La escuela feminista La Juntanza en Colombia desarrolló la “Guía para acompañar a las y los adolescentes en el mundo digital”. Se trata de un material pedagógico que propone herramientas para el acompañamiento desde una perspectiva de derechos humanos, feminista y anti patriarcal.
El proyecto se realiza con un trabajo más amplio, información, análisis crítico y activismo digital orientado principalmente para adolescentes, familias, personas cuidadoras y adultas responsables.
Por: Alondra Angel Rodríguez/@AlondraAngelRo
“La Juntanza nació como una respuesta colectiva a la necesidad de leer la realidad social, política y digital desde una mirada feminista, anti patriarcal y de derechos humanos”, apunta Andrea Montes, trabajadora, social y fundadora de esta escuela feminista.
Con esta apuesta La Juntanza surgió en Colombia como una iniciativa que combina el trabajo social, la educación popular y el activismo digital desde una perspectiva feminista, antipatriarcal y de derechos humanos. Su labor parte de reconocer que el entorno digital no es un espacio neutral, sino que es un territorio político, donde se producen desigualdades, violencia simbólica y discursos de odio, pero también donde se pueden construir identidades, vínculos y formas de organización colectiva.
La iniciativa se consolidó a partir de la experiencia profesional de Andrea en trabajo social, educación y acompañamiento comunitario, así como por el trabajo colaborativo con mujeres voluntarias que a lo largo del tiempo han aportado desde distintos saberes y trayectorias.
Desde el inicio, La Juntanza se planteó como espacio de formación y reflexión crítica con un énfasis particular que acompaña a adolescencias, entendidas no como un grupo homogéneo ni pasivo, sino como sujetas de derechos que participan activamente en el entorno digital y enfrentan problemáticas específicas en este espacio.
La labor de La Juntanza parte de tres ejes principales: activismo anti patriarcal, derechos humanos y énfasis crítico del entorno digital; es decir, comprender lo digital como un espacio donde circulan narrativas que pueden reforzar prácticas de exclusión, pero también como un lugar donde es posible, disputar, significados y generar procesos de concientización: “Entendemos lo digital como un territorio político, donde se produce violencia, pero también donde se disputan sentidos”, comentó la colectiva.
Es por ello que el objetivo no es proponer el consumo acrítico de contenidos, ni limitar el acceso a las plataformas digitales, sino de fortalecer la capacidad de análisis y reflexión sobre los discursos que se producen y circulan en las redes sociales. La Juntanza hace hincapié en identificar y problematizar los contenidos que normalizan el machismo, el racismo, la adultización de las infancias, la violencia simbólica y la sexualización temprana, elementos que inciden directamente en la experiencia digital de las adolescencias.
De esta forma, su propuesta con la Guía para acompañar a las y los adolescentes en el mundo digital surgió como una experiencia directa de trabajo con las adolescentes, sus familias y las comunidades que las rodean. El equipo de La Juntanza identificó una preocupación constante por los riesgos asociados al uso de redes sociales y plataformas digitales, así como una falta de herramientas claras para abordarlos desde el diálogo y no desde el control.
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El proceso de elaboración se basó en la escucha activa, el análisis de casos reales y la experiencia profesional integrada con un enfoque de derechos humanos. El material no está diseñado como un manual normativo, sino como una herramienta pedagógica, orientada a facilitar conversaciones entre adolescentes y personas adultas responsables: “No es una guía moralizante, sino una herramienta pensada para acompañar, dialogar y poner límites desde el cuidado”, expresó.
Entre los temas que aborda destacan la privacidad, el consentimiento, la violencia digital, la exposición en redes sociales y la presión estética, siempre considerando el contexto y los procesos de desarrollo de las adolescentes. Actualmente puede adquirirse a través de los canales oficiales de La Juntanza y tiene un costo de 30 mil pesos colombianos ($143.25 pesos mexicanos).
Uno de los principios centrales del trabajo de La Juntanza es la generación de espacios donde las adolescentes puedan expresar sus inquietudes sin ser juzgadas ni infantilizadas y es a partir de estos espacios donde la colectiva ha identificado preocupaciones recurrentes relacionadas con la exposición excesiva, la presión por cumplir estándares estéticos, el acoso digital, la violencia simbólica y las dificultades para establecer límites en el uso de plataformas digitales. Estas problemáticas se abordan desde una perspectiva que prioriza la comprensión del contexto y la construcción de acuerdos más que la imposición de restricciones.
Aunque el foco principal del trabajo son las y los adolescentes, La Juntanza acompaña a las infancias de manera indirecta, principalmente a través del trabajo con personas adultas, responsables, educadoras y cuidadoras: “No se acompaña igual a una niña que a una adolescente y el cuidado digital debe ser situado y tener en cuenta el contexto”, explicó.
Además de la guía, La Juntanza ha desarrollado talleres, conversatorios, análisis de contenido digital y espacios de formación tanto presenciales como virtuales donde nuevamente las redes sociales forman parte de su estrategia pedagógica, utilizadas como un medio para difundir contenido crítico y generar reflexión colectiva.
Desde su experiencia, los principales riesgos que enfrentan las adolescentes en el entorno digital están relacionados con la normalización de la violencia, la sexualización temprana, la exposición a discursos de odio y la pérdida de la noción de consentimiento y privacidad. Al mismo tiempo, reconocen oportunidades vinculadas al acceso a la información y la expresión a la organización colectiva: “El problema no es lo digital en sí, sino cómo se habita sin consentimiento, ni perspectiva de derechos”, comentó la escuela.
De cara a 2026, La Juntanza destacó que busca fortalecer los procesos formativos, ampliar el alcance de la guía y consolidarse como un espacio de referencia en activismo digital anti patriarcal en Colombia, entre los principales retos se encuentran: el identificar el crecimiento de discursos conservadores, la desinformación y la expansión de narrativas, que refuerzan prácticas de exclusión en el entorno digital.
Para la colectiva, el trabajo con adolescencias forma parte de una puesta estratégica a largo plazo, ya que “apostar por las adolescentes es apostar por una transformación social, profunda y sostenida”, concluyen.
Sigue a la Escuela Feminista La Juntanza en instagram y descarga la guía: https://www.instagram.com/lajuntanzaescuelaa/



