El dedo en el ano ¿te asusta o te gusta?

Dejar de Chingar

Por Dejar de Chingar

El ano, el orto, el ojete, el besito de abuela, el nudito de globo, múltiples eufemismos más existen para este órgano tan misterioso. Pero, ¿por qué creemos que es misterioso? ¿por qué como hombres le tenemos miedo a ser penetrados? En resumen, ¿qué pedo con el ano?

A este órgano se le asocian mitologías de todo tipo: las informadas, las desinformadas, las graciosas, las obscenas, las sucias o las morbosas. Algunas como las de Luisito (link), que admite que no se limpia el trasero porque eso lo convierte en gay, hasta los mitos urbanos que hablan del hombre que terminó en el hospital por masturbarse el culo con una botella de Coca Cola.

Sin embargo, algo que no es un mito es que el ano es uno de los puntos más placenteros del cuerpo humano. Esta parte del cuerpo está envuelto en un nervio llamado pudendo, el mismo que transmite las sensaciones del pene y del clítoris, y que otorga la sensación de placer al defecar, pero también al lamerlo, dilatarlo o penetrarlo. De la misma manera que no podemos controlar las sensaciones y reacciones del pene, tampoco del ano, y para penetrarlo tenemos que estar en un estado mental que lo permita.

El problema surge pues, cuando en el imaginario colectivo de los hombres se cree que la estimulación anal nos hace femeninos, sumisos u homosexuales, y, por lo tanto, menos. El recibir placer anal no te hace hombre o mujer, ni heterosexual ni homosexual, es una parte de tu cuerpo y si estas seguro de tu identidad puedes reconocer que el placer anal no influye en ésta. Por qué, al final, ¿qué tiene de malo ser penetrado o descubrirte femenino u homosexual por estimularte?

Deshacernos de estas ridículas ideas nos invita a poder disfrutar de una parte de nuestro cuerpo que es natural, placentera y que requiere cuidado.

Una de las cosas que puedes hacer para romper estas ideas, precisamente, es explorar tu ano. Seamos realistas, casi nadie conoce su ano. Pero con calma, es un proceso. Nosotros te recomendamos:

  • Míralo: ¿sabes cómo es? ¿lo has visto? Puedes usar un espejo o tu celular; acostado o de cuclillas (la mejor postura).
  • Límpialo: la ducha es uno de los mejores lugares que tienes para conocerlo, usa jabón suave y explora. Es importante, que reconozcamos que las heces son sucias, pero no son lo peor del mundo, una dieta rica en fibra hace maravillas.
  • Tócalo: solamente siéntelo para que vayas identificando qué y cómo se siente. ¡Procura hacerlo con las uñas cortas!
  • Explóralo: tócalo nuevamente, esta vez con el propósito de conocerlo, identifica los pliegues, las partes duras o blandas.
  • Busca lo que te da placer: dónde se siente bien y dónde no. Intenta masajear sin penetrar, usa vaselina o glicerina y sóbalo.
  • Lo último es la penetración (cuando penetras, no conoces al ano, sino a su amigo, el recto). A veces, sólo es suficiente con estimularlo externamente, pero si deseas penetrar necesitas prepararte, aquí te decimos cómo:
  • Puedes hacerlo sólo o con tu pareja. En este último caso, puedes pedirle que use su lengua, que te acaricie o que te penetre si te sientes cómodo con ello. Si tu pareja tiene pene es recomendable usar condón y lubricante a base de agua. Hazte consciente de tus sensaciones, de lo que te agrada y de lo que no. La imaginación y tu consentimiento son los límites.

Si eres un hombre heterosexual, está bien deleitar tu ano con el sabor de tu dedo, la lengua de tu pareja, el asiento de tu bicicleta o lo que se te ocurra. Está bien explorar tu cuerpo en tu día a día. Y sí, puede dar miedo en un principio, pero quizá te des cuenta de lo placentero que puede llegar a ser. Compañero, si llegaste hasta aquí, esta es una excelente oportunidad para ampliar los horizontes sexuales con tu pareja y contigo mismo.

Y si aun así no estás convencido, te invitamos a unirte a las conversaciones del colectivo Dejar de Chingar, para que juntos aprendamos a disfrutar del placer anal, siempre con los cuidados y la limpieza necesaria.

Te invitamos

Súmate a seguir reflexionando y actuando sobre este asunto en nuestra próxima sesión abierta y virtual. Puedes inscribirte en este enlace:https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScaAF8WzMQqTyWWqFaH_euhmyAsskUiYA7bMiA3ZFvbsn1bhQ/viewform

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Masculinidades en conflicto. Hombres que reflexionamos y trabajamos colectivamente en torno a la masculinidad y el machismo como problemas.

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