En el Zócalo capitalino, colectivos y pueblos transformaron el balón en protesta: a siete años del asesinato de Samir Flores, las “Retas por Samir” confrontaron el Mundial 2026 como símbolo de despojo, exclusión y negocio para unos cuantos.
Por Mario Marlo / @Mariomarlo
Fotografía: Denisse Ureña / @denisseure_ Jorge Yeicatl/ @desconocido_tour
Frente a la Catedral Metropolitana y a un costado del antimonumento sembrado en memoria del comunicador comunitario, familiares, pueblos y colectivos realizaron una conferencia de prensa y un mitin a siete años del asesinato de Samir Flores Soberanes, ocurrido el 20 de febrero de 2019 en Amilcingo, Morelos.

Desde la explanada del Zócalo capitalino, las y los asistentes reiteraron una exigencia central: verdad, justicia y castigo a los autores intelectuales del crimen, en el contexto del inicio del juicio oral contra el único imputado por el caso. Denunciaron que el proceso judicial pretende “cerrar el caso” responsabilizando únicamente al presunto autor material, sin investigar la cadena de mando político.
“Samir no murió, el gobierno lo mató”
Durante la conferencia, integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua señalaron que el asesinato de Samir se dio en un contexto de fuerte organización comunitaria contra el Proyecto Integral Morelos, que incluye termoeléctricas, un acueducto y un gasoducto.
Recordaron que días antes de su asesinato, Samir cuestionó públicamente la consulta impulsada por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador para avalar la operación de la termoeléctrica de Huexca. Según los testimonios, el activista fue señalado desde un templete como opositor “radical” al proyecto; diez días después fue asesinado frente a su domicilio.
“Solo quieren responder quién jaló el gatillo, pero no quieren responder quién mandó a matar a Samir”,afirmaron desde el micrófono. Entre los nombres mencionados como posibles responsables políticos se encuentran el exgobernador de Morelos Cuauhtémoc Blanco y el exdelegado federal Hugo Eric Flores, a quienes acusan de encubrimiento y omisiones en la investigación.


Las organizaciones denunciaron que la Fiscalía de Morelos y la fiscalía especializada han centrado el proceso en un solo imputado, dejando intacta la línea de investigación sobre autores intelectuales.
Representantes del Congreso Nacional Indígena y comunidades otomíes en resistencia subrayaron que, a siete años del crimen, la impunidad persiste. “La justicia en este país está basada en la impunidad; solo es pronta para los de arriba”,señalaron.
Desde los pueblos nahuas de la región Cholulteca en Puebla, integrantes de asambleas por el agua vincularon el caso Samir con las luchas actuales contra el despojo hídrico y la expansión inmobiliaria. También participaron colectivos de la península de Yucatán, quienes denunciaron el impacto del llamado “tren Maya” y otros megaproyectos turísticos sobre territorios indígenas.

El mitin se inscribió en las jornadas nacionales e internacionales “Justicia para Samir y autodeterminación de los pueblos”, convocadas rumbo al aniversario del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y del propio Congreso Nacional Indígena.
“RETAS POR SAMIR”: FÚTBOL POPULAR CONTRA LA FIFA
Como parte de la jornada, en el Zócalo iniciaron las “Retas por Samir: fútbol popular vs la FIFA”, una acción simbólica que convirtió el balón en herramienta de denuncia.
Ángel Armando, integrante del Frente Nacional por las 40 horas, cuestionó la remodelación del ahora llamado Estadio Banorte —antes Estadio Azteca— en el marco del Mundial 2026, organizado por la FIFA.

“Menos acceso para el pueblo, más ganancias para los de siempre”,denunció. Señaló que la transformación del estadio y los operativos vinculados al evento responden a una lógica de negocio que desplaza comunidades, precariza a trabajadores y restringe el acceso popular al deporte.
Desde esa tribuna, las organizaciones denunciaron que el Mundial será un evento excluyente, con boletos inaccesibles para la clase trabajadora y con impactos urbanos que afectan a barrios enteros, particularmente en el sur de la ciudad.

Samir Flores Soberanes fue comunicador comunitario, campesino y defensor del territorio en Amilcingo, Morelos. A través de la radio comunitaria Amiltzinko, informó y organizó a pueblos nahuas contra el Proyecto Integral Morelos, que contempla la operación de dos termoeléctricas en Huexca, un gasoducto que atraviesa zonas de riesgo volcánico y un acueducto para abastecer de agua a la planta.
Fue asesinado el 20 de febrero de 2019. Desde entonces, organizaciones indígenas, colectivos urbanos y redes internacionales han denunciado el crimen como un ataque político contra la defensa del territorio.






