¡Basta de proteger la imagen de una escuela! La Red de Maestras Feministas GDL se pronunció con indignación ante un nuevo caso de violencia al interior de la Secundaria General 71 “Cuauhtémoc” en Zapopan, Jalisco de parte de un profesor a una estudiante.
El docente señalado ya había sido denunciado por alumnas, maestras y trabajadoras desde el año 2018 por ejercer actos de hostigamiento y acoso sexual, así como de acoso laboral. El caso fue dado a conocer públicamente en 2023, gracias al trabajo de visibilización y acompañamiento que llevó a cabo la red de maestras.
Sin embargo, el actuar omiso y dilatorio del personal directivo dentro plantel, así como de la propia Secretaría de Educación Jalisco (SEJ) han permitido que el presunto agresor permanezca dentro del espacio haciendo daño, como ha quedado al descubierto en esta nueva denuncia.
La red de maestras afirmó en su comunicado que las autoridades escolares no activaron los protocolos de protección y atención, actuaron, además, de manera dilatoria y poco sensible, dejando a la adolescente y a su familia en un estado de desprotección y vulnerabilidad.
Por Dalia Souza / @DaliaSouzal
Fotografía de portada Alondra Angel Rodriguez / @AlondraAngelRo
En 2023, la Red de Maestras Feministas GDL denunció que al interior de la Secundaria General 71 de Zapopan, Jalisco personal directivo había estado protegiendo a uno de sus trabajadores. Este hombre, a quien la propia Secretaría de Educación Jalisco reconoció como un docente con labores administrativas, estaba siendo señalado -por lo menos desde el año 2018- de cometer hostigamiento y acoso sexual, así como acoso laboral en contra de maestras, trabajadoras y estudiantes.
El caso que también fue dado a conocer por ZonaDocs -a través de los testimonios de algunas de las mujeres afectadas, quienes permanecieron en anonimato para garantizar su seguridad-, dejó en evidencia que, pese a que las situaciones denunciadas fueron flagrantes y públicas, no existió voluntad institucional para detener la violencia contra mujeres, adolescentes y niñas al interior del sistema educativo del estado -especialmente en esta escuela-.
Sobre lo sucedido en el año 2023, el titular de la Secretaría de Educación Jalisco, Juan Carlos Flores declaró que la situación ya estaba siendo atendida, que se tenían identificado al sujeto agresor y que éste había sido separado de sus funciones. No obstante, tres años después esta narrativa oficial se rompió dejando al descubierto que la medida fue temporal; favoreciendo el terreno de impunidad y el escenario de desprotección para la comunidad de estudiantes y profesoras.
En este contexto, la Red de Maestras Feministas GDL se pronunció nuevamente, manifestando su indignación; reconociendo que lo que sucede en la Secundaria General 71 es insostenible y persiste:
“En febrero de 2023, logramos visibilizar públicamente el acoso sistemático dentro de este plantel. En ese momento, la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ) y sus titulares emitieron declaraciones asegurando la atención del caso. Hoy denunciamos que la falta de acciones contundentes, así como la permanencia de las mismas autoridades al frente de la institución, han derivado en una consecuencia dolorosa e inaceptable: un nuevo caso de violencia contra una estudiante al interior de la escuela” revelaron.
A decir de la red de maestras se trata de una estudiante quien fue “vulnerada por un trabajador del plantel dentro de las instalaciones escolares”. Si bien, la adolescente y su familia acudieron con el personal directivo de la secundaria para presentar una queja por los hechos y exigir respuestas, afirmaron que la respuesta obtenida fue deficiente: “lejos de activarse protocolos de protección y atención a víctimas, la dirección habría actuado con dilación y trato poco sensible”.
En esta búsqueda de justicia, si bien la familia de la adolescente urgió la revisión de las cámaras de seguridad que se encuentran dentro del plantel, la respuesta de la dirección fue que “el material correspondiente a ese día ya no estaba disponible”. Una situación que consideró la colectiva de maestras “profundamente preocupante”, además de que “levanta serias dudas sobre posibles omisiones graves en el resguardo de evidencia”.
Esta “falta de respuesta institucional” ha llevado a la familia de la adolescente a recurrir a otras instancias externas de justicia, como Ciudad Niñez, donde esperan interponer una denuncia por los hechos.
Por su parte, el informe rendido por la dirección de la secundaria a la comunidad de padres de familia se sostiene sobre el “cumplimiento de los protocolos correspondientes”, la “separación” del trabajador del plantel y su deslinde de responsabilidades, dejando el proceso en manos de las instancias de Supervisión Escolar y la Secretaría de Educación.
Como parte del acompañamiento y el respaldo que mantiene la red de maestras hacia la adolescente, su familia y hacia la propia comunidad educativa de la Secundaria General 71, han emitido un pliego petitorio. En éste plantean una serie de demandas dirigidas a las diversas autoridades escolares, de procuración de justicia y de educación, responsables de garantizar una vida libre de violencia no sólo para la estudiante que ha decidido hablar, sino para todas las demás que se encuentran en silencio.
En ese sentido, han exigido que se investigue y esclarezca la participación que tuvo la directora de esta escuela secundaria en las omisiones que rodean el caso, para ello, han demandado su separación temporal del cargo.
A la par, demandaron la separación inmediata del trabajador señalado y una investigación conforme a derecho.
La red de maestras explicó que para lograr que esto no vuelva a repetirse es urgente que existan acciones reales y no únicamente mediáticas de parte de la Secretaría de Educación Jalisco y del Gobierno del Estado, como sucedió en el pasado.
“La garantía de no repetición en esta y todas las escuelas así como la reparación integral del daño a todas las víctimas y sus familiares” apuntaron.
Con ello, pidieron que se ofrezca acompañamiento integral a la víctima y a su familia, que incluya: apoyo psicológico, asesoría legal y garantías de no represalia.
Finalmente, hicieron un llamado a las alumnas, ex alumnas, madres de familia y comunidad escolar a no guardar silencio y a no tener miedo. Recordaron que no están solas y que si han sido víctimas o testigos de situaciones de acoso o violencia dentro de esta institución, pueden alzar la voz.
“Ninguna persona está obligada a guardar silencio para proteger la imagen de una escuela. Recordemos que el sistema no nos cuida, nos tenemos solo a nosotras” concluyeron.


