críticas y a las propuestas que las organizaciones podemos hacer en esta materia, es decir, ayudarles a construir una agenda de gobierno en donde la niñez y la adolescencia no sean un grupo marginal”, concluyó Tania Ramírez. 

 

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Karen Garcia
Karen Garcia
Fotógrafa y periodista en proceso. Fiel creyente de que el amor y la ternura son revolucionarios. Quiero contar historias que defiendan los derechos humanos y tengan un impacto en la estructura de la sociedad.

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