Desplazamiento de comerciantes por el Mundial pone en mayor riesgo a infancias trabajadoras de Guadalajara

Como parte de los preparativos para la Copa Mundial de Futbol 2026, se llevó a cabo el desplazamiento de comerciantes del Centro Histórico de Guadalajara. Esta medida ha generado afectaciones económicas y sociales para cientos de familias que dependen del comercio en la vía pública, entre ellas aquellas con niñas, niños y adolescentes trabajadores.

El Colectivo Pro Derechos de la Niñez A.C. (CODENI) advierte que estas acciones no atienden las causas estructurales del trabajo infantil y adolescente, por lo que hace un llamado a implementar políticas públicas centradas en los derechos humanos, la educación y la generación de mayores oportunidades.

Por: Alondra Angel Rodriguez /@AlondraAngelRo

Foto: Leslie Zepeda

CODENI menciona que durante los últimos meses han documentado testimonios de comerciantes que enfrentan incertidumbre respecto a las medidas aplicadas por las autoridades para los preparativos del Mundial 2026, específicamente relacionadas con las fechas de retiro de sus espacios de trabajo o periodos de inactividad y posibles alternativas para continuar generando ingresos.

Francisco Alférez, integrante del área de comunicación social de CODENI explica que una de las principales preocupaciones identificadas es la falta de información clara y oportuna para las familias afectadas:

“Muchos de los comerciantes se enteraron un día antes o dos días antes ya de la fecha definitiva, porque antes de eso pues solo se las iban aplazando, les decían que un día y a lo mejor se acercaba y como llegaban a acuerdos los dejaban otro tiempo y así se fue recorriendo hasta que ya fue inminente”, comenta.

Aunque algunos comerciantes fueron reubicados CODENI refiere que las nuevas ubicaciones no ofrecen las mismas condiciones para generar ingresos:

 “Ellos mismos nos comentan que son espacios en donde realmente no pueden sacar el sustento que necesitan. Son lugares menos concurridos donde la gente no pasa tanto y sobre todo pues donde los espacios no atraen a las personas”, expresa el integrante de CODENI.

Para la organización uno de los principales riesgos de estas medidas es que invisibilizan las condiciones estructurales que dan origen al trabajo infantil y adolescente. Francisco, explica que se debe mantener una postura de no criminalización frente a estas realidades sociales y considera que las acciones basadas únicamente en prohibiciones o desplazamientos no resuelven los problemas a fondo.

“Hacerlo solo desde la prohibición, desde la criminalización o de esconderlos, pues realmente solo hace eso, tapar la problemática por momentos para que los turistas, las personas que están viviendo el evento no lo presencian, pero detrás de eso no se están generando oportunidades ni se están abriendo eh caminos para que ellos realmente puedan tener una alternativa”, comenta Francisco.

Francisco menciona que la reducción o pérdida de ingresos tiene consecuencias directas para las niñas, niños y adolescentes que forman parte de estos hogares, especialmente en contextos donde las familias viven al día y donde son las mismas infancias y adolescencias quienes también deben trabajar para ayudar a sus familias para poder sobrevivir.

Según datos del INEGI 2025, sólo en 2022 en México había 28.4 millones de niñas, niños y adolescentes de 5 a 17 años, de los cuales 3.7 millones (13.1 %) se encontraban en situación de trabajo infantil.

Algo importante que destacar es que infancias y adolescencias que se acercan en CODENI mencionan sentirse contentos de que un evento así se lleve a cabo en su país, pero se sienten inconformes con las estrategias realizadas por el gobierno:

“Algunos de los jóvenes que asisten aquí a CODENI nos mencionaban que en el sentido del evento sí les trae felicidad, sí les gusta que ese tipo de cosas pasen en la ciudad, sí les emociona presenciarlo, pero sí les incomoda y les afecta la manera en la que se llevan las estrategias”, expresa Alférez.

Es importante mencionar que muchas veces en el imaginario colectivo el mencionar la niñez o adolescencia trabajadora se asocia con la explotación o vulneración de los derechos de las infancias y adolescencias. Sin embargo, las condiciones estructurales y el contexto socioeconómico obligan a que todos los integrantes de la familia trabajen para poder subsistir, por lo que no necesariamente todos los casos de trabajo infantil son explotación. 

“La mayoría de las personas que se dedican al comercio de informal son familias, puedes encontrar ahí a chicos y chicas que tanto sus papás como los tíos, los abuelos se dedican al comercio informal (…) muchas veces la falta de oportunidades y de las condiciones económicas son las que obligan a que todos los integrantes de la familia trabajen y esa falta de acceso a apoyos o a otro tipo de ingresos para sus familias, pues los obligan a desertar (de la escuela)”, comenta Francisco.

Es frente a este escenario que CODENI plantea una necesidad de políticas públicas e integrales que atiendan las causas estructurales asociadas al trabajo infantil y adolescente. 

Entre las alternativas planteadas por la organización se encuentran el combate a la deserción escolar, la implementación de apoyos económicos para las familias en situación de vulnerabilidad y la creación de mecanismos que permitan a adolescentes y jóvenes acceder a empleos dignos y protegidos. 

Para Francisco reducir el trabajo infantil requiere disminuir las presiones económicas que enfrentan los hogares y generar condiciones para que las infancias permanezcan en la escuela sin que ello represente un riesgo para la subsistencia familiar.

CODENI considera necesario abrir una discusión pública sobre las consecuencias sociales que generan las estrategias de desplazamiento de la población trabajadora, por lo que la atención a la niñez trabajadora también requiere medidas que garantizan derechos y oportunidades en lugar de acciones que únicamente retiren de la vista pública lo considerado como indeseable y que evidencia la desigualdad social, la pobreza y la vulnerabilidad. 

“Para CODENI, el trabajo infantil y adolescente en contextos de marginación constituye una manifestación de la desigualdad estructural y no un problema que pueda resolverse mediante estrategias de ocultamiento o desplazamiento de la población trabajadora”, menciona CODENI en su posicionamiento.

Francisco considera que uno de los principales retos para la ciudadanía es cuestionar las consecuencias de estas medidas y reconocer que detrás de cada comerciante desplazado existen familias que dependen de esta actividad económica.

Una acción en concreto que desde CODENI se impulsa para que la sociedad pueda contribuir en la resolución de la problemática es informarse y evitar reproducir narrativas de criminalización, así como exigir políticas públicas que generan alternativas reales para las poblaciones en situación de vulnerabilidad en lugar de respaldar acciones que únicamente trasladan e invisibilizan los problemas sociales.

“Como sociedad es necesario levantar la voz, ayudar a que más personas se enteren de estas problemáticas y de las alternativas reales que existen nos pueden ayudar a que poco a poco podamos ir posicionando otra visión sobre el trabajo, otra visión sobre los vendedores ambulantes. Que nos ayuden pues justamente a conocer y a ver sus necesidades, a ver lo que ellos necesitan para poder crear un proyecto de vida diferente y que como comunidad podamos impulsar”, concluye Francisco.

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Alondra Angel
Alondra Angel
Soy estudiante de Comunicación Pública. Me gusta el color blanco, escuchar música y tomar café. Me encanta estar con mi familia. Creo que el periodismo es una manera de hacer algo frente a las problemáticas de hoy y las que tendrán un impacto en el futuro.

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