La servidumbre voluntaria de élites latinoamericanas

Secreto a voces

Por Rafael Alfaro Izarraraz

Antes, pero sobre todo a partir de diciembre del año pasado cuando se publicó la nueva política de seguridad estadounidense, en realidad no se trató de una nueva política sino la renovación de la Doctrina Monroe, de 1823. A partir de ahí han ocurrido hechos en la región latinoamericana y caribeña que, sinceramente, no creo que vayan a tener éxito a largo plazo pero que, sin embargo, en este momento, aparecen como éxitos inequívocos de una ruta de poder de la derecha estadounidense en esta subregión a la que, por cierto, los distintos gobiernos estadounidenses han considerado su “patio trasero”. Ocurre en un contexto en el que, contradictoriamente, EU acaba de firmar (más allá de lo que resulte) su rendición ante Irán.

Con un imperio en plena caída la renovación de la Doctrina Monroe no creo que vaya a tener éxito a largo plazo pues lo que no consiguieron en 203 años es difícil que lo hagan cuando su “prime” ya quedó atrás. Lo complicado de lo que ocurre (el aparente y todavía no definido triunfo de la Espriella en Colombia, antes el de Honduras y aún más atrás el de Milei, en Argentina) es que los pueblos de la región serán sometidos a un tipo de servidumbre mayor, sacrificios que pudieron haberse evitado de no ser por la sumisión voluntaria y consciente de las élites latinoamericanas y caribeñas al poder de “uno” (Trump, el nuevo autonombrado “Rey” o el “hombre más poderoso del mundo”). Utilizan trampas electorales que quieren hacer pasar por legítimas como pasa en Colombia y ocurrió en Perú. 

Sin duda, la derecha mundial (sionista) en plena caída quiere revitalizar sus energías con nuestros recursos naturales y nuestras mujeres y hombres, suprimiendo la libertad y el derecho a la igualdad y disfrute de los beneficios de un progreso ilusorio que, hasta ahora, concentra la riqueza en unos cuantos mega multimillonarios y miles de millones de pobres en el mundo. Qué va hacer una nación como EU en plena decadencia económica, militar, social, político (al servicio sus políticos de “lobby israelí”) y cultural. Han caído en la barbarie queriendo desaparecer pueblos enteros como el iraní. Los “virreyes” locales esperan la prosperidad de Latinoamérica y el Caribe, no. Buscan proteger sus intereses a cambio de vender y convertir en sumisos a los pueblos de la región.

Todavía, infelizmente, en Latinoamérica y el Caribe, quienes se sienten “virreyes” en nuestros territorios no poseen poder alguno a no ser por el que les otorgan segmentos de los pueblos que no han comprendido que los “anzuelos” de bienestar que les ofrecen ya no existen (y si existieron nunca se crearon para todos). Lo que viene es la imposición de un vasallaje que apunta a lo militar. Convertir a los pueblos al vasallaje significa entregar a los pueblos a una nación en quiebra no importa el poder que todavía poseen. Con qué o cómo EU va apoyar a otras naciones. EU no puede financiar ni su propio desarrollo. Si EU no pudo otorgar bienestar a su propio pueblo, menos lo podrá hacer a los del subcontinente: será terrible si los pueblos se convierten su soberanía en servidumbre. 

Todo apunta a la fuerza y la militarización. La reunión que hace unas semanas se llevó a cabo con el fin de crear el “Escudo de las Américas” sustentado en la fuerza militar estadounidense, pero sobre todo la de los ejércitos locales, apuntan a concentrar y utilizar a los ejércitos latinoamericanos en contra sus propios hermanos. Quieren atemorizar a los pueblos para que pierdan su libertad por el temor y la amenaza de una acción violenta de los ejércitos en su contra. Lo anterior únicamente puede ser posible debido a la existencia de élites locales cuya servidumbre con respecto al “Uno” es patético como los ejercicios militares de tropas de EU con las argentinas para adelantarse a “proteger” el Polo Sur ante el ascenso de China y Rusia.

De verdad nuestros pueblos corren un grave peligro, sobre todo nuestros niños, niñas y jóvenes hombres o mujeres. Los “virreyes” locales pugnan por adherirse a una élite tipo Epstein con “granjas” de niños y niñas, jóvenes, extraídas de las familias de los pueblos empobrecidos del mundo para colocarlas al servicio de las monstruosas élites bárbaras del mundo occidental en decadencia. Las élites locales ya se han visto involucrados en ese tipo de prácticas. Los niños a los que ahora se les ataca desde su nacimiento, como en Gaza, porque supuestamente cuando sean grandes se convertirán en “terroristas” dicho lo anterior por la nación más terrorista del mundo que es el estado de Israel. La derecha no tiene el más mínimo interés en lo humano y los niños forman parte de sus objetivos de poder.

En nuestros propios pueblos existe núcleos cuyo espíritu es la servidumbre voluntaria, son los campeones de la sumisión voluntaria e interesada, con engaños tratan de comprometer la libertad de los pueblos y someterlos al vasallaje estadounidense: Dice Etienne: «Aquel que tanto os domina sólo tiene dos ojos, sólo tiene dos manos, sólo tiene un cuerpo, y no tiene nada más de lo que (tiene) el menor hombre del gran e infinito número de vuestras ciudades, a no ser las facilidades que vosotros le dais para destruiros. ¿De dónde ha sacado tantos ojos con que espiaros, si no se los dais vosotros? ¿Cómo tiene tantas manos para golpearos si no las toma de vosotros? Los pies con que pisotea vuestras ciudades, ¿de dónde los ha sacado si no son los vuestros? ¿Cómo es que tiene algún poder sobre vosotros, si no es por vosotros? ¿Cómo osaría atacaros si no fueseis sus cómplices?»

Sigue diciendo Etienne, citado por Otilio Flores, pero: “son los propios pueblos los que se dejan o, mejor dicho, se hacen encadenar, ya ·que con sólo dejar de servir, romperían sus cadenas. Es el pueblo el que se somete y se degüella a sí mismo; el que, teniendo la posibilidad de elegir entre ser siervo o libre, rechaza la libertad y elige el yugo; el que consiente su mal, o, peor aún, lo persigue” de tal suerte que: “Sembráis vuestros campos para que él los arrase, amuebláis y llenáis vuestras casa de adornos para abastecer sus saqueos, educáis a vuestras hijas para que él tenga con quién saciar su lujuria, alimentáis a vuestros hijos para que él los convierta en soldados … o bien, para convertirlos en ministros de su codicia o en ejecutores de sus venganzas”.

En ese mismo sentido, dice La Boétie que los humanos queremos disfrutar de todo y sin tomar conciencia de que ese deseo a veces sin freno nos lleva a perder lo que es propio de los humanos que es la libertad, agrego: y la soberanía de las naciones. Pero aún más, diríamos que ese deseo de querer disfrutar de todo es ahora imposible debido a que no existe una razón lógica que nos permita deducir que los del norte tienen la capacidad para “ayudar” (que ni en sus mejores tiempos existía) desde el punto de vista económico a los pueblos de la región latinoamericana y caribeña. Los pueblos si se dejan seducir o atemorizar van perder libertad y soberanía, es decir, los medios que hoy están a disposición de los pueblos para mejorar racionalmente su condición dejarán de serlo. Los vecinos del norte, el Uno, lo que desea es apropiárselos para reducir las pérdidas que han sufrido ante China y militarmente ante Irán y Rusia, en Ucrania.

Las élites estadounidenses, europeas, decidieron llevarse la producción al continente asiático. Pensaron que los pueblos de Asia serían sus vasallos por siempre. Que los tendrían de alguna manera sometidos debido a los controles que a nivel mundial ejercían sobre los recursos energéticos y los sistemas financieros. Pensaron que el dominio tecnológico estadounidense les impondría un tipo de poder que los sometería por siempre. Aparte, EU era una potencia militar que actuaba en todo el mundo y sometía a los pueblos. El sonar de los tambores de la guerra fue un mensaje permanente con el fin de que China comprendiera su rol en el mundo del capitalismo salvaje, en donde los pueblos de Asia recibían un peso comparado con los 10 que pagaban en EU las empresas. Irán les ha puesto un alto.

Los chinos entendieron que la guerra no era el camino. Que todo se podían resolver teniendo el control de la producción, la innovación tecnológica y la educación sin necesidad de enfrentar a los pueblos y sacrificarlos inútilmente. El nosotros emergió ante el “Uno”. El poder de las tierras raras puso a negociar de igual a igual a China y EU. Los EU y los europeos están provocando a los rusos lanzando ataques hacia áreas petroleras con ataques de segundo orden. Los rusos no quieren la guerra, pero también han comprendido que los límites existen. El pueblo ucraniano está siendo y será, infelizmente, sacrificado y lo será aún más. Las élites cuya servidumbre es patética, han colocado a Ucrania como carne de cañón de una guerra que no es la suya.

Que en Latinoamérica y el Caribe las élites serviles no usen a los pueblos para someterlos al más vil vasallaje y en guerras que no son nuestras. Descubramos el “Nosotros” como pueblos hermanos.

 

 

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Rafael Alfaro
Rafael Alfaro
Profesor universitario, periodista por la UNAM, maestro y doctor Desarrollo Regional.

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