Mis reflexiones sobre el primer debate presidencial

Pesimismo Esperanzador

Por Jorge Rocha, académico del ITESO / @JorgeRochaQ

Durante este proceso electoral se celebrarán tres debates presidenciales y el domingo 7 de abril fue el primero de ellos. Antes de comentar mis impresiones sobre este primer ejercicio, hago un par de anotaciones. La primera es que los debates, de acuerdo a la literatura sobre el caso, suelen confirmar a los electores sobre sus preferencias previas y sólo en pocos casos hay cambios en la tendencia electoral. Esto tiene como consecuencia que en procesos electorales donde la distancia entre candidatos es amplia, los debates tienen poca utilidad, sin embargo, cuando son procesos reñidos, su relevancia es más alta. Para el caso nuestro, hay que decir que la distancia entre Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez se mantiene con un amplio margen en las preferencias electorales (entre 20 y 30 puntos porcentuales). Lo segundo es que en los tiempos presentes es tan importante el debate como el post debate, es decir, no sólo hay que atender lo que sucede en el ejercicio mismo, sino en lo que la comentocracia y los opinadores dicen sobre el debate, sobre quiénes se posicionan como ganadores y como perdedores; y sobre el impacto del ejercicio en la contienda.

Sobre el primer debate presidencial propongo algunas reflexiones:

    1. Sobre el formato hay un consenso casi unánime de que no ayudó al intercambio de ideas y a la profundización, a pesar de que las preguntas en general fueron puntillosas y los moderadores hicieron un buen trabajo. El Instituto Nacional Electoral (INE) sigue sin dar al clavo en modelos más ágiles y donde realmente se profundice sobre los temas propuestos. La producción fue mala en general y hubo un problema serio con los relojes y el uso de los tiempos. Para el segundo debate el INE deberá resolver estos retos y mejorar sustantivamente el formato.
    2. El desempeño de Jorge Álvarez Máynez del partido MC fue aceptable en general, mostró consistencia en las propuestas y repartió críticas a las dos candidatas a las que enfrenta, aunque acentuó sus “golpes” hacia Xóchitl Gálvez. Quiso colocarse como un verdadero “tercero en discordia” y como una alternativa para los decepcionados de las dos fuerzas políticas fuertes. Su peor momento fue el fallido intento de utilizar el lenguaje de señas. Es posible que este ejercicio le ayude a recuperar algunos puntos porcentuales que perdió durante el primer mes de campaña.
    3. Xóchitl Gálvez de la alianza PAN-PRI-PRD atacó prácticamente durante todo el debate a Claudia Sheinbaum, y aunque algunas de las críticas fueron fuertes, ninguna logró sacudir a la candidata de Morena. Gálvez hizo lo que el manual dicta, criticar a la puntera, sin embargo, sus esfuerzos no lograron generar el punto de quiebre que requería en este debate, es decir, poder cambiar la tendencia electoral que hasta ahora se mantiene. Para sus simpatizantes la candidata del PAN-PRI-PRD ganó el debate, pero me parece que no logró arrebatar ningún voto a los otros dos candidatos y tampoco convencer a los indecisos.
    4. Claudia Sheinbaum, candidata de la alianza Morena-Partido Verde-PT también se sujetó a lo que dictan los guiones y trato de mantener la calma ante los ataques. Es evidente que su estrategia era no perder ventaja electoral y en general lo logró. Se refrendó que no es una buena polemista, que es poco tolerante a la crítica y que no tiene el carisma de López Obrador. No comentó nada nuevo e innovador en el debate y como se dice coloquialmente, se dedicó a administrar su ventaja en las encuestas. Lo más probable es que retenga a los votantes que ya tiene.
    5. Desde mi punto de vista no hay un ganador del debate y tampoco hay un claro derrotado, con lo cual las tendencias seguramente se mantendrán y por esta razón la más beneficiada al final del día fue la candidata de Morena, que seguramente seguirá como puntera en las encuestas. Por otro lado, los más perjudicados fuimos todas y todos los electores que no pudimos apreciar de forma más profunda los planteamientos y las propuestas de las candidatas y el candidato en materia de educación y salud, me parece que en términos generales dilapidaron la oportunidad de mostrarse y que tuvierámos más información para compararlos. Ahora bien, en lo que va de estas tediosas y aburridas campañas, me parece que ha sido, a pesar de todo, el mejor momento de lo que llevamos en los comicios presidenciales.  

Esperemos que los dos debates que restan sean mejores.

Correo electrónico: jerqmex@hotmail.com

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Pesimismo esperanzador
Pesimismo esperanzador
“Pesimismo esperanzado” es una columna escrita por Jorge Rocha, Profesor e investigador del ITESO.

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