Hijas e hijos de personas desaparecidas: el informe de la CEDHNL que busca darles visibilidad a las infancias y adolescencias

El Informe Especial Hijas e Hijos de Personas Desaparecidas de la CEDHNL visibiliza los impactos emocionales, escolares, familiares y económicos que enfrentan niñas, niños y adolescentes tras la desaparición de un familiar. El documento, construido a partir de sus propios testimonios, propone políticas públicas integrales y presenta la versión amigable Las aventuras del Equipo Valiente, un recurso que acerca a las infancias sus derechos y las instituciones que pueden acompañarlas.

Por Vanessa Briseño / @nevervb 

Fotografía de portada por Mario Marlo / @MarioMarlo

Las niñas, niños y adolescentes que tienen un familiar desaparecido enfrentan afectaciones que van mucho más allá de la ausencia física. Su salud emocional, su desempeño escolar, su estabilidad económica y la forma en que construyen sus proyectos de vida cambian de manera drástica. Sin embargo, hasta el momento, este sector de la población ha permanecido prácticamente invisible para el diseño de las políticas públicas.

Con el propósito de colocar estas experiencias en el centro del debate, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Nuevo León (CEDHNL) presentó el Informe Especial Hijas e Hijos de Personas Desaparecidas, un documento que llegó acompañado de una versión didáctica y amigable titulada Las aventuras del Equipo Valiente.

El estudio analiza pormenorizadamente los impactos que viven las infancias y adolescencias cuando una madre, un padre o algún familiar cercano es desaparecido. Además, la publicación formula recomendaciones precisas dirigidas a las autoridades para construir una política pública integral que atienda sus necesidades desde un enfoque de derechos humanos.

En entrevista para el medio independiente ZonaDocs, la presidenta de la CEDHNL, la doctora Susana Méndez Arellano, explicó que la investigación surgió a raíz del lazo permanente que el organismo mantiene con nueve colectivos de búsqueda en aquella entidad. Fue a través de ese acompañamiento que identificaron que los menores estaban completamente fuera de los registros institucionales y de la toma de decisiones.

“Las hijas e hijos y sobre todo niñas, niños y adolescentes no son visibles”, puntualizó Susana Méndez Arellano al evidenciar el vacío del Estado para con este grupo.

Esta omisión gubernamental no solo se refleja en la falta de estadísticas y censos específicos. Implica también que casi nunca se toma en cuenta la perspectiva u opinión de los infantes, a pesar de que el derecho a participar activamente en las decisiones que marcan sus vidas es un principio rector consagrado en el interés superior de la niñez.

Para recopilar directamente los testimonios de los afectados, la CEDHNL coordinó una audiencia pública con hijas e hijos de personas desaparecidas. El ejercicio contó con el rigor técnico y metodológico del doctor Juan Martín Pérez García, especialista adscrito a Diálogo de Saberes S.C., y contempló protocolos estrictos de contención para resguardar la salud mental de los participantes.

La titular de la Comisión detalló que antes de iniciar el foro se implementaron dinámicas lúdicas orientadas a forjar un lazo de confianza. Asimismo, se obtuvo el consentimiento informado de las personas cuidadoras y se garantizó la absoluta libertad de los infantes para retirarse de las mesas de trabajo en caso de experimentar alguna incomodidad, tomando como base los estándares internacionales de derechos humanos.

Los relatos obtenidos por el organismo autónomo permitieron detectar afectaciones que rebasan los límites del hogar. Uno de los descubrimientos más alarmantes se localizó justamente en el ámbito escolar de las niñas y los niños.

Susana Méndez Arellano rememoró que, en comparación con un ejercicio previo llevado a cabo para diagnosticar el acoso escolar —donde la mayoría de los alumnos externaba su agrado por acudir a las aulas—, en esta población la tendencia fue diametralmente opuesta.

“En el caso de hijas e hijos de personas desaparecidas, no se sienten bien en las escuelas”, sostuvo la funcionaria al analizar las dinámicas de exclusión y sufrimiento que padecen en los planteles educativos. 

La presidenta abundó que el material gráfico y los dibujos elaborados por las infancias durante la dinámica los retrataban llorando en sus salones de clases. Del mismo modo, se repitieron patrones de aislamiento, tristeza crónica, incertidumbre y una preocupante falta de información sobre el paradero y los procesos de investigación del familiar ausente.

Otro de los puntos álgidos detectados por el equipo investigador fue el profundo resquebrajamiento de la confianza en las instituciones encargadas de procurar justicia. Incluso, en ciertos casos aislados, algunos menores manifestaron haber contemplado la posibilidad de sumarse a las filas de la delincuencia con el único objetivo de obtener recursos o pistas para localizar a sus padres.

El diagnóstico visibiliza paralelamente el declive financiero que golpea a los hogares. La desaparición de un proveedor económico desestabiliza las finanzas familiares y, aunque el gobierno mantiene ciertos subsidios institucionales, la CEDHNL recalcó que tales apoyos económicos son insuficientes frente a la realidad que encaran estas viviendas.

A la par de las carencias materiales, el despojo del ser querido reconfigura las tareas dentro de la estructura familiar. Según lo expuesto por el organismo, algunos infantes intentan adoptar el rol o las obligaciones de la persona ausente, asumiendo dinámicas de cuidado y responsabilidades de manutención que no corresponden en absoluto a sus edades.

Por su parte, el director del Centro de Atención a Víctimas de la CEDHNL, Juan Jesús Emmanuel Bautista Ayala, puntualizó que el diagnóstico arroja realidades heterogéneas dependiendo del contexto de cada familia. El fin de este documento es recopilar estas vivencias para exigir acciones que restablezcan las condiciones necesarias para que las infancias sigan adelante con sus aspiraciones.

Desde la óptica de la Comisión, las respuestas del Estado no deben limitarse a subsidios de carácter transitorio. El informe de Nuevo León propone la creación urgente de una estrategia especializada que contemple la conformación de censos oficiales, terapia psicológica focalizada, acceso prioritario a programas de bienestar y una vinculación entre las distintas secretarías involucradas.

El organismo autónomo insiste en que estas acciones deben obligar de forma transversal a múltiples esferas de gobierno. Las sugerencias principales incluyen la redacción de protocolos específicos de actuación para la Comisión Local de Búsqueda, la entrega de expedientes jurídicos explicados en lenguaje accesible y el desarrollo de dinámicas de salud integrada.

La presidenta del organismo añadió que el enfoque de atención gubernamental debe tener un carácter diferenciado. Esto exige tomar en cuenta las realidades de las abuelas y mujeres que encabezan las jefaturas de hogar tras las desapariciones, así como las carencias comunitarias y de infraestructura de las colonias donde habitan.

En lo concerniente al campo pedagógico, el informe recomienda capacitar a las plantillas docentes para identificar oportunamente situaciones de estigmatización o discriminación contra estos alumnos. Igualmente, urge a robustecer las consejerías de orientación emocional y facilitar el otorgamiento de becas escolares de manutención integral.

Las directrices también abarcan planes de acción comunitaria en materia de salud mental preventiva, estrategias recreativas, talleres artísticos y deportivos coordinados por los ayuntamientos, buscando restañar el tejido comunitario en los sectores más vulnerables de Nuevo León.

A fin de que el contenido del informe llegara de primera mano a la población estudiada, la institución diseñó el recurso amigable “Las aventuras del Equipo Valiente”. A través de la narrativa de tres personajes llamados Sofía, Gael y Xóchitl, el volumen explica los derechos que cobijan a quienes atraviesan por esta circunstancia y les provee de un canal para exteriorizar sus sentimientos.

Susana Méndez Arellano argumentó que la edición de esta historieta obedece a la necesidad imperiosa de validar las voces de las infancias, reconociéndolos como víctimas indirectas con derechos propios en vez de optar por la costumbre adulta de hablar en su nombre: 

“Es escuchar a las víctimas indirectas, es ponerlas en el centro”, manifestó la titular de la Comisión respecto a los objetivos éticos del proyecto.

En consonancia con esta postura, Juan Jesús Bautista Ayala refirió que las peripecias de la historieta plasman distintos mecanismos de afrontamiento frente al trauma de la desaparición de un padre o una madre. El cuento evidencia de manera empática que cada menor vive el duelo y la espera a su propio ritmo, y que todas las reacciones psicológicas son válidas y respetables.

El directivo del Centro de Atención a Víctimas sumó que otro de los pilares de este material pedagógico es que las infancias y adolescencias se sepan sujetos de derecho y comprendan que existen instancias públicas y colectivos ciudadanos dispuestos a brindarles apoyo durante el proceso de exigencia de justicia.

Tras la publicación formal del informe, la CEDHNL ha comenzado el proceso de seguimiento de cada una de las recomendaciones. La ruta de trabajo proyecta mesas de concertación con el gabinete estatal, los 51 ayuntamientos de Nuevo León y agrupaciones civiles para vigilar la implementación de las medidas sugerencias.

La presidenta dio a conocer que ya se sostienen acercamientos con la Comisión Local de Búsqueda y con la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas de la entidad para diseñar los lineamientos técnicos de esta política pública de especialización para las infancias.

Al margen del cabildeo de carácter estatal, el organismo autónomo busca que las administraciones municipales generen diagnósticos locales que permitan ubicar geográficamente a las infancias y adolescencias en esta condición en sus demarcaciones, facilitando el acceso a servicios de salud y esparcimiento de proximidad.

Durante la entrevista, Susana Méndez Arellano reiteró que uno de los obstáculos más arraigados a vencer en el funcionariado es la persistencia de diseñar políticas públicas con un sesgo exclusivamente adultocentrista, ignorando que las infancias poseen el derecho inalienable de incidir en los temas públicos.

“Hay que escucharlos, hay que saber sus necesidades”, remarcó con énfasis la doctora.

La funcionaria advirtió que prolongar esta invisibilidad oficial impide conocer con certeza el número real de niñas, niños y adolescentes afectados por este flagelo en el norte del país, obstaculizando de tajo el ejercicio de sus derechos elementales a la salud, el sano desarrollo y la educación.

Por último, el secretario de la Comisión, Oscar García Zurita, recordó que este proyecto constituye el segundo esfuerzo institucional en la entidad que coloca a la niñez como el actor principal de una investigación social, sumándose al diagnóstico de convivencia escolar que ya se encuentra en fase de evaluación en las escuelas del estado. 

Con este informe y su versión amigable, la Comisión busca que las hijas e hijos de personas desaparecidas dejen de ser una población invisible dentro de las políticas públicas y que sus voces orienten las acciones de las instituciones responsables de garantizar sus derechos.

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Vanessa Briseno
Vanessa Briseno
Melómana por excelencia y apasionada de la lectura. Creo firmemente que el periodismo es una gran herramienta que te permite contar historias reales desde la verdad.

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