México será uno de los tres países anfitriones de la Copa Mundial de Fútbol 2026. Como parte de los preparativos, los gobiernos locales y federales han destinado recursos públicos para obras de infraestructura, movilidad, rehabilitación urbana y adecuaciones necesarias para cumplir con los requerimientos del evento.
Sin embargo, mientras México invierte miles de millones para recibir el Mundial, jóvenes se cuestionan si estos recursos pudieron destinarse a escuelas, hospitales y espacios seguros para las infancias y adolescencias más que a los requerimientos para poder ser anfitrión de este evento.
Por: Alondra Angel Rodriguez / @AlondraAngelRo
Aunque consideran positivo que México sea sede de un evento internacional de esta magnitud, jóvenes entrevistados por ZonaDocs coinciden en que existen otras necesidades que deberían recibir atención prioritaria por parte de los gobiernos.
Para Alan, estudiante de 17 años, una parte de los recursos pudo haberse destinado a mejorar la infraestructura educativa.
“En muchas escuelas todavía faltan materiales, libros o computadoras para que puedan trabajar; limpieza o buenas instalaciones. Creo que antes de gastar tanto en arreglar los estadios o calles que ni siquiera estaban tan deterioradas pudieron haber puesto atención en que era lo que las escuelas y los niños necesitan”, expresa.
Christian, también de 17 años, considera que las inversiones pudieron aprovecharse para ampliar y mejorar espacios destinados a adolescentes y sus comunidades.
“Hay muchas colonias en donde no hay parques, centros comunitarios o espacios para la recreación o si los hay están muy descuidados o por la falta de mantenimiento o porque de plano la gente no cuida los espacios, pero son lugares por los cuales circula mucha gente, hay muchos negocios o puntos de encuentro que se usan todos los días y el arreglarlos yo creo que ayudaría a prevenir la violencia, el robo, el acoso”, comenta.
Por su parte, Emily, estudiante de 17 años, señala que el presupuesto también pudo haberse utilizado para fortalecer el sistema de salud.
“Yo creo que ese dinero se pudo haber utilizado para mejorar los hospitales o los centros de salud, porque muchas veces si te enfermas y vas (a la atención médica) el tiempo de espera es muchísimo, no hay suficientes doctores para atender a todas las personas y hay filas enormes para poder tener una consulta. No sólo para los jóvenes, sino para toda la gente. A mí me da mucha tristeza ver cómo hay viejitos que tienen que hacer largas filas para poder atenderlos o gente que batalla mucho porque no hay medicamentos para atender sus enfermedades”, expresa.
Las inquietudes de las y los adolescentes surgen en un contexto donde las inversiones asociadas al Mundial suman miles de millones de pesos en las ciudades sede. Según el Gobierno de la Ciudad de México, en su Plataforma de Transparencia, se contempla una inversión total estimada en obras para recibir el Mundial 2026 de 23 mil millones de pesos.

En la coyuntura del Mundial de la FIFA 2026, los recursos son destinados principalmente a movilidad, con 8 mil 989 MDP; infraestructura, con 6 mil 442 MDP; agua y medio ambiente, con 772 MDP; y seguridad, con 476 MDP. Para el 31 de mayo de 2026, el gobierno Federal ya había reportado 16 mil 679 MDP de gasto para esta justa mundialista.
Por su parte, el Gobierno de Jalisco reporta una inversión superior a los 12 mil millones de pesos destinada principalmente a proyectos de movilidad, infraestructura urbana y conectividad del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG). Entre las obras que destacan se encuentran la rehabilitación de vialidades, la intervención de un corredor que conecta el Aeropuerto Internacional de Guadalajara con la ciudad, transporte público eléctrico y recuperación de espacios públicos.
El 4 de junio fue inaugurada la Línea 5 de Mi Macro Aeropuerto, que cuenta con tres rutas troncales para conectar el centro histórico de Guadalajara con el Aeropuerto Internacional de Guadalajara, obra que tuvo un costo de 5 mil 300 MDP. El centro histórico de Guadalajara también fue remodelado con una inversión de alrededor de 200 MDP.
Autoridades señalan que estas obras generarán beneficios permanentes para la población y que contribuirán al desarrollo económico de las ciudades sede. Sin embargo, organizaciones civiles y especialistas se cuestionan sobre las prioridades del gasto público y los mecanismos de evaluación de los beneficios sociales asociados al evento.
“Yo ahora que lo pienso si me molesta bastante el hecho de que hayan tenido que invertir tanto dinero para poder cumplir con lo que les estaban pidiendo para poder hacer el mundial aquí, en lugar de decir que están arreglando para nosotros los mexicanos, entonces es como si no importáramos”, concluye Christian.
Organizaciones civiles y otros colectivos señalan que gran parte de los costos de infraestructura, movilidad, seguridad y servicios urbanos son asumidos por los gobiernos nacionales y locales, mientras que la FIFA concentra una proporción significativa de las ganancias derivadas de derechos comerciales, patrocinios y transmisiones.
Además, advierten que los procesos de organización del Mundial deben garantizar transparencia, rendición de cuentas y evaluaciones pendientes sobre los impactos sociales y ambientales de las inversiones realizadas. Según proyecciones financieras de la propia FIFA, la Copa Mundial de 2026 podría generar ingresos cercanos a los 9 mil millones de dólares.
“A mi me gusta mucho el fútbol y me gusta saber que México va a formar parte de algo, pero si a mí me hubieran dicho que se iban a gastar tanto dinero en arreglar el país para que vinieran a los partidos hubiera preferido que no sé hiciera aquí, es mucho dinero. Me pregunto a cuánta gente pudo haber ayudado de otras maneras y no necesariamente para arreglar estadios, calles o avenidas”, comenta Alan.
Los jóvenes coinciden en que este tipo de eventos les gustan por la alegría que traen para las personas, pero consideran importante reflexionar sobre cuáles son las prioridades del gobierno y el impacto que tiene el dinero que se está invirtiendo en la vida cotidiana de las personas.
“Este tipo de eventos me parecen muy padres y me gusta que México sea parte de ellos, pero me preguntó si es que todo ese dinero que han invertido pudiera ayudar a resolver otros problemas. Al final nosotros somos quienes nos quedamos aquí. Me preguntó si todo ese dinero que ya se gastaron realmente nos va a beneficiar una vez que los partidos se terminen y no solamente a los extranjeros que van a venir un ratito y ya”, expresa Emily.


