Informe sobre la desaparición de personas en México

Pesimismo Esperanzador

Por Jorge Rocha, académico del ITESO / @JorgeRochaQ

Hace unos días la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA), presentó en varios lugares del país, entre ellos en la sede del Centro Universitario por la Dignidad y la Justicia, Francisco Suárez, SJ del ITESO, el informe sobre Desapariciones en México, 2026, donde se describe de manera sucinta este grave problema.

Este documento de más de 230 cuartillas, hace una serie de planteamientos que a continuación recupero:

    1. Se reconoce que desde el año 2018 el Gobierno Federal ha hecho acciones encaminadas para resolver este problema, por ejemplo, una robusta legislación al respecto, la creación de instancias gubernamentales para abordar esta crisis, un reconocimiento de que se trata de una crisis humanitaria, entre otras, pero que a pesar de estos avances todavía los retos son muchos y estamos muy lejos de salir de este grave problema.
    2. La CIDH afirma que el problema de la desaparición de personas es generalizado, ya que se encuentra presente en todo el país, aunque hay tres estados que sobresalen por el número de personas desaparecidas que son Jalisco, Estado de México y Tamaulipas. Al momento de concluir el informe se daba cuenta de 128 mil casos de personas que están en esta condición y además el Estado Mexicano cuenta con 70 mil cuerpos en resguardo de los cuales no tienen identificación. Esto significa que a la par de la desaparición de personas, también hay una aguda crisis forense.
    3. Sobre el perfil de las personas en esta situación, la CIDH afirma que: …“el universo de personas desaparecidas agrupa una multiplicidad de perfiles, entre los que se incluyen niños y hombres jóvenes reclutados por el crimen organizado, a mujeres y niñas víctimas de violencia de género; destacando la trata de personas con fines de explotación sexual y trabajo forzado. Incluye también a personas migrantes víctimas de trata con fines de explotación laboral o sexual, personas víctimas de odio por su orientación sexual o identidad de género, periodistas desaparecidos por el ejercicio de su labor informativa y personas defensoras de derechos humanos que son desaparecidas por buscar a sus familiares desaparecidos o por proteger o denunciar abusos en sus comunidades, territorios o contra el ambiente”. Es decir, en México cualquier tipo de persona puede desaparecer en cualquier lugar del país. Esto habla de un problema que nos distingue ni tipo de personas, ni territorio, con lo cual estamos hablando de un problema estructural y sistémico.
    4. La CIDH identificó en su informe, la existencia de un “corredor del Pacífico” que agrupa a los estados de Sinaloa, Nayarit, Jalisco y Colima, donde la desaparición de personas está profundamente asociada a la actuación de grupos de la delincuencia organizada. En este mismo sentido este organismo internacional afirma que hay un consenso entre autoridades estatales, organismos de la sociedad civil y e instancias internacionales de derechos humanos, que un asunto que resulta muy problemático y es una de las principales causas del problema, es la relación que establecen los grupos de la delincuencia organizada con agentes estatales, y que la colusión entre unos y otros es un asunto que se tiene que abordar de forma muy seria y estricta.
    5. Otro de los temas que aborda este informe es la falta de un proceso adecuado en la investigación de los casos de personas desaparecidas a la par de un deficiente abordaje desde las dependencias de administración de justicia, que provoca un serio problema de impunidad, al que se le suma la desconfianza sistemática de los colectivos de familiares de personas desaparecidas, que no encuentran eco de sus demandas en las autoridades responsables de llevar a cabo las diligencias en este tipo de delitos.
    6. Una las afirmaciones más contundentes de este informe es la siguiente: …“Entre los principales desafíos identificados se encuentran la falta de eficacia de las medidas de prevención, la persistencia de altos niveles de violencia, la desconfianza en las autoridades y la impunidad estructural, caracterizada por debilidades en la investigación e identificación forense. Superar esta crisis requiere, entre otros aspectos, la identificación y el desmantelamiento de redes de connivencia con el crimen organizado en las diferentes partes del país, el fortalecimiento de las instituciones estatales y la participación central de las víctimas y sus familias.”

Este informe sólo ratifica lo que se ha venido diciendo desde hace muchos años y que lo gobiernos en turno minimizan o niegan, México está sumido en una grave crisis de violencia y desaparición de personas y a pesar de los loables esfuerzos que se han hecho, estos resultan hasta ahora claramente insuficientes. El problema es sistemático y estructural, por lo tanto, implica un extraordinario esfuerzo social para empezar a resolverlo desde sus raíces.

A un mes de que comience el Mundial de Futbol, y de que se trata de dar una imagen de que todo está bien, lo que es un hecho es que en México la desaparición de personas y la inseguridad sigue siendo la agenda más apremiante de nuestro país.

Correo electrónico: jerqmex@hotmail.com

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Pesimismo esperanzador
“Pesimismo esperanzado” es una columna escrita por Jorge Rocha, Profesor e investigador del ITESO.

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