En un video publicado en redes sociales, Fanny relata los actos de transfobia y homofobia a los que su hija adolescente Paola se ha visto expuesta por parte de estudiantes, docentes y padres de familia en la Escuela Secundaria Técnica 42 de Ocotlán, Jalisco.
“El día de hoy yo quiero hablar por mi hija y que sepan que no está sola, que voy a luchar por ella hasta las últimas consecuencias.”, reclama esta madre.
Por Gina M. Erosa / @ginaemerosa (IG)
Fotografía de portada Leslie Zepeda
Paola estudia el primer año de secundaria en la Escuela Secundaria Técnica 42 en Ocotlán, Jalisco. El lugar que debería ser armonioso y brindarle aprendizaje se ha convertido en un espacio hostil e insostenible para ella desde el primer día de clases, pues ha recibido comentarios transfóbicos y homofóbicos por parte de estudiantes, docentes e, incluso, padres y madres de familia.
“Se me hace una falta de respeto que una docente que se supone debe ser el mayor ejemplo en educación fuera quien estuviera hablándole a mi hija en un género que no le correspondía. Cuando mi hija le dijo que es una mujer, la docente respondió diciendo que era y parecía hombre” relata Fanny, madre de la adolescente.
Las agresiones no se han quedado únicamente en el aula, han trascendido al espacio digital. El 20 de octubre Fanny se dio cuenta de que sus compañeros y compañeras de clase tenían un grupo de WhatsApp en el que supuestamente se compartían las tareas, pero que en realidad fungía como medio para elegir qué apodo despectivo utilizarían para Paola al día siguiente.
El único castigo que recibieron quienes participaron en estas acciones fue “una llamada de atención” de parte del personal docente y directivo, así como la citación de sus padres y madres a la escuela. Después de una disculpa, la institución dio por cerrado el caso.
El 29 de enero Fanny notó que Paola, producto de estas situaciones, estaba triste y presentando conductas que la dañan: “nunca había visto así a mi hija, tan vulnerable, entre un llanto que no podía soportar. Solamente me decía que ya no quería estar viva, que tenían razón los de su escuela, que ella nunca debió haber nacido, que era un asco y que era un error” relató.
Ante este hecho, se solicitó cambiar a Paola de salón, pero esta opción fue denegada por la secundaria. Fanny entonces, optó por dejar de llevar a su hija a la escuela durante dos meses, aunque eso representara un descenso importante en sus calificaciones y progreso educativo:
“El hecho de llamar a mi hija mientras estaba en el trabajo y que no contestara me hacía imaginar el peor escenario del mundo:”
Paola regresó a clases en marzo, y el día 26 del mismo mes la comunidad de padres y madres de familia tuvieron una junta de entrega de calificaciones donde se tocaron temáticas relacionadas con la conducta del grupo. Al exponer el caso de su hija, una de las madres del salón la apoyó diciendo que su hijo le había comentado que no sabía cómo era que Paola “aguantaba lo que le hacían” si esto era “horrible”.
Y aunque la escuela de nuevo se comprometió a buscar una solución, no pasó nada.
El 28 de mayo las agresiones llegaron a lastimarla físicamente, pues durante las primeras horas de la mañana intentaron golpear a Paola. Fanny se encontraba trabajando, por lo que le escribió a la prefecta para explicar la situación y pedir ayuda. Si bien, la profesora se comprometió a que su hija sería resguardada y protegida, después se enteró que quienes estaban “cuidándola” no eran docentes ni autoridades escolares, sino estudiantes, por lo que decidió dirigirse a la escuela para recogerla.
Al llegar al lugar, Fanny se enteró que la agresora de su hija estaba en compañía de su madre, “alardeando” sobre lo que le había hecho horas antes a Paola. Su madre, quien -considera Fanny- estaba “mirando con odio y de manera intimidante” a Paola, le decía a su hija que “no se dejara”. La prefecta le dijo a Fanny que tomaría cartas en el asunto pero de nuevo, no hubo ningún avance.
El 16 de junio tres estudiantes de la secundaria subieron un video a TikTok donde aparecen Paola y Fanny, cabe señalar que ellas no dieron su consentimiento para hacerlo. En el clip las adolescentes se refieren a Paola como “la lesbiana esa” y se burlan de ella. Una de las agresoras menciona tener algo que contar, pero que no puede salir en el video, por lo que lo terminan. El video fue subido por una cuenta con más de 11 mil seguidores.
Fanny menciona que le han preguntado que “¿porqué no cambia a Paola de escuela?”, sin embargo, menciona no estar de acuerdo con que la víctima sea quien se tenga que ir. Asimismo, asegura que habrán consecuencias, pues llevará el caso a lo legal:
“No es justo que el día de hoy la vida de mi hija esté en riesgo porque a ustedes se les hace fácil subir un maldito video burlándose de alguien y haciendo discriminatorio” finalizó.
El 18 de junio, dos días después de la publicación del video, Fanny subió a sus redes un comunicado en el que explicó que por el momento no estará agendando citas en su estudio de tatuajes – que es el medio con el que sustenta a su familia – ya que ha recibido amenazas públicas hacia su persona.
A raíz de la publicación del video, el Gobierno de Ocotlán publicó un boletín de prensa en el que declaran tener conocimiento del caso y que por instrucción de la Presidenta Municipal, Deysi Nallely Ángel Hernández, diversas dependencias municipales brindarán servicio tanto a Paola como a su familia. Entre ellos destaca apoyo psicológico, acompañamiento en la integración de denuncias y procedimientos ante instituciones competentes y asesoría jurídica.
La Presidenta Municipal también prometió dar seguimiento puntual al caso y establecer comunicación inmediata con las autoridades educativas correspondientes para dar continuidad institucional a la situación.
“A la familia le hemos dicho con toda claridad que no está sola. Cuenta con el respaldo de las instituciones municipales y con todo nuestro acompañamiento. Queremos que sepan que cualquier niña, niño, adolescente o familia que esté atravesando una situación similar puede acercarse a nosotros para recibir orientación, apoyo psicológico y asesoría jurídica” declaró la alcaldesa en el boletín.
El video recibió una difusión masiva, por lo que abrió la conversación entre la ciudadanía. En las redes oficiales del ETI 42 diversos usuarios expresaron su molestia ante la falta de iniciativa de la institución. Incluso, hubo quien mencionó también haber sido víctima de acoso escolar en años anteriores en las mismas instalaciones.
Por su parte, a través de una actualización el día 22 de junio, Fanny agradeció las muestras de apoyo y solidaridad que ha recibido en los días pasados, aunque también declaró haber sido amenazada, juzgada y calumniada.
Explicó también que ella no ha convocado a ninguna marcha – pues se empezaron a viralizar carteles para marchar afuera del plantel en nombre de Paola – ni ha incitado en ningún momento a que se le haga bullying a nadie: “el bullying no se resuelve con más bullying” puntualizó.
La madre de familia ha recibido mensajes sobre otras personas que también han sido víctimas de acoso por parte de autoridades escolares, por lo que, aseguró apoyarlos y tener fé en que las instituciones que la están respaldando les apoyen a ellos de igual manera.
Del mismo modo, garantizó que por responsabilidad social, documentará el proceso con el que defenderá la integridad de Paola.


