Hoy presumo que he perdido

Texto y fotografías por Anashely Elizondo / (@anashely_elizondo) 

“There is a crack, a crack in everything

That’s how the light gets in”,

 Leonard Cohen.

Hoy presumo que he perdido y tarareo una canción victoriosa porque perder también es ganar. 

He perdido el rumbo, mi casa. He perdido amores, amigos, premios y concursos. He perdido, también, las ganas, el ansia, el deseo. He perdido meses, años, tratando de entender lo que no tenía ningún sentido. Saboreé la pérdida de empleos, de sueños, de personas que pensé que siempre iban a sostenerme, de memorias que nunca pensé olvidar; el color de unos ojos, la forma de reír de alguien, el viento que me despeinó, alguna vez, en Michoacán, la inocencia, el ritmo, el calor del alma.

Me he visto acostada, llorando y susurrando -pero nunca rezando, nunca rogando- por no perder. Le he pedido al mundo, al universo, a todas las constelaciones, a los astros, que me den la oportunidad, que por una vez me dejen ganar y sin embargo, he perdido. 

¿Cuántas veces se puede empezar de cero en el tiempo limitado que todos tenemos de vida? ¿En qué parte del cuerpo se almacena el ímpetu? ¿O es acaso, un recurso natural, como el agua, que cómo bien sabemos no es, ni será nunca, renovable? ¿Cuándo se cansa el ser humano de perder, cuándo decide que es la última vez, que ahora sí, no volverá a intentarlo?

Espero que nadie tenga la respuesta. Espero que todas estas enfermedades que nunca pensé tener, aquellos momentos que de niña nunca pensé vivir y que estas cicatrices que se esconden debajo de mis pantalones no detengan nunca la sed que tengo por vivir el mañana y a su vez, también, claro, seguir perdiendo.

Perder, perder, perder. Una y mil veces, hasta que se agote en mí aquel tanque de oxígeno que llevo dentro. Una y mil veces, hasta que de mi cabeza, rodeada siempre de ideas, no broten más que flores y pastizales verdes y ocres. Una y mil veces, porque perder es parte de jugar, es señal de que estás dentro de la batalla. Porque perder es un arte y ser un perdedor nunca es cosa fácil. 

Quisiera nunca haber perdido lo que en realidad quería haber ganado. Quisiera, quisiera quisiera, quisiera. Pero de querer no pasan cosas. En intentar es en donde se esconde la posibilidad de ganar y también, claro, la perder. En un 50 por ciento (a veces más, a veces menos). 

Sí, vaya que he perdido. Pero no quiero imaginarme una versión de mi siempre ganadora, triunfadora e implacable. No quiero ni pensar en el cien por ciento de posibilidad de ser siempre la que consiga todo. Me quedo con ese 50 por ciento, bien metido en la mente, en la bolsa. Quien intenta siempre gana, ¿No es así? Incluso cuando pierde y llora y se lamenta y se siente un bicho raro, un desafortunado, un infeliz, un insistente. En perder está la dicha, en perder está el recuerdo firme de un sueño, un amor, un deseo. 

Sí, hoy he perdido

Y lo presumo. 

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Anashely Elizondo
Anashely Elizondo
Licenciada en Artes Visuales para la Expresión Fotográfica y becada en taller de fotoperiodismo de National Geographic. Colaboradora de la Gaceta y el Área de Prensa de la Universidad de Guadalajara. Enfoca su visión en temas relacionados con derechos humanos, feminismo y arte/cultura.

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