“Pensamiento Carnicero” es una obra surgida del taller de narrativas cuir de Secuencias Producciones en 2025, que lleva a escena un monólogo autobiográfico sobre identidad, masculinidad y familia desde la experiencia de su autor e intérprete, Samuel Orozco “Otro Sam”. La pieza busca abrir un espacio de duda y reflexión en el público sobre el cuerpo, el entorno y las historias que suelen permanecer en silencio.
Por Vanessa Briseño / @nevervb
En “Pensamiento Carnicero”, el hijo de un carnicero se abre para preguntarse quién es más allá del oficio y de la masculinidad heredada: “si no es su padre, ni un carnicero, ¿qué oculta dentro de su piel?” La pieza, surgida del taller de narrativas cuir impulsado por Secuencias Producciones en 2025, traslada a escena un relato autobiográfico que cruza identidad, familia y cuerpo desde la experiencia de su autor e intérprete.
La obra es escrita y actuada por Samuel Orozco “Otro Sam”; la dirección está a cargo de Angélica Ramírez. Miguel Sahid desarrolla la escenografía, con una propuesta que emula carne sin utilizarla; Bruno Aguilar e Ivonne colaboran en iluminación; Yoan Medrano se integró como staff, y Brian Hernández diseñó el primer cartel y los elementos gráficos. El equipo de Kali Katrinas Foro Café ha acompañado las cuatro funciones realizadas hasta ahora.
La obra surgió a partir del primer taller de narrativas queer que Secuencias Producciones organizó junto con el Museo Cabañas y el Cine Cabañas, en primavera de 2025. Arséne Abaroa, productora de la pieza y directora de Secuencias, explicó en diálogo con ZonaDocs que la idea inicial era crear un producto audiovisual, pero Sam propuso presentar un texto autobiográfico que trabajaba desde hacía tiempo. Tras mostrar un fragmento del monólogo, comenzaron a desarrollarlo hasta convertirlo en teatral.

Arséne indicó que desde hace años deseaban impulsar una obra con representación LGBT en escena. “Pues para mí era casi como un sueño de lejos. De que algún día podría pasar”. El proyecto tomó forma después del taller y encontró espacio en Kali Katrinas Foro Café, donde se presentaron las primeras funciones dentro del Festival de Narrativas Cuir, realizado en noviembre de 2025.
Para Arséne, ver la obra frente al público representa la posibilidad de conectar de manera directa con quienes asisten. Señaló que, a diferencia del ámbito audiovisual, el teatro permite percibir la reacción inmediata de las personas. Recordó que en la primera función asistieron tres o cuatro personas, y en la segunda más de diez, lo que confirmó que el proyecto podía crecer desde lo íntimo.
Uno de los momentos más significativos fue la presencia del padre de Sam, quien participó en una escena clave durante la primera función. Después se invitó a integrantes de la comunidad LGBT a compartir ese momento en escena. También destacó la respuesta del público, que incluyó lágrimas y testimonios de identificación con la historia.
Por su parte, Sam explicó que ingresó al taller de narrativas queer con la intención clara de contar su historia. Vio la convocatoria en el Museo Cabañas y decidió inscribirse porque necesitaba acompañamiento para abordar un tema que le resultaba complejo. El taller le dio estructura y respaldo para desarrollar el texto.
Contó que, al asumirse como una persona gay, comenzó a cuestionar las narrativas que encontraba, muchas centradas en romances o salidas del clóset idealizadas. En su experiencia, el proceso estuvo marcado por el silencio y la violencia. La idea tomó forma cuando comparó su masculinidad con la de su padre, carnicero de oficio, y encontró ahí un contraste que le permitió construir el monólogo desde esa tensión.
Sobre ver la obra en escena, afirmó que no lo dejaría “en lo bonito, sino en lo en lo posible”. Dijo que escuchar a personas decirle “¿Sabes qué? Es que lloré” o “sentí algo cuando dijiste esto” le mostró que una historia íntima puede generar eco. Para Sam, la puesta en escena confirma que es posible contar este tipo de relatos y que alguien los reciba.

En cuanto al impacto, señaló que no busca un mensaje aleccionador ni una reacción masiva, sino abrir un espacio de duda. Le interesa que el público cuestione lo que ocurre en su entorno, así como aquello que no se ve detrás de un oficio cotidiano como la carnicería. “Simplemente ese territorio de la duda” es lo que espera que permanezca, junto con la certeza de que las historias propias tienen valor.
La producción de Pensamiento Carnicero implicó un trabajo colectivo. Miguel Sahid, encargado de la escenografía, explicó que la preparación requirió resolver cómo representar carne sin utilizarla. Aunque cuenta con experiencia en caracterización y utilería, crear piezas con apariencia orgánica representó un reto técnico.
Puntualizó que su participación se centró en la fabricación de las piezas y que se integró como staff el primer día de función. No asistió a la mayoría de los ensayos, pero presenció parte del montaje y la coordinación con iluminación y dirección. Describió la experiencia como “muy curiosa” y dijo que la sensación que transmite la obra es “rara” e “intrigante”.
Sahid comentó que espera que el público reflexione sobre la relación que cada persona tiene con su cuerpo y su forma de percibirse dentro de la diversidad. Considera que la obra permite entrar en una dimensión íntima y observar cómo alguien se mira a sí mismo. Confía en que esto motive a explorar la manera en que se observa a los demás y a buscar mayor comprensión frente a experiencias distintas.
Andrea Belén Sansa, creadora escénica e integrante de la sociedad que conforma Kali Katrinas Foro Café, comentó que el espacio funciona gracias a alianzas con compañías independientes. Señaló que, en los ciclos de monólogos, no cuentan con un recurso fijo para pagar funciones, por lo que trabajan a partir de la taquilla. “Si nos va bien a todos nos va bien”, resumió sobre el esquema de colaboración que sostiene la programación.
Sobre la presencia de Pensamiento Carnicero, indicó que la relación surgió de forma mutua. La compañía ya había presentado funciones el año anterior en el foro y conocía el espacio. Cuando el equipo organizaba el segundo ciclo de monólogos, retomaron su nombre y les extendieron la invitación. “Ellos nos eligieron primero y luego nosotros a ellos”, explicó.
Andrea aclaró que para este ciclo buscaron propuestas que interpelaran de forma directa al público. El interés fue reunir discursos distintos que propiciaran reflexión y confrontación, más allá de una puesta en escena con cuarta pared. En ese marco, consideraron que la propuesta de Secuencias Producciones y la obra cumplían con la línea del espacio al establecer un diálogo frontal con quienes asisten.
Así, con cuatro funciones realizadas, Pensamiento Carnicero consolida un proceso que comenzó en un taller y encontró en el teatro un espacio para dialogar de forma directa con el público. La obra articula un trabajo colectivo que sostiene una historia personal y deja abierta una pregunta sobre identidad, cuerpo y entorno que continúa más allá de la escena.

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Si deseas conocer más acerca de la obra, así como estar al tanto de futuras funciones, visita el perfil de Instagram @secuenciasproducciones


