El Colectivo Luz de Esperanza de Jalisco dio a conocer este jueves que la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas ha cancelado las acciones de búsqueda de campo “hasta nuevo aviso”. Esta decisión significa para el colectivo un retroceso y una violación al derecho que tienen todas las personas a ser buscadas.
Por Leslie Zepeda / @lesszep2
Mientras la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, replican en los medios de comunicación el discurso que afirma que el país ha vuelto a la normalidad tras los hechos de violencia ocurridos el domingo 22 de febrero, son las familias buscadoras quienes viven los efectos de esa violencia.
Muestra de ello es que la Comisión Nacional de Búsqueda informó que dada la situación actual del país pausarán las búsquedas de campo en el país, esto “hasta nuevo aviso”. Lo que la causó de indignación al Colectivo Luz de Esperanza, así lo manifestaron mediante un comunicado de prensa, donde afirmaron que este hecho les mantiene en un estado mayor de incertidumbre:
“Nos genera profunda incertidumbre la falta de estrategias claras y transparentes para continuar la búsqueda de nuestros seres queridos desaparecidos Nos encontramos entre la espada y la pared: conscientes de que no podemos arriesgar nuestra seguridad ni nuestras vidas sin la protección, salvaguarda y acompañamiento de la Guardia Nacional”.
Asimismo, el colectivo señaló que la decisión se tomó en un contexto complejo para Jalisco, marcado por un contexto de violencia, así como por la organización del próximo Mundial en Guadalajara, lo que, según advirtieron, podría haber influido en que la decisión se prolongue aún más por intereses vinculados a este evento:
“A esto se suma el periodo del Mundial y las políticas de “blanqueamiento” en curso, lo que nos preocupa ante un posible aplazamiento de las búsquedas más allá de este evento”.
Al respecto, Héctor Flores, representante del colectivo y quien busca a su hijo Héctor Daniel Flores Fernández, desaparecido en el municipio de Guadalajara el 18 mayo de 2021, reconoció que no tiene palabras para expresar lo que esta decisión significa para él, un padre buscador que desde hace casi cinco años desconoce el paradero de su hijo.
“Es algo terrible, no encuentro verdaderamente las palabras para poder expresar lo que significa para nosotros, es un retroceso. Nosotros sabemos de la incapacidad de los gobiernos de garantizar la seguridad pública, prueba de ello pues son las desapariciones de nuestros familiares y la escasa actividad ministerial, Y sumarle todavía una carga más al saber que un derecho tan importante internacional prioritario que es el derecho a ser buscado se va a haber suspendido por la misma por la misma razón”.
La justificación, según afirma el colectivo es que en este momento los elementos de la Guardia Nacional trabajan en la seguridad de diferentes entidades donde se ha afectado más la seguridad, por lo que también el Colectivo propone que trabajen con las autoridades locales, como la policía estatal, municipal y elementos de la Fiscalía del Estado de Jalisco.
Para aquellas familias que integran el Colectivo Luz de Esperanza resulta urgente la búsqueda de sus seres queridos: “Nosotros no podemos parar: nuestras búsquedas no se pausarán, porque las desapariciones en el Estado y el país no cesan, con o sin códigos de emergencia”.
Héctor Flores añadió que la decisión que toma la dependencia se traduce en limitaciones tanto en búsquedas en campo como búsquedas en vida:
“Al no encontrarse este acompañamiento por el momento, dada la situación en todo el país o en la mayoría del país, pues van a haber muchas acciones de búsqueda que no se van a poder realizar”.
María de Jesús, integrante del Colectivo Luz de Esperanza, busca a su hijo Jaime Adrián Ramírez Solís, quien fue desaparecido el 18 septiembre de 2020 en Zapopan, Jalisco. Desde su llegada al Colectivo ha participado en alrededor de 70 búsquedas de campo, mayormente en Jalisco, pero también se ha movilizado a Puerto Vallarta, Michoacán, Zacatecas, San Luis Potosí y Nayarit.
Ante esta decisión gubernamental la madre buscadora manifestó el impacto que tiene para las familias buscadoras: “Imagínate si paran las búsquedas es como si nos apagaran”.
La espera para la aprobación de una búsqueda de campo puede ser incluso de meses; es decir, la burocracia retrasa sus acciones aun en contextos de normalidad. Por ello, María de Jesús manifestó su preocupación, ya que el panorama actual anticipa mayores atrasos y retrocesos en las búsquedas, lo que evidencia el mismo desinterés e inacción de las autoridades para localizar a sus seres queridos.
Lo que los gobernantes han nombrado como “volver a la normalidad” significa, para las familias buscadoras en Jalisco, enfrentar las mismas violencias de siempre, incluida la violencia institucional que impide el acceso a la justicia. Una vez más, quedan en medio de decisiones que pasan por alto sus derechos.
“Como siempre, vivimos con la angustia de saber que, al final, seremos nosotros quienes paguemos los platos rotos de cómo las autoridades administran nuestro sufrimiento con descuidos, ataques, desconocimiento e indiferencia Seguiremos luchando, vigilando las acciones y omisiones institucionales, y buscando a nuestros desaparecidos”, puntualizaron desde el comunicado de prensa.
Finalmente, es importante señalar que hasta el momento la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas no ha brindado información sobre este hecho, ni mediante sus redes sociales, ni otra vía de comunicación, lo que significaría falta de información sobre esta medida que es de interés social.



