CNB Botánico y Resistencia Disidente convocaron a marchar hacia la Glorieta de las Personas Desaparecidas para denunciar el uso comercial del Pride y enlazar su lucha con otras crisis que atraviesan Jalisco y el mundo.
Por Ximena Glez Camacho / @ximenaglezcamacho
Fotografías: Shiebi Aguilar / @ShiebiAl
Mientras el Pride GDL 2026 avanzaba por las avenidas de Guadalajara hacia la Glorieta Minerva, otro contingente marchó en sentido propio: colectivos convocados por CNB Botánico y Resistencia Disidente organizaron una Contramarcha que partió del Parque Rojo y concluyó en la Glorieta de las Personas Desaparecidas, espacio intervenido desde 2020 por familias buscadoras de Jalisco.
La movilización tuvo como eje central denunciar el pinkwashing —la apropiación corporativa del Mes del Orgullo con fines comerciales— y vincular la lucha de las personas LGBTIQ+ con otras opresiones que atraviesan el país: la crisis de desapariciones, la especulación sobre el agua y la vivienda, la represión universitaria y el genocidio en Palestina. Las consignas marcaron el recorrido:
“No somos empresa, somos disidencia”, “No quieren tus derechos, quieren tu dinero”, “Sin genocidio no hay orgullo”, “Disidencia, escucha, ellos lucran con tu lucha” y “Las primeras en marchar fueron putas y trans”.
Un asistente que participó por primera vez en la Contramarcha, aunque con experiencia previa en el Pride convencional, explicó su decisión a partir de una vivencia laboral directa:
“Años anteriores acudiendo al Pride convencional, me pareció evidente cómo es que lucran con nosotros. Yo tenía una experiencia en donde trabajaba para una empresa en la cual yo era parte del Pink Washing. En ese trabajo se violaban derechos trans, derechos LGBT; sin embargo, cada año salían con un carro alegórico a marchar.”


Reyes, otra de las asistentes, señaló que el Pride institucional había perdido su componente político:
“Para mí el Pride no es una marcha, es un carnaval. Es una pseudocelebración, pero en realidad es una oportunidad para que las marcas y las transnacionales se cuelguen del orgullo y de las disidencias sexuales, nos ven como productos. Yo voy a marchar porque soy política y porque quiero defender mis derechos, no porque le quiero vender esos derechos a una marca.”
Al término de la movilización, integrantes de los colectivos organizadores emitieron un posicionamiento en el que afirmaron que la lucha de las personas LGBTIQ+ es inseparable de otras resistencias: la defensa del territorio frente al despojo, la disputa por condiciones laborales dignas, la respuesta a la represión en universidades y la reivindicación del derecho a las identidades propias.












