Activistas, familiares de personas desaparecidas, especialistas y ciudadanía cuestionaron durante el conversatorio “Antimundialista contra el Despojo” las prioridades del gobierno de Jalisco ante la celebración del Mundial de Futbol 2026 en Guadalajara.
Las y los participantes denunciaron crisis persistentes en el estado como las desapariciones forzadas, la contaminación y escasez de agua, así como el encarecimiento de la vivienda y la gentrificación.
Por: Farah Medina /@_dtfarahm_
Foto: Dalia Souza / @DaliaSouzal
Mientras el Mundial de Fútbol 2026 toma lugar en una de sus sedes en México, Guadalajara, activistas, familiares de personas desaparecidas y la ciudadanía señalan las crisis que aquejan cotidianamente a miles de personas, así como a la ciudad antes y durante la “fiesta mundialista”.
Esto fue señalado durante el conversatorio “Antimundialista contra el Despojo”, donde participaron Mariana Casillas, diputada local por el Distrito 14; Héctor Flores, integrante del colectivo Luz de Esperanza; María González, del Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC); y Casandra Urzúa estudiante de Urbanística y Medio Ambiente.
A través de este conversatorio se abordaron temas relacionados con desapariciones forzadas, acceso al agua, vivienda, gentrificación y el uso de recursos públicos ante la llegada de este magno evento deportivo.
Este último dió inicio a la conversación, con la diputada Mariana Casillas hablando sobre cómo se justificó en instancias gubernamentales el recurso destinado a las obras de reparación y restauración urbana.
Desde su perspectiva, dichas obras surgen para mostrara una versión que no existe de la ciudad, “Todas estas obras nacen con la necesidad de mostrarle al turismo y mostrarle a las personas que nos visitan una ciudad que no existe”, y através de su intervención hace un recorrido por el origen y proceso de las obras públicas.
Señala espacios como la Minerva que recibieron varias remodelaciones en un periodo corto de tiempo, la violencia y despojo en el Parque Rojo, cambios injustificados a la Plaza de la Liberación y obras que no cumplieron con lo prometido, como el caso de la Línea 5 que originalmente, debía ser una línea de tren que llegaría hasta el municipio de Chapala y no hasta el Aeropuerto.
Denuncia que a pesar de que la realización de estas obras se han hecho en el marco mundialista, autoridades de la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública responden que no se ha destinado ningún tipo de recurso para el evento, ya que estas obras son clasificadas como “reparaciones históricamente necesarias”.
Desde su perspectiva, la ciudad no se encuentra hablando de los temas urgentes “No nos estamos enfocando en lo que realmente deberiamos y tenemos crisis muy urgentes que creo que se nombran”.

Una de estas crisis, es la de desaparición forzada.
Para Héctor Flores, representante del colectivo Luz de Esperanza que busca a su hijo Daniel desde hace 5 años, esta es la principal crisis que enfrenta Jalisco, quién aclara que las familias y colectivos no se encuentran en contra del evento, su queja es hacia el destino del recurso público.
“No estamos en contra del fútbol estamos en contra precisamente de eso, el gasto público ejercido de manera irracional en temas que no son prioritarios”
Héctor cuestionó la asignación de recursos públicos a proyectos de remodelación mientras miles de familias continúan buscando a sus seres queridos desaparecidos. Señaló proyectos como la remodelación en Plaza de la Liberación donde la cifra estuvo cerca de los 300 millones.
Mientras tanto, relata, las familias enfrentan instituciones como la Comisión de Búsqueda rebasadas y presupuestos insuficientes para atender esta crisis “La principal crisis no solo en Jalisco, sino en todo el país, tiene un presupuesto de 103 millones de pesos”, denunció.
También denunció la indiferencia social frente a la desaparición de personas, desde su perspectiva las fichas de búsqueda, una estrategia impulsada por las propias familias para visibilizar la crisis, se han vuelto parte de la cotidianidad generando indiferencia.
Durante su intervención Héctor también señaló que la desaparición forzada no puede entenderse únicamente como una responsabilidad perteneciente únicamente al estado, “La desaparición forzada no solo es culpa del Estado (…) es culpa de todos nosotros porque como sociedad hemos permitido que este tipo de delitos se sigan realizando”, afirmó.
En este sentido, también habló sobre la “incomodidad” que generan las familias buscadoras al exigir justicia en espacios públicos y eventos masivos vinculados al Mundial. “Se incomodan porque las familias buscadoras nos presentamos en algún evento deportivo (…) pero ¿cuándo es momento? ¿Hasta que te desaparezcan va a ser el momento?”, cuestionó.
Denunció actos de intimidación, presiones y amenazas por parte de las autoridades.
Pese a ello, aseguró que las familias continuarán ocupando el espacio público y alzando la voz para exigir verdad, justicia y la localización de sus seres queridos, pues la exigencia, según describe Héctor es por todos, “ Nunca he buscado solo a mi hijo porque he entendido que buscándolos a todos voy a encontrarlo a él (…) La lucha es por todos ustedes”.
Otra de las crisis abordada fue la hidríca, a cargo de María González, integrante del Instituto México de Desarrollo Comunitario, (IMDEC), señaló que el Mundial llega en un contexto de crisis ambiental global y local.
Cuestionó el papel de las grandes corporaciones vinculadas a la FIFA, particularmente aquellas relacionadas con el consumo y aprovechamiento de recursos naturales, “Particularmente cuando hablamos de la FIFA, cuando hablamos del Mundial hablamos de las empresas que están ganando, como Coca-Cola. En este país es una de las principales empresas acaparadoras del agua, en todo el país, pero principalmente en el sur”.
Denunció también como el evento implica un aumento en el consumo de agua y en la generación de residuos, ya que señala que de acuerdo con los primeros reportes, solamente en Guadalajara y durante el primer partido de la selección de México, se generaron alrededor de 36 toneladas de basura, por otro lado Jalisco enfrenta problemas por abastecimiento y la calidad del agua.
Señala también análisis recientes realizados por organizaciones ciudadanas, en donde se han encontraron coliformes fecales, metales pesados y otras sustancias que son consideradas riesgosas para la salud en muestras de agua recolectadas en distintos municipios del Área metropolitana.
María, hace eco a lo compartido por Héctor ante la normalización de las crisis, pues afirma, “No podemos normalizar la enfermedad, normalizar el dolor, normalizar el agua sucia, normalizar la desaparición de personas”.
También informó además que desde la IMDEC se impulsa una red de monitoreo ciudadano para conocer la calidad del agua que llega a los hogares y exigir que se cumplido el derecho humano al agua y al saneamiento.
Por su parte, la estudiante de Urbanismo, Cassandra Urzúa, señaló que zonas como la colonia Americana y el Centro de Guadalajara se han vuelto cada vez más inaccesibles en términos de vivienda, debido al aumento de las rentas y a la concentración de alojamientos de corta estancia en plataformas como Airbnb. “Todo esto ya es inaccesible, esta zona es inaccesible para la mayoría de las personas”.
Advirtió también como la gentrificación no solo afecta a quienes buscan vivienda, sino también a comercios locales. “Ví una publicación de muchos negocios que cerraron justo porque les subieron la renta (…) tuvieron que cerrar sus puertas porque la avaricia, ¿no?, de necesitar monetizar más de esto”, señaló.
La estudiante cuestionó además la falta de transparencia en proyectos urbanos recientes y destacó la necesidad de regular la concentración de viviendas deisgnadas a plataformas como Airbnb y una mejor planeación urbana, esto para evitar la construcción de desarrollos destinados principalmente a la renta temporal, “están haciendo edificios y edificios y edificios de departamentos que nadie puede pagar, nadie puede vivir en ellos (…) La población promedio en Guadalajara gana de 6 mil a 9 mil pesos mensuales, ¿de dónde va a sacar gente que quiera rentar tu departamento?”, cuestionó.
El conversatorio abrió el micrófono a los asistentes, quienes compartieron inquietudes sobre los presupuestos públicos, la calidad del agua, el acceso a la vivienda y el papel social del fútbol, expresando la preocupación por las consecuencias una vez que concluya el magno evento deportivo.
A lo largo de la conversación, una idea se repitió entre participantes y asistentes: el Mundial es temporal, pero las crisis que atraviesan Jalisco y México permanecen. Todos insistieron en la necesidad de colocar en el centro el derecho a una vida digna, a la vivienda, al agua y a la verdad para las familias buscadoras.


