Ante el anuncio del Fearless Congress, colectivas se unen para formar la Red de Masculinidades Críticas, un espacio para reflexionar sobre maneras de habitar el ser hombres.
Por: Gina M. Erosa / @ginaemerosa (IG)
El pasado fin de semana se llevó a cabo el Fearless Congress, un congreso de masculinidades identificado como el más grande de Latinoamérica y un ejemplo perfecto de la manosfera fuera del espacio digital. El evento fue llevado a cabo por la organización religiosa “Fearless: Healing the Warrior Soul”, cuyo objetivo se centra en “devolverle a los hombres su masculinidad y ayudarlos a recuperar su corazón”.
Este congreso generó indignación entre la población jaliscienses, pues para su realización contó con un subsidio de 400 mil pesos brindado por el Gobierno de Guadalajara e incluyó, pláticas con las “personalidades” más populares de la manosfera, como: Jordan Peterson y Eduardo Verástegui.
Ante el anuncio de este evento, colectivas como Vatos Trabajando y Laboratorio para Vatos crearon la Red de Masculinidades Críticas, para invitar a la reflexión: “originalmente teníamos pensado que fuera una red nacional” mencionó en una entrevista para ZonaDocs, César Mejía, psicólogo y fundador de Vatos Trabajando, “pero aunque no lanzamos una convocatoria como tal, personas de diversos países de Latinoamérica e incluso Canadá mostraron interés en formar parte.”
La red, conformada por académicos, psicólogos y activistas busca posicionarse en contra de la violencia, trabajando desde una línea antipatriarcal para crear espacios formativos para varones, entre ellos talleres para adolescentes y padres de familia.
César relata que, si bien, cada colectivo puede tener una postura distinta, siempre se trabaja para crear contrapropuestas a lo hegemónico, explorando la masculinidad de una manera distinta y más sensible. Asimismo, brindan un espacio de reflexión acerca de lo que es ser y vivir como un hombre.
“De chicos se nos dijo que solo había un modelo y era lo que se tenía que seguir. Ese modelo es dañino e insano, por lo que buscamos hacer una contrapropuesta en la que la sensibilidad sea aceptada y la masculinidad se replantee” explicó.
En ese sentido, César explicó que estos espacios resultan vitales para reflexionar sobre la importancia de criar a varones en espacios seguros, puesto que, reconoce que es en la niñez y adolescencia en donde se tiene más oportunidad de evitar la frustración y el enojo acumulado que suele caracterizar la idea de “el hombre”:
“Es muy complicado cuestionar algo que te da un sentido de pertenencia y si a un niño o adolescente que está formándose enojado le sumas el discurso adultocentrista de que no sabe qué es lo que quiere, se le hará muy fácil refugiarse en la manosfera. Necesitamos cuidar a las infancias y enseñarles a habitar el amor y la ternura”.
La Red de Masculinidades Críticas – cuyo nombre aún es tentativo – apenas comienza a formarse, pero mantiene la intención de generar un cambio a través del cuidado y la reflexión colectiva en torno a la experiencia de ser hombre y las acciones que se pueden tomar para proteger a las masculinidades del pensamiento tóxico que prevalece.
Conoce más detalles al respecto en las cuentas del Laboratorio para Vatos y Vatos trabajando:


