A 13 años de la desaparición de Alejandro Trinidad, su caso llega ante la ONU

A casi 13 años de la desaparición de Alejandro Trinidad Escobedo en Tequila, Jalisco, CEPAD presentó su caso ante el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU para denunciar omisiones, retrasos y fallas en la investigación por parte de autoridades mexicanas. Durante una rueda de prensa, Raquel Trinidad Escobedo, madre de Alejandro, expuso las dificultades que enfrentó en la búsqueda de su hijo y exigió acciones efectivas, protección para las familias y garantías de no repetición.

Por Vanessa Briseño / @nevervb 

Fotografías Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (CEPAD)

A casi 13 años de la desaparición de Alejandro Trinidad Escobedo, el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (CEPAD) presentó una comunicación individual ante el Comité contra la Desaparición Forzada de las Naciones Unidas (CED). El recurso busca denunciar las omisiones, el aletargamiento y las fallas institucionales que han obstaculizado el acceso a la justicia desde el año 2013.

En rueda de prensa realizada este 6 de mayo en Guadalajara, participaron Raquel Trinidad Escobedo, madre de Alejandro; Olga Guzmán Vergara, de la Organización Mundial contra la Tortura (OMCT); Ángel Cardenas Saucedo, abogado de CEPAD; y Jonathan Ávila Guzmán, coordinador en CEPAD. Durante el encuentro, informaron que el organismo internacional registró el caso bajo el expediente 11/2026 y dictó medidas cautelares para que el Estado mexicano despliegue acciones de búsqueda efectivas.

Alejandro fue visto por última vez el 11 de mayo de 2013 en Tequila, Jalisco. Según detalló CEPAD, aunque su madre intentó denunciar el hecho de inmediato, diversas fiscalías desestimaron su testimonio durante varios días, retrasando el inicio de las investigaciones.

La querella formal fue recibida finalmente diez días después de la ausencia, pero la carpeta de investigación se abrió formalmente hasta el año 2017. Jonathan Ávila criticó que las autoridades estatales mantuvieran durante todo este tiempo una respuesta burocrática y limitada, carente de cualquier sentido de urgencia.

Asimismo, el representante de la organización subrayó que las labores de localización e indagatoria no se ejecutaron de forma pronta ni eficaz, a pesar de la década transcurrida desde el suceso.

El recurso interpuesto ante la ONU pretende evidenciar las violaciones a los derechos humanos sufridas tanto por Alejandro como por su núcleo familiar. Entre los puntos clave del documento internacional destacan la falta de una investigación diligente, la ausencia de operativos de búsqueda reales, la revictimización constante y la total impunidad de los responsables.

De acuerdo con las organizaciones, este caso es un reflejo de patrones sistémicos en México, caracterizados por la resistencia de las instituciones para indagar desapariciones y un abandono estatal que favorece la falta de castigo.

Un aspecto alarmante señalado por CEPAD es la existencia de indicios que sitúan a policías municipales de Tequila en el lugar y momento de los hechos. No obstante, hasta la fecha no se ha esclarecido el grado de participación, tolerancia o colusión de estos agentes con el crimen.

Durante su intervención, Raquel Trinidad recordó el calvario que inició hace más de una década: “Esa mañana se me convirtió en nueve años para que me hicieran mi primera búsqueda”, explicó al describir la indiferencia oficial.

Añadió que las primeras diligencias gubernamentales fueron insuficientes y ofensivas para su dolor. “Fue pura pérdida de tiempo, fue una burla para mí”, sentenció ante las personas y medios asistentes.

La madre de Alejandro también expuso el desgaste emocional provocado por el desorden administrativo, afirmando que fue tratada como “pelotita de ping-pong”, enviándola de una oficina a otra sin ofrecerle respuestas concretas.

Incluso, sostuvo que los pocos avances que existen en el expediente fueron logrados por su propia cuenta. “Los avances uno mismo se los lleva”, recalcó, evidenciando que las familias terminan haciendo el trabajo que le corresponde al Estado.

En el mismo sentido, denunció el descuido con el que se maneja la evidencia, mencionando que información vital entregada por ella se ha extraviado. “La investigación que yo les llevé ya no la voy a poder recuperar porque se les pierde”, reclamó.

Raquel también cuestionó la nula coordinación en las jornadas de campo, señalando que la falta de acuerdos entre las autoridades hace que los esfuerzos de localización resulten estériles.

Asimismo, hizo un llamado a no normalizar la crisis de desapariciones que atraviesa el país y exigió que el gobierno preste atención genuina a las familias que, como la suya, no dejan de buscar. “No deberían haberse llevado a mi hijo, ni a ninguno”, puntualizó.

Raquel explicó que la decisión de elevar el caso a niveles internacionales es consecuencia directa del abandono sufrido en México. Ante la sordera de las instituciones locales, el apoyo externo se volvió su única alternativa.

Por su parte, Olga Guzmán Vergara explicó que este mecanismo ante el Comité CED permite analizar casos específicos para determinar la responsabilidad internacional de México por el incumplimiento de sus tratados.

La activista de la OMCT recordó que, desde 2020, el país reconoció la competencia del Comité para recibir este tipo de comunicaciones, lo que abre una puerta jurídica para las víctimas de desaparición forzada.

Ante este panorama, las organizaciones exigieron que el Estado cumpla de inmediato las medidas cautelares de la ONU e implemente estrategias preventivas en la zona de Tequila para evitar que más familias sufran esta tragedia.

Dentro de las peticiones presentadas, se incluyó de forma prioritaria la protección para Raquel Trinidad, sus familiares y los colectivos que la acompañan, ante los posibles riesgos derivados de su labor de denuncia.

Finalmente, CEPAD y la OMCT recalcaron que este procedimiento busca no solo encontrar a Alejandro y sancionar a los culpables, sino también sentar un precedente contra la impunidad estructural que impera en el país.

Al cierre de la conferencia, Raquel Trinidad envió un mensaje directo a su hijo, recordándole que su lucha no terminará hasta que vuelva a casa.

“Desde aquel 11 de mayo mi vida se quedó contigo en Tequila (…) Donde quiera que estés, aquí está tu mamá de pie y seguirá buscándote hasta encontrarte, hijo”, concluyó con determinación.

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Vanessa Briseno
Vanessa Briseno
Melómana por excelencia y apasionada de la lectura. Creo firmemente que el periodismo es una gran herramienta que te permite contar historias reales desde la verdad.

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